OTRO RIDÍCULO PARA LA COLECCIÓN

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

R.C.D. De La Coruña 3 (Arribas, Luisinho y Babel) – Real Betis Balompié 1 (Piccini)

El Betis cayó eliminado de manera clara y merecida en Riazor ante un equipo que fue superior, supo aprovechar los numerosos y continuos fallos verdiblancos y desnudó al conjunto de Víctor, que sigue sin mostrarse regular y fiable.

Muy pronto, Arribas aprovechó el enésimo regalo de Bruno a la hora de realizar un buen marcaje para igualar la eliminatoria. El Depor no se fue alocadamente al ataque para voltear el resultado de ida. Se mostró prudente y, partir del minuto veinte, el partido fue de claro color visitante. Dispuso el Betis de alguna tres claras ocasiones para lograr el gol que le permitiera volver a tener ventaja en la eliminatoria, pero desaprovechó esas oportunidades.

La segunda parte fue bochornosa. El 2-0 fue un golazo tremendo de Luisinho del que nada se puede criticar. El segundo tanto local dejó al Betis más hundido de lo que suele estar y, antes de la hora de juego, Babel logró el tercero al no encontrar oposición alguna de Piccini. El italiano recortó distancias para, se suponía, ponerle algo de emoción a la eliminatoria, pero jamás volvió a crea peligro serio el conjunto bético. Incluso el Deportivo, se permitió el lujo de fallar un penalti.

Este nuevo ridículo del Real Betis debe servir para que Víctor Sánchez del Amo asuma que tiene, por si no la sabía, un difícil trabajo por delante para lograr el objetivo de la temporada. También debería servirle para llegar a la conclusión de que jugadores como Piccini y Bruno no deben jugar más, salvo casos de extrema necesidad. Son dos defensas muy blandos y generosos con los delanteros rivales y eso es intolerable.

LO MEJOR: que este año no tenemos que sufrir una eliminación a manos del Sevilla F.C.

LO PEOR: para no generalizar, aunque haya motivos, me quedo con Bruno y Piccini, dos defensas caritativos y bondadosos.

NO HAY ALTERNATIVA A LA MEDIOCRIDAD

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

Al hilo del gran artículo que mi compañero J. J. Barquín escribió en este blog hace un par de días, me asalta una pregunta de fácil pero desoladora respuesta. ¿Hay alternativa a la mediocridad? No, no la hay.

Porque vamos a ser serios: Lopera, Castaño o Bitton no son opciones. Darle de nuevo las llaves del Betis a personas que están inhabilitadas judicialmente por su mala praxis cuando abocaron al club a un concurso de acreedores muy lesivo para los intereses de la entidad de Heliópolis, es un suicidio institucional. Ellos no podrían ejercer cargo alguno, pero pondrían a sus marionetas manipulables para hacer y deshacer a su antojo.

Antes dije que no había alternativa a la mediocridad actual. Voy a puntualizar que, al menos yo, desconozco si existe una tercera vía, ajena a los condenados e inhabilitados, que sea productiva, eficaz e interesante para el Real Betis Balompié. Me resulta improbable que exista porque, entre los actuales dirigentes y los culpables por el concurso de acreedores, tienen la mayoría del poder accionarial del club verdiblanco.

Estamos ante un callejón sin salida. Yo, si fuera accionista, lo tendría claro y me abstendría en la próxima Junta de Accionistas, asumiendo el riesgo que esa decisión conlleva. Mi deseo es que, ante la irremediable situación de mediocres o inhabilitados, continúen los primeros, sin duda alguna. Eso no significa que tengan mi apoyo y mi beneplácito. Ni mucho menos. Pero es que la otra opción es tan aterradora, que prefiero lo que hay ahora mismo.

¿Y cuál es la solución a este galimatías? Exigir sin contemplaciones y apretarle las tuercas a Haro, López Catalán y compañía. Hay que reconocer que todo, absolutamente todo, no se hace mal. Pero aquí prima lo deportivo, lo que ocurra con el primer equipo. El resto, es secundario, accesorio, siempre que se haga desde la legalidad más absoluta y estricta. Y de momento, lo que nos prometieron, no se cumple y, lo que es peor, no hay perspectiva de que vaya a cumplirse.

BETIS, LA FIESTA DE LA MEDIOCRIDAD

JJ Barquin  @barquin_julio

Los béticos asistimos el viernes a dos fiestas llenas de vulgaridad. Una en Sevilla. Otra en Vitoria. Las dos fueron decepcionantes. Una, por la penosa imagen de los máximos dirigentes cantando como si fueran simples forofos junto al sanedrín que dirige en la oscuridad, como si hubiera algo que festejar después de lo visto y lo que se avecina. La otra, por el nuevo episodio de medianía que orquestó una plantilla que confirmó en Mendizorroza que servirá para salvarse a duras penas. Dos fiestas para seguir instalados en la mediocridad más absoluta.

Un estado que es nuevo para los béticos. Nacimos con un ADN sufridor pero nunca hemos sido mediocres. El Betis que yo he conocido durante mucho tiempo no nadaba en la abundancia, pero era capaz de lo mejor y lo peor. Era una montaña rusa futbolística, pero tenía un sello muy particular. Tenía ese “no se qué”, imposible de explicar pero que conquistaba en la ciudad y fuera de ella. No era lo ideal pero mucho peor es estar anquilosados en ésta descarnada y absoluta mediocridad. Una vulgaridad que dura ya casi siete años desde que el dictador del Fontanal salió de la planta noble de La Palmera. Una zona donde entraron los llamados “notables” y que han fracasado de manera rotunda en la gestión de un club con un potencial brutalmente universal. El llamado “entorno” que ha movido los hilos del Betis estos últimos años, ha demostrado poca capacidad para gestionar un club de fútbol. Para muestra el dato más reciente: año 2016. 40 partidos oficiales. 12 victorias, 10 empates y 18 derrotas (40 goles a favor y 64 en contra).

Y mientras, Haro y Catalán empeñados en vender un proyecto que se parece peligrosamente al del anterior dictador: fichar y destruir jugadores, secretarios técnicos y entrenadores a una velocidad similar, a la que movían el pasado viernes sus servilletas en el Betis Sport Bar. Por no hablar de esa moda por crear cargos en pos de mejorar la estructura del club, cuando lo que se necesita es mucha calidad en el césped y poca cantidad de cargos en los despachos. Sinceramente, creí que empresarios béticos con talento podrían mejorar esta situación pero creo que son más de lo mismo, en este desierto de mediocridad llamado Betis.

RAMPLÓN Y SIN IDEAS

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

Deportivo Alavés 1 (Deyverson) – Real Betis Balompié 0

 El Betis salió derrotado de Mendizorroza tras disputar un partido ramplón, carente de ideas, profundidad e ímpetu. El planteamiento de Víctor no funcionó y el equipo verdiblanco se vio siempre superado por el rival.

Sorprendió la alineación de Alex Martínez como centrocampista derecho, y el invento lastró al juego ofensivo del conjunto andaluz. Los ataques por esa banda siempre se veían ralentizados al jugar el canterano a banda cambiada. Desde el arranque se pudo comprobar que la escuadra vitoriana jugaba con un punto de más de velocidad e intensidad, pero sin demasiados alardes atacantes con peligro de gol.

Al poco de comenzar la segunda parte, Rubén Castro pudo cambiar el rumbo del partido, pero el canario falló en el mano a mano ante Pacheco. No sirvió la clamorosa oportunidad bética para tornar la situación a favor del Betis, que siguió con su juego inoperante y lento. Pasó que el Alavés terminó por encontrar un resquicio en la defensa bética. Mandi no siguió de cerca el desmarque de Deyverson y el brasileño no desaprovechó la ocasión para mandar el balón al fondo de la portería y finiquitar el partido.

Porque aunque quedaba todavía más de media hora para finalizar el encuentro, los de Víctor siguieron erre que erre con su juego lento y plano. El técnico madrileño le dio la oportunidad a Zozulia y el ucraniano demostró que a día de hoy, su nivel no da para jugar en esta liga. A diez minutos del final, corrigió el entrenador bético su fallo de alinear a Alex Martínez en la banda diestra y, en su lugar, entró Piccini para culminar el despropósito verdiblanco.

LO MEJOR: por quedarme con algo, cosa que es difícil tras el partido realizado, me quedo con las ganas y la entrega de Ceballos.

LO PEOR: el planteamiento de Víctor y el juego desplegado por los jugadores.

LOS RANCIOS MEDIÁTICOS

JJ Barquín @barquin_julio

Hugo Galera ha vuelto a aparecer en la escena verdiblanca gracias a una entrevista de la Cadena Ser y a una extensa carta dirigida al Diario ABC. Escuchando sus declaraciones, mortificándome con su escrito y viendo su foto, he tenido la sensación de volver a un mundo rancio, lleno de naftalina. En mi mente se repetía una sola frase: Hugo, tu tiempo ha pasado. Estoy cansado de ver siempre a los mismos. Sobre todo, porque siempre dicen lo mismo: que si el 92, que si las deudas de Retamero, que si me engañaron, que yo no pude hacer nada, etc.

Galera y muchos de los que estuvieron en los difíciles años ochenta, deberían plantearse recoger velas y no aparecer más por La Palmera, en calidad de personajes públicos ligados al club. Galera heredó un club con una tremenda deuda, pero su gestión no fue un ejemplo para las generaciones venideras. Además, una nefasta decisión corona su mandato: meter en el club al personaje más funesto y maléfico de la historia del Real Betis, Manuel Ruiz de Lopera. Nada más que por eso tendría que estar más que callado. Debería saber a estas alturas que es una voz reconocida dentro de club por el momento que le tocó vivir, no por su gestión y sus éxitos.

Galera y todos los miembros de las plataformas no son nadie para decir a la fiel infantería verdiblanca lo que está bien o mal, lo que hay o no hay que hacer. Ellos tienen el poder de sus acciones pero su tiempo en el club ha terminado. Hay que abrir puertas y ventanas para dejar salir el pasado y permitir el trabajo de un proyecto, que con sus luces y sombras, pretende hacer un Betis mejor, abierto, profesional y multideportivo. El beticismo debe agradecer las gestiones que han hecho las plataformas pero su misión está a punto de concluir y su presencia debe ser efímera.

El Betis de los béticos es una ilusión, un espejismo. Ya hemos comprobado que no es posible armar un poder anexo y dividido en miles de acciones. Es momento de dejar trabajar y hablar muy poco. Aún así, es comprensible que Galeras, Cuellares, Borbollas, Sotos y otros personajes de ese entorno maldito, no se resistan a una entrevista o a un micrófono con tal de seguir siendo rancios mediáticos. Eso sí, unos rancios muy verdiblancos.

BETIS DEL ALMA

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

Real Betis Balompié 1 (Rubén Castro) – Athletic Club de Bilbao 0

Importantísima victoria del Real Betis ante el conjunto bilbaíno en un partido en el que desgastó y ensució el mono de trabajo para lograr los tres puntos en juego. El fenomenal trabajo defensivo de todo el equipo fue la clave para conseguir llevarse el gato al agua.

Sorprendió Víctor Sánchez del Amo con el sistema de juego. Abandonó el que venía utilizando (3-5-2 o 5-3-2) y dibujó sobre el césped del Villamarín un 4-4-2 con novedades significativas, ya que la línea defensiva estaba formada por cuatro centrales, siendo Mandi y José Carlos los que ocuparon los laterales y Donk y Pezzella el centro de la zaga. Piccini y Durmisi ocuparon las bandas de la medular, acompañados en la zona central por Joaquín y Ceballos, completando el equipo Sanabria y Rubén arriba y, obviamente, Adán bajo los palos.

La consecuencia de este llamativo cambio fue que el conjunto de Valverde jamás se sitió cómodo en ataque durante la primera mitad. El plan tramado por Víctor se vio redondeado por el gol de Rubén Castro antes del minuto veinte. El canario le ganó la partida a Laporte y culminó la jugada con la zurda tras un pase de Sanabria. Reaccionó tímidamente el conjunto vasco con un disparo de Williams bien despejado por Adán. Pero el Athletic se mostró inoperante ante la buena defensa del Betis.

La segunda parte fue totalmente controlada por los vizcaínos, con los locales esperando agazapados y ordenados un contragolpe que finiquitara el partido. Aun así, los ataques de los leones apenas llevaron peligro a la portería bética. Ya casi al final del partido, un chut de Muniain desde la frontal del área y un remate de Vesga en el descuento crearon algo de incertidumbre para los béticos, pero jamás se sintieron los de Heliópolis agobiados y desbordados por el rival.

El partido llegó a su conclusión y los jugadores verdiblancos se marcharon al vestuario con el reconocimiento de su afición, que vio como su equipo trabajó a destajo para lograr una victoria importante. Con alma, espíritu y sacrificio es más fácil ganar puntos. El Betis, con sus defectos varios, por lo menos compite y tiene las ideas claras, sabe adaptarse a lo que demanda el rival y derrocha trabajo y kilómetros. Indudablemente, así es más fácil ganar.

LO MEJOR: el gran trabajo defensivo de todo el equipo. A nivel individual, me quedo con el partido de Pezzella y Ceballos.

LO PEOR: un fijo en esta parcela: Piccini, que se ganó el cambio a pulso por sus fallos y su indolencia.

SÍ, SOLO SON NÚMEROS, PERO…

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

¿Invitan los actuales números del Betis al optimismo que venden desde el club? ¿Hemos de estar los béticos tranquilos ante la situación deportiva actual? ¿Hay motivos contundentes para pensar que se logrará el objetivo marcado? Mi respuesta a las tres cuestiones es clara: rotundamente no.

La entidad de Heliópolis configuró un proyecto para quedar entre los diez primeros clasificados de Primera División. A día de hoy, una vez terminada la jornada 14, se encuentra más cerca de los puestos de descenso (a tres puntos) que del décimo lugar (a cinco puntos) Evidentemente, no todo está perdido y no vamos a hacer un drama del panorama actual, pero bien harían los directivos del Betis en mantener todas las alarmas encendidas en lugar de mostrar la confianza ciega que desbordan en cada intervención ante los medios.

Sabiendo que cada temporada es distinta y te condicionan una serie de aspectos que no son comparables con otras Ligas disputadas, vamos a comparar los números que tiene el Betis tras catorce partidos con los que tenía tras las mismas jornadas en 4 campañas significativas: tres acabaron con el equipo descendiendo y la otra es la última disputada.

En la 1999/2000, con Griguol al frente de los verdiblancos, el equipo bético era 9º, con 20 puntos en su haber, que le permitían estar a 5 puntos del descenso; en la 2008/2009 el entrenador era Paco Chaparro, y tenía al Betis también a 5 puntos del descenso, clasificado en décima posición con 18 puntos sumados; en la nefasta 2013/2014, los de Pepe Mel lograron en las 14 jornadas disputadas tan solo 9 puntos, siendo el equipo farolillo rojo, con la salvación a 3 puntos. Y en la pasada campaña, también con el madrileño como entrenador, el Betis había logrado 19 puntos, contaba con una ventaja de 8 puntos sobre el descenso y ocupaba el puesto número 11 en la Liga.

Así que, haciendo una simple y sencilla comparación, la situación de hoy solo esta mejor que la del peor Betis de la historia. Sí, solo son números, pero, o para Víctor Sánchez del Amo la sangría defensiva que sufre el equipo, o mucho me temo que en mayo vamos a estar lamentando un nuevo desastre deportivo. Así que, por favor, no nos vendan más optimismo y pónganse manos a la obra, que hay mucho trabajo por delante.

COMO SI FUERA NUESTRO HIJO…..

JJ Barquín  @barquin_julio

Soy un ferviente defensor de la cantera. Disfruto cada vez que sube un chaval al primer equipo. Estoy influenciado por lo sentido en mis muchos años de vacaciones y charlas futbolísticas con mi amigo Fermín en Navarra, además de por la sangre norteña que corre por mis venas. Por esas tierras, la cantera es un orgullo, algo propio, un sello de identidad y por eso se defiende con uñas y dientes, con más ahínco y fortaleza que por estos lares. Seguramente aquí se trabajan las categorías inferiores igual o mejor -por no hablar de la calidad de nuestra gente- pero el apoyo y calor que reciben es muy distinto.

Por arriba se apoya, no se encumbra y se aguanta y perdona a partes iguales. Por aquí, en el primer partido elevamos a los altares al chaval y al cuarto partido lo queremos desterrar a Siberia. El último ejemplo, Fabián. No tenemos paciencia, y si la tenemos, es para un apellido que termina en consonantes imposibles. En el Betis la situación se lleva al extremo, como todo lo que pasa en este bendito club. Somos apasionados, nos ilusionamos con muy poco pero igual de rápido caemos en la más absoluta depresión.

Siempre cuento como ejemplo que la afición del Athletic de Bilbao “aguantó” a uno de los peores delanteros que recuerdo -Endika- pero les ganó una Copa del Rey en aquella final de karate más que de fútbol contra el Barca de Maradona. Debemos cambiar esa práctica común en el Villamarín sobre nuestros cachorros y defenderlos con uñas y dientes para que se sientan queridos. Para un debutante es esencial la confianza, que no lo tiemblen las piernas y que se atreva a intentarlo. Y siempre será más fácil con el apoyo de su gente, sin ese rum rum que se produce cada vez que falla.

Esta semana ha sido de mucha alegría para quien les escribe por el debut del joven José Carlos, un chaval de Paradas que en sus dos partidos ha cumplido con creces frente a rivales complicados. Trae un currículo magnífico (Internacional Sub-19) pero ahora debe madurar en una división que es tremendamente exigente. Apoyemos, aplaudamos cuando la pierda, que el chaval note nuestro aliento, que sepa que estamos con él, que sienta que lo cuidamos como si fuera nuestro hijo. Y cuando hagamos eso, pensemos que nuestra última época dorada, coincidió con nombres tan foráneos como Doblas, Melli, Rivas, Varela, Arzu, Cañas, Joaquín, Juanito, Dani……..

INCOMPLETA REACCIÓN VERDIBLANCA

Pablo Caballero Payán @pablocpayan

Real Betis Balompié 3 (Rubén de penalti, Sanabria y Pezzella) – RC Celta de Vigo 3 (Aspas 2 y Roncaglia)

Empate bajo la lluvia entre béticos y celtistas en un partido que no ganó el Betis por culpa de su fragilidad defensiva. Los de Víctor reaccionaron al tanto inicial de los vigueses, pero le empataron por dos veces cuando iba por delante en el marcador.

Los de Heliópolis se presentaron al partido en pijamas y dormidos. Lamentable la primera media hora de partido que realizó el equipo verdiblanco. Por supuesto que el Celta lo aprovechó para adelantarse en el marcador. Otra vez un balón a la espalda de Bruno (ya van unos cuantos) permitió al rival lograr un gol. Pero se quitó el Betis las legañas gracias al juego de Ceballos y comenzó a llegar al área gallega. Empató Rubén al transformar un penalti cometido sobre Petros.

Salió escopeteado tras el descanso el conjunto local y pronto consiguió voltear el marcador gracias a un gol de Sanabria. Antes Rubén había mandado un balón al palo. Pero volvió a fallar la defensa bética, cosa que aprovechó, nuevamente Aspas para empatar el partido. No se amedrentó el equipo de Víctor e insistió en buscar jugadas de ataque que le permitieran ganar el envite.

Llegó el tercer gol del Betis al cabecear Pezzella un saque de esquina botado con maestría por Joaquín. A punto estuvo de llegar la sentencia, pero Durmisi pecó de generosidad y el regalo del danés no lo aprovechó Rubén Castro. Y llegó entonces el enésimo regalo defensivo de los andaluces. Roncaglia cabeceó libre de marca un córner para establecer el 3-3 definitivo.

El punto quizá sepa a poco, pero tras ver el rendimiento del Betis durante buena parte de la primera mitad, quizá deberíamos darlo por bueno. A Víctor le queda por delante un arduo trabajo para mejorar las prestaciones defensivas de la plantilla que tiene a su disposición. Si no lo hace, será complicadísimo sumar de tres en tres.

LO MEJOR: el buen partido de Ceballos y la reacción tras ir por detrás en el marcador.

LO PEOR: la fragilidad defensiva del equipo.