CREER HASTA EL FINAL PARA GANAR

Real Betis Balompié 1 (Loren) – CD Leganés 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Segunda victoria consecutiva del Real Betis gracias a un solitario gol de Loren. Los de Heliópolis se sitúan quintos con doce puntos, dos por debajo de los colíderes FC Barcelona y Real Madrid y, con el de esta jornada, suman cinco partidos sin encajar goles.

Dijo Quique Setién en la rueda de prensa previa al partido que su equipo tendría que ser paciente. No le faltaba razón. El rival se encerró en su propio área y su juego consistió en verlas venir, defenderse con uñas y dientes y perder mucho tiempo. De vez en cuando intentaban un rápido ataque para sorprender a la zaga bética, pero sus intentos ofensivos se limitaron a un chut de El Zhar y a otro de En-Nesyri mediada la segunda parte.

Con ese planteamiento al Betis no lo quedó otra que tocar, tocar y tocar hasta encontrar un resquicio en la muralla del Leganés para hacerle daño. No fue fácil y, al contrario que en otros encuentros, las ocasiones no fueron muchas. Joaquín tuvo el gol en su cabeza en la última acción de la primera parte, pero se encontró con una gran parada de Cuellar. En la segunda mitad también dispuso el portuense una oportunidad para adelantar a su equipo, pero su remate salió altísimo.

En la recta final del partido Quique decidió mandar al capitán bético al extremo derecho para que enviara centros laterales que pudieran se rematados. En uno de ellos a punto estuvo Loren de lograr el gol, pero su cabezazo salió alto. El canterano verdiblanco no falló en la siguiente que tuvo. Tras un extraordinario pase al hueco de Lo Celso, Tello se la sirvió en bandeja al marbellí para que anotara su segundo gol decisivo en cuatro días y el Betis consiguiera sumar tres nuevos puntos.

Este triunfo es muy significativo. Deja a las claras que los jugadores confían plenamente en la idea de juego. Lo fácil habría sido empezar a colgar balones al área para ver si en una de ellas se sacaba petróleo. Eso sería dejarlo todo en manos del azar. El Betis prefiere insistir en plasmar el estilo que trabajan. No se dejan llevar por las prisas y las urgencias y no se salen ni un milímetro del guión previsto. Y que siga siendo así, porque los resultados están llegando.

LO MEJOR: ser fiel a un estilo por encima de cualquier circunstancia y la jugada del gol.

LO PEOR: que sigue faltando acierto y precisión que permitan abrir la lata antes.

FOTO: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

NECESARIA VICTORIA EN MONTILIVI

Girona FC 0 – Real Betis Balompié 1 (Loren)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Un gol de Loren tras una buena asistencia de Francis han permitido al Real Betis traerse los tres puntos de Montilivi. El equipo de Setién dominó por completo el partido y solo al final sufrió ocasiones que casi le cuestan la victoria. Los de Heliópolis suman nueves puntos y se sitúan en la octava plaza de la clasificación tras seis jornadas disputadas.

La primera mitad fue un calco de muchos periodos de partidos de esta liga. El Betis tocaba y tocaba con mucho sentido y originando jugadas de ataque mal ejecutadas: o bien se fallaba en el último o penúltimo pase o no se tenía la puntería necesaria para que el balón acabara dentro de la portería del Girona. La sombra de otro empate a cero con claras oportunidades desaprovechadas se hacía cada vez más grande.

La segunda parte fue algo distinta. Los locales pudieron tener algo más el balón para acercarse al área bética. Eso generaba más espacios entre las líneas del Girona y así llegó la jugada del gol. Un saque en largo de Pau sobrepasó la primera línea de presión del equipo de Eusebio Sacristán y permitió lanzar al Betis un rápido ataque que acabó con Francis sirviéndole en bandeja el balón a Loren para que el delantero marbellí anotara el definitivo 0-1.

En la jugada posterior al tanto verdiblanco, Stuani mandó el esférico al poste de la portería bética. Fue la primera de tres claras ocasiones que a punto estuvieron de equilibrar el marcador. El Girona se fue al ataque de manera descarada y el Betis volvió a ejecutar incorrectamente claros ataques y contraataques que debieron significar la sentencia del partido. No fue así y Mandi primero y Pau López después con una extraordinaria parada, evitaron la pérdida de dos puntos casi al final del encuentro.

Esperemos que el gol de Loren sirva para llevar más tranquilidad al equipo a la hora de terminar los numerosos ataques que genera. Sinceramente creo que es todo una cuestión de puntería y de ansiedad. El Betis de Setién tiene muy interiorizado su modelo de juego y lo plasma a la perfección durante muchísimos minutos de los partidos. Si es capaz de ser más eficaz, no me cabe duda de que vamos a disfrutar de una gran temporada.

LO MEJOR: el juego en muchas fases del partido, el gol de Loren, la asistencia de Francis y los dos milagros finales de Mandi y Pau.

LO PEOR: el sufrimiento final y los errores de finalización.

FOTO: Agencia EFE

LOCURA EMOCIONAL

JJ Barquín @barquin_julio Leía hace poco al psicólogo Rafael Santandreu decir que nuestra sociedad nos está educando mal a nivel emocional pues se basa en el lema “cuánto más mejor”, volviéndonos personas súper exigentes. La fortaleza emocional está en la capacidad personal de renunciar cuando la vida te quita cosas, cuando no puedes conseguir lo que pretendes. La súper exigencia, lleva a la súper frustración, lo que es lo mismo, a ser súper infelices.

Entiendo que lo que pasa en el Betis, es el reflejo de lo que estamos viviendo en nuestra sociedad. Somos el espejo de esta humanidad de locos en la que vivimos. Existen muchos frustrados o amargados, por culpa de la mal llamada exigencia. Todo es urgencia. Todo es inmediatez. Todo son pretensiones. Lo hecho no sirve, es papel mojado. Son personas sin memoria ni templanza. Memoria para saber de dónde venimos y hacía donde vamos. Y templanza para aceptar las cosas como vienen y saber que las urgencias no son buenas consejeras.

Llegados a este punto, añadan al “maestro liendres” que habita en toda casa de vecino. Saben de todo. Lo critican todo. Y, además, siempre tienen la solución. Son analistas, estilistas, juristas, nutricionistas, estadistas, psicólogos y, si me apuran, hasta videntes. Son capaces de ver más allá de los profesionales, aunque no tengan ninguna información ni vivan el día a día del club. La conjunción de exigentes y listos fabrica auténticos energúmenos llenos de demagogia barata y nulo razonamiento, que van al campo a creerse lo que no son, a sentirse estrellas de la opinión cuando realmente son lerdos de tres al cuarto.

El Villamarín y las redes han servido para mostrar la cantidad de eruditos que había escondidos por la tierra verdiblanca. Y lo más penoso es que surgen cuando mejores son las condiciones para crecer y seguir mejorando metas. Porque hace mucho que el Betis no tenía un equipo de tantos quilates como el que tenemos delante de nuestros ojos. Porque hace mucho que no tenía un entrenador con una idea de buen fútbol tan definida, personal y vistosa. Y porque hace mucho que no se veía una ilusión y un compromiso tan grande en una plantilla.

Pero muy pocos estamos relativamente contentos. Si no críticas, protestas o silbas, si no eres exigente, eres un bético de mentira. Uno de esos que no quiere mejorar, que se conforma con todo. Uno de esos románticos del Manquepierda. Sinceramente, estamos rozando la peligrosa línea roja que separa el beticismo de otra cosa que existe en centenares de ciudades del mundo. Si quieren ganar todos los fines de semana, han elegido el campo equivocado. Deben irse a la Castellana, al distrito de Les Corts o al Parc des Princes.

En la actual afición del Betis hay mucha deficiencia emocional, muy poca templanza y nula memoria. Y con este desecho de virtudes estamos perdiendo una oportunidad histórica para, entre todos, llevar la nave verdiblanca a grandes cotas. Tenemos gestores, tenemos jugadores y cuerpo técnico. No vayamos a carecer ahora de lo que hemos presumido siempre: afición. Dejemos la exigencia y apoyemos hasta decir basta. Seamos y hagamos Betis en letras mayúsculas, como aquellos que fueron a Utrera y estaban locos de la cabeza.

 

 

 

 

INCOMPLETA REACCIÓN

Real Betis Balompié 2 (Bartra y Canales) – Athletic Club de Bilbao 2 (Williams y Raúl García)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis sumó un punto gracias a que pudo empatar un partido que se le puso muy cuesta arriba en la primera parte. La justa expulsión de Susaeta resultó clave para que los de Setién consiguieran evitar la derrota. La remontada no se consumó del todo pese a tener ocasiones para ello.

El equipo de Berizzo salió con el firme propósito de presionar bien arriba a los verdiblancos para provocar que el juego de los locales fuera incómodo. Y lo consiguieron. El Betis no impuso su estilo y a los diecisiete minutos perdía 0-2. Los vascos tenían el partido en el bolsillo. Solo era cuestión de cerrar bien los huecos y esperar a contragolpear para hacerle más daño al rival. Pero todo cambió justo antes del descanso con la expulsión de Susaeta.

El Betis dominaba claramente el encuentro desde el segundo gol visitante, pero con superioridad numérica el dominio ya fue apabullante. Bartra logró recortar distancias con un gran chut desde fuera del área y Canales hizo el empate cuando aún restaban más de veinte minutos para el final del partido. Loren y Sanabria en dos ocasiones (la segunda de ellas muy clara) estuvieron a punto de culminar la remontada, pero los delanteros béticos siguen negados ante el gol.

Hay que ser realistas y reconocer que hoy el juego y las prestaciones del equipo no han sido las de Valencia o Grecia. Hoy el fútbol del Betis ha sido, cuando había igualdad de efectivos sobre el césped, muy previsible, plano e inofensivo. Cierto es que el equipo no pierde, pero con solo con empates no se llega a sitios interesantes. Urge sumar de tres en tres y el jueves y el domingo hay partidos propicios para ellos. No hay excusas que valgan. Ya va siendo hora de ganar.

LO MEJOR: que se evitó una derrota que se veía casi inevitable.

LO PEOR: el juego del equipo durante la primera mitad.

LA DICHOSA FALTA DE PEGADA

Olympiacos FC 0 –Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Real Betis sumó un punto en su regreso a las competiciones europeas en otro partido en el que se volvió a evidenciar la falta de pegada que tanto está lastrando al conjunto verdiblanco en este arranque de temporada. Tres de los cinco partidos oficiales disputados hasta la fecha han acabado con empate a cero.

El encuentro fue dominado prácticamente en su totalidad por los pupilos de Setién. Los de Heliópolis se mostraron fieles a su estilo y llevaron el peso del partido, tocando y tocando sin descanso y haciendo correr al rival tras la pelota. Pero como viene siendo habitual, las ocasiones que tuvo el Betis acabaron en el limbo. Ni la presencia de dos delanteros arriba le permitió al conjunto andaluz acabar con la falta de acierto ante el marco rival.

Lo locales ofrecieron muy poquitas cosas. Solo crearon peligro tras un mal bote del balón que casi sorprende a Joel y tras dos errores de Javi García en la salida de la pelota. Ahí apareció la gran figura del portero madrileño para salvar los muebles y corroborar que la portería bética está en muy buenas manos y en muy buenos pies, porque el hoy guardameta titular demostró muchísima seguridad a la hora de jugar el balón con los pies.

Los cambios tampoco aportaron más profundidad, frescura y clarividencia para adelantarse en el marcador. Ni tan siquiera el hecho de jugar con un futbolista más los últimos veinte minutos sirvió para que el Betis se llevara la victoria. Muy al final si llegaron dos o tres acercamientos peligrosos favorables a los de verde, que terminaron con la misma suerte (en este caso ausencia de ella) que en las otras ocasiones.

Ojala que esta racha negativa de falta de puntería se marche al baúl de los recuerdos en el próximo encuentro. No es que haya que encender las alarmas y preocuparse en exceso, pero da rabia ver como el Betis domina los partidos a su antojo y tiene una idea de juego muy clara y nítida que no se ve recompensada con triunfos. Pienso que el equipo está muy bien trabajado y en buena dirección, pero falta rematar las faenas.

LO MEJOR: el juego, que es muy bueno, con mucha personalidad y perfectamente identificable.

LO PEOR: obviamente, la falta de puntería.

FOTO:  Mundo Deportivo

CARÁCTER Y PERSONALIDAD

JJ Barquín @barquin_julio Lo puse el pasado sábado en Twitter. Hace mucho, pero que mucho tiempo, que no veía un Betis con tanto carácter y personalidad. Un equipo que en cualquier campo sale a jugar, a tener la posesión. Siempre he creído que, en un equipo profesional, el carácter lo ponen los jugadores y la personalidad el cuerpo técnico. En lo primero, tengo la sensación de que Guardado es pieza crucial para dotar al equipo de esa garra y ese carácter de lucha, pelea y de ganador que tiene el mejicano.

Donde no tengo ninguna duda es en lo segundo. La personalidad de este Betis es la personalidad de su entrenador. Un obseso de la posesión y del juego de toque para alcanzar el premio de la victoria. Un maniático del juego vistoso y de la capacidad de someter al rival en el campo, de hacerle correr detrás del esférico.

Y aunque muchos digan que otros tipos de juegos ofrecen más posibilidades para conseguir los tres puntos, hay que recordarles que Setién ha disputado 446 partidos como entrenador profesional de los que ha perdido solamente 152, ganando 167 y empatando 127 encuentros. Un 37,4% de victorias frente a un 34% de derrotas, aunque el porcentaje se va al 65,9% si sumamos victorias y empates. Jugando bien se gana más que se pierde.

Y por eso me alegra enormemente la imagen del Betis. Estoy disfrutando mucho de mi equipo y el planteamiento táctico y técnico de Quique y su equipo. Y disfrutando de su manera de ser y de expresar lo que siente. Un tipo sencillo, que llama a las cosas por su nombre, que demuestra coherencia en la mayoría de las cosas que hace y que aporta naturalidad y sencillez a este mundo loco del fútbol.

Un tipo que marida el fútbol y el ajedrez de manera exquisita, pues como decía Setién en una entrevista “me gusta el orden, es fundamental. Desde niño juego al ajedrez y la conexión es similar, las piezas se protegen y se conectan para atacar y defender. Y es vital dominar el centro del tablero”.

Y, a la misma vez, esta alegría me aleja considerablemente de los agoreros, amargados y neo-esigentes. Porque hablamos mucho de la prensa sevillana, que son muy daniños, sí, pero está creciendo una fauna peligrosa y perniciosa para el club. Una serie de amargados o pelotas de épocas pasadas, que siempre ven problemas en cualquier aspecto, defectos a todo y critican sin parar al club, a sus gestores y a los béticos que no pensamos como ellos.

Permítanme un consejo. Aléjense de ellos. Pasen de sus comentarios. Ni cuenta. Creo que la gran mayoría de béticos estamos disfrutando con el juego del equipo, saboreando los nombres de jugadores impensables hace poco tiempo y gozando de una nueva clasificación europea. Argumentos más que sólidos para preservarnos de estos títeres. Disfruten. Y paz y amor como dice el de Bermeo.

 

SERIEDAD SIN PEGADA

Valencia CF 0 – Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis se trae de su visita a Valencia un empate sin goles en un partido en el que fue mejor que el conjunto local. A pesar de esa superioridad, podemos catalogar el resultado de justo, porque ambos equipos dispusieron de ocasiones para lograr adelantarse en el marcador.

Los de Setién controlaron casi totalmente el peso y la dirección del partido, sobre todo en la primera mitad. Tras el descanso se igualaron más las cosas y los de Marcelino tuvieron rachas de juego muy intensas y peligrosas para el marco de Pau López. La más clara la tuvo Parejo, que mandó su chut al larguero. Por cierto, el centrocampista madrileño debió ser expulsado en la primera parte.

La más clara del Betis la tuvo Inui. El japonés dribló a Domenech pero no logró impulsar con la suficiente fuerza el balón, que lo sacó Piccini cuando se colaba en la portería del Valencia. También Mandi pudo marcar al cabecear muy centrado un pase de su compatriota Boudebouz, que volvió hoy a la titularidad tras jugar los últimos minutos en Mendizorroza y no ir convocado al derbi.

Lo más destacado del juego verdiblanco fue la solvencia, la tranquilidad y el acierto a la hora de sacar el balón jugado desde atrás. En este sentido, el partido de los centrales fue espectacular, que también destacaron en la seguridad defensiva, sobresaliendo en esa parcela Sidnei. El brasileño cuajó una actuación sobresaliente. Positivo fue también el partido de Junior y Guardado y algunos detalles exquisitos de Lo Celso.

El empate se puede considerar bueno por el rival que tenía el Betis en frente. Da rabia pensar que con un pelín más de acierto de cara a la portería rival se habrían obtenido tres puntos en lugar de uno, pero no nos podemos quejar porque los valencianistas pueden pensar exactamente lo mismo.

LO MEJOR: el buen partido en líneas generales y, en particular, el de Sidnei.

LO PEOR: que cuesta un mundo hacer un gol.

FOTO: arabalears.cat

UNA BUENA VARA DE MEDIR

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Tras casi dos semanas de espera, por fin el sábado vuelve a jugar el Real Betis Balompié. Lejana en el tiempo queda ya la feliz noche del 2 de septiembre y no podemos recrearnos en la alegría porque se avecinan vientres frenéticos días en los que el club verdiblanco tendrá que disputar siete partidos: dos la Europa League y cinco de Liga.

Esta sucesión de encuentros serán una buena vara de medir para muchos aspectos del equipo bético. Podremos evaluar la profundidad de la plantilla y si los teóricos suplentes están a la altura y cómo se maneja Setién y su cuerpo técnico a la hora de rotar y afrontar todos los partidos con garantías y con alineaciones competitivas. Evidentemente, a principios de octubre no podremos sacar conclusiones definitivas, pero si tendremos una idea de por donde pueden ir los tiros del Betis esta temporada.

De momento, lo primordial es lograr la segunda victoria de la temporada. El Valencia no ha empezado bien la competición liguera y, aun siendo demasiado pronto, tiene urgencias por ganar. El Betis puede aprovechar esa necesidad valencianista para sacar algo positivo de Mestalla, en un partido que se presentará abierto.

No creo que Marcelino plantee un encuentro tosco, defensivo y con su equipo encerrado. Los de Setién deben sacar partida de los espacios que les dejen los locales. Después el partido puede tomar otros derroteros y no ser así, pero si los verdiblancos compiten con intensidad, con paciencia e inteligencia, podemos llevarnos una alegría.

Luego llegará el viaje a Grecia para enfrentarnos al Olympiacos, iniciándose ese día tres jueves y domingos con partidos de forma consecutiva. Algunos pueden agobiarse con tanto encuentro, pero yo estoy encantado de que así sea. Confiemos en el trabajo de Setién y en la calidad de la plantilla para que los sueños y la ilusión reinante sigan intactas.

FOTO: Juan Carlos Muñoz (DIARIO DE SEVILLA)

GRACIAS

JJ Barquín @barquin_julio Semana de post-derbi y semana de felicidad. Felicidad por los tres puntos conseguidos; por la imagen y el carácter del equipo; por la alegría regalada a la afición; por los gestores y, por último, por los jugadores y el cuerpo técnico. Todos nos merecíamos este cambio de tendencia después de tantos años de penurias, decepciones y humillaciones. El Betis siempre ha sido grande fuera del campo. Ahora también lo es sobre el césped.

Pero también ha sido una semana de lectura de infinidad de comentarios, opiniones, juicios, sentencias y pareceres de ambas aficiones. Y ha sido semana de escuchar o leer miles de estupicedes, necedades, insultos y barbaridades, sobre todo, procedentes de la parte llorona de la batalla librada en Heliópolis. El resultado y la jugada de la expulsión han servido para sacar mucha bilis escondida y para demostrar todo lo malo que contiene el ser humano dentro de sus entrañas.

Unas opiniones que al ser recibidas retuercen los sentimientos y provocan reacciones pasionales que suelen llevar a más odio y enfrentamiento. Pero ese tiempo de la réplica o la objeción se ha terminado para quien les escribe. He de reconocer que antes también tenía ese comportamiento contestatario, belicista e incluso de inquina al eterno rival. Ahora me resbala todo y solamente me preocupa lo que pasa en el Villamarín.

Y esa transformación ha sido posible gracias a los consejos y reflexiones de un tipo peculiar y especial que tuve la oportunidad de conocer en una comida del Foro Béticos en la Cartuja. Un tipo con mucha personalidad, que ha vivido muchas experiencias personales y profesionales, que disfruta de cada momento de la vida y que transmite sapiencia en cada conversación. Un filósofo de la vida que cuando le reproché el tweet de Adán en apoyo a Sergio Rico, me cambió mis percepciones con su respuesta.

Una respuesta de bondad, de hacer y desear el bien, de no mirar al otro sino de tomar decisiones sin importar el qué dirán los demás, en pensar en nosotros sin compararnos con el resto, en saber que somos muy grandes por sí solos. Una respuesta que invitaba a dejar el odio y a buscar la esperanza, la alegría, la confianza y la ilusión de un presente prometedor y un futuro mejor.

Gracias Jon por mostrarme el camino. Como bien decías el otro día en Twitter: Before I Die….I want to be happy.

DISFRUTEMOS DE NUESTRO REAL BETIS

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Por mucho que escribiera hace un mes y un día que tenía ganas de derbi, el caso es que el domingo pasado tenía ganas de todo menos de eso. Toda mi confianza y mi fe en el equipo de Setién se vinieron abajo por culpa de mis temores y un pálpito totalmente infundado de que la noche del dos de septiembre terminaría en tragedia. No fue así.

Maté las horas previas al derbi sevillano con un almuerzo de categoría con mi hermano y una gran sobremesa con amigos, copas y ciclismo. Por cierto, en la retransmisión de la etapa de la Vuelta a España que terminaba en la estación de esquí salmantina de La Covatilla se pudieron ver banderas del centenario del Real Betis y aficionados con la camiseta verdiblanca.

Conforme iba acercándose inexorablemente la hora del partido los nervios aumentaban y mis temores se acentuaban. Para colmo de males, el calor insoportable que caía a plomo hacía que la situación fuera más incómoda e impertinente. El balón empezó a rodar y comprendí que todo lo negativo que rondaba por mi cabeza eran pensamientos estériles e ilógicos.

Porque el Real Betis se encargó de demostrarme que es un equipo que compite con garantía y ya no es el equipo pusilánime y débil que se amilanaba y se arrugaba en este tipo de partidos. Y eso no solo lo sabemos y lo notamos los béticos. El rival también lo sabe y fruto de ello planteó el encuentro de la manera que todos vimos. El otro equipo de la ciudad vino al Villamarín a verlas venir, a esperar a que pasara el tiempo y los nuestros se pusieran nerviosos para intentar sacar algo positivo.

Eso no ocurrió. Fueron ellos los que cometieron errores infantiles, acaparando la mayoría de los despropósitos Roque Mesa. El canario mereció ser expulsado mucho antes de la gran acción de Pau López. Si, si, gran acción. El portero catalán hizo picar al centrocampista sevillista. Esto es para listos. Eso es realmente lo que le duele a Machín y a todos los que se han quejado.

Después llegó el delirio a las gradas de Heliópolis. El gol de Joaquín fue el colofón ideal, perfecto y soñado para ponerle punto y final a doce años de espera. Prometo que mientras seamos un equipo de verdad, cosa que espero nunca dejemos de serlo, jamás volveré a tener miedo en un derbi. Nervios todos los de mundo e ilusión por las nubes, pero miedo no. Esa pesada losa nos la hemos quitado de encima los béticos. Disfrutemos de nuestro Real Betis.