VICTORIA PARA SELLAR LA CLASIFICACIÓN

Real Betis Balompié 1 (Sergio Canales) – Olympiacos FC 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Un solitario gol de Sergio Canales le dio el triunfo al Real Betis frente al Olympiacos y con estos tres puntos el conjunto de Quique Setién certificó su pase a para la siguiente ronda de la Europa League. Queda dilucidar en Luxemburgo si lo hará como primero o segundo de su grupo.

Siempre que escribo la crónica de los partidos intento exponer mi visión del mismo y hoy no será menos. Por eso, de la primera parte no puedo opinar. Me pasé los primeros cuarenta y cinco minutos en la cola de la taquilla de incidencias por un error que afectó a muchos béticos. El torno de entrada no daba por válido mi carnet y tuve que demostrarle a la taquillera que mis pagos de los plazos del abono y la activación de los tres partidos de la Fase de Grupos de la Europa League estaban al día y totalmente cobrados.

Allí en la cola escuché el lamento por el fallo del penalti de Sergio León y el gol de Canales. Espero que en las próximas horas el Real Betis emita un mensaje de disculpa por un error generalizado que ha afectado a muchos socios. No es justo lo que hemos tenido que pasar los que hemos tenido ese problema ni es de recibo vivir los momentos de tensión con los miembros de la seguridad privada y la Policía Nacional.

Una vez solventado el contratiempo, la segunda parte si la pude ver desde mi asiento. Allí vi a un equipo superior que falló muchos ataques claros y que se topó con el larguero en una ocasión y con el portero, que con dos paradas en la misma jugada evitó el segundo gol verdiblanco. Y como es normal, tantos fallos provocaron un innecesario sufrimiento final que a punto estuvo de costarle un disgusto a los de Quique Setién.

La falta de regularidad en la competición nacional está lastrando al Betis en la clasificación. Todo lo contrario pasa en la Europa League, donde los de Heliópolis están mostrándose fiables y superiores a todos sus rivales. Ojala que el equipo extrapole las buenas sensaciones y resultados continentales a la Liga. Hay equipo para ello.

LO MEJOR: la clasificación.

LO PEOR: el caos vivido por numerosos béticos a los que se les ha privado de ver el partido completo.

FOTO: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

¡¡¡QUÉ MÉRITO TIENE ESTA AFICIÓN!!!

Manuel Rey @ManuReyHijo Muchas canas en mi pelo, muchos años de carné, muchos kilómetros en desplazamientos, muchos minutos de partido en el Benito Villamarín, muchos euros en regalos, camisetas y bufandas para hijos, amigos y sobrinos, muchos jugadores y entrenadores por nuestro equipo, muchos presidentes y consejeros con planes y propuestas por delante. Y saben qué les digo: ¡Qué mérito tiene esta afición!

Qué bonito, pero qué difícil objetivamente es enamorarse de este club si se analiza fríamente todo en términos de resultados. Y aún así seguimos cautivando el corazón de tantos y tantas, en un fenómeno que escapa a la lógica y el raciocinio más elemental. Ser seguidor del Real Betis Balompié es el fiel reflejo de una definición de amor puro y sin intereses. Darlo todo sin esperar nada a cambio. Esa es nuestra relación con el Glorioso.

Cientos de peñas por todo el mundo, miles de abonados y seguidores en el estadio todas las semanas, decenas de miles de banderas verdiblancas al final de cada año que ondean en estadios de fuera de Sevilla, cientos de miles de aficionados por todos los rincones de España que lucen orgullosos sus colores y gritan con fuerza sus cánticos, millones de manifestaciones por redes sociales y vídeos dándolo todo por nuestro club.    

¿Y todo ello a cambio de qué? A cambio de nada. Bueno quizá cabría decir que, en términos de resultados, de muy poco. Somos la madre que se vuelve loca con un beso pequeñito de su hijo en la mejilla después de dos meses sin parar de hacer travesuras. Somos el padre que habla orgulloso de su hija cuando saca un sobresaliente en una asignatura después de haber estado suspendiendo curso tras curso de modo habitual. Somos la abuela y el abuelo que justifican a sus nietos cuando la profesora les dice en la puerta del colegio que pueden hacer mucho más pero que son poco trabajadores.  

Ese es nuestro Betis, ilusión y decepción unidas en una historia que parece no tener fin. Un año de alegrías y seis de tristeza, un partido para el sueño y cuatro para el desengaño. Expectativas rotas, lágrimas de tristeza continuas en niños y mayores que han dibujado el cuadro de nuestro club después de más de un siglo de vida. Me resisto a aceptar esta secuencia maldita, pero qué gran verdad es esa del Manque Pierda acuñado después de tantos lustros.   

Estoy una semana más decepcionado después de un hilo de luz pasajero. Es algo desgraciadamente habitual. Estoy una semana más cansado de intentar justificar porque volvemos a caer en lo llano. Y van ya tantas veces que me desplomo. Me gustaría hablar y escribir menos de la afición, de los colores y del escudo, y más sobre jugadores y técnicos, pero es que no hay forma. Se me viene a la cabeza el mítico vigésimo verso del Cantar de Mío Cid y sueño con donde deberíamos estar si todo fuese acorde a la fuerza de esta afición (creo que tenemos un buen tándem presidente/vicepresidente, aunque hoy de técnicos ya no me atrevo a opinar porque me temo lo peor).

No sé si los resultados cambiarán en este club alguna vez de modo permanente. Espero que esta temporada no se vuelva a cumplir aquello de un año bueno y seis malos (y camino vamos de ello), y que al final como siempre (aunque me gustaría que fuese como nunca más) tengamos que recurrir a lo que jamás falla, a lo que invariablemente nos une, a lo que eternamente nos queda: el escudo, el Manque Pierda y una afición sin igual que, como dice la canción, no nos la merecemos.  

INTOLERABLE Y VERGONZOSA MANDANGA

Villarreal CF 2 (Gerard y Chukwueze) – Real Betis Balompié 1 (Lo Celso)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota verdiblanca en su visita a Villarreal en un nefasto partido de los de Quique Setién. Dos goles en dos minutos al comienzo de la segunda parte noquearon a los béticos. El primer tercio liguero se cierra con un decimocuarto puesto decepcionante y con un racha negativa que solo le ha permitido sumar cuatro de los últimos dieciocho puntos en juego.

La primera parte fue muy igualada y con un ritmo de juego lento por parte de ambos equipos. Las ocasiones claras las tuvieron los locales y el Betis parecía que quería dejar madurar el encuentro, que pasaran los minutos para que al Villarreal, que aun no había ganado en su estadio, le entraran las prisas y los nervios le atenazaran. Pero ese plan se le vino abajo a los de Setién tras el descanso. El Betis volvió de la pausa con una mandanga intolerable y con una actitud pasiva alarmante que los de Calleja no desaprovecharon.

Bartra defendió horriblemente mal a Gerard en un saque de esquina que el delantero catalán cabeceó a la red y, a penas un minuto después, el nigeriano Chukwueze se paseó por el área bética con suma facilidad para notar el 2-0. Llegaron los cambios de Quique Setién para ver si el equipo reaccionaba y, con la entrada de Tello (incomprensible que fuera suplente) y Lo Celso, el Betis dispuso de ocasiones para haber recortado distancias antes del minuto en el que finalmente lo hizo, con un gran gol del argentino.

Cierto es que el partido habría sido otro si el árbitro pita penalti en la primera mitad tras el claro codazo de Funes Mori a Loren. Pero sinceramente, escudarse en ese error cuando has dado una imagen patética y encima tu entrenador dice pamplinas enormes en la rueda de prensa, me parece fuera de lugar. Un poco de autocrítica vendría bien, señor Setién.

LO MEJOR: el golazo de Lo Celso.

LO PEOR: la penosa imagen ofrecida.

FOTO: EFE

CIMIENTOS Y CHURCHILL

JJ Barquín @barquin_julio La Junta de Accionistas celebrada en el Pabellón de San Pablo ha sido una balsa de aceite. Lo normal cuando se hacen las cosas medianamente bien, con criterio y profesionalidad. Los béticos seguimos contemplando con agrado como la salud de la institución sigue mejorando a pasos agigantados. Tampoco era difícil, viniendo de la tenebrosidad. Atrás quedaron los años de chanchullos, descrédito, mentiras y vergüenza ajena. En definitiva, los años de la dictadura Loperiana, que han supuesto la más negra página en la historia del Beticismo.

Este Betis que vivimos y disfrutamos, muchos béticos, ha cambiado radicalmente. Tras salir de la oscuridad y de los procesos judiciales, la profesionalización de todos los estamentos ha hecho que se avance infinitamente. Incluso abriéndose a la masa social y accionarial, que son la verdadera razón existencial del club. Un buen ejemplo de esa apertura es el voto telemático por primera vez en la Junta.

Ineludiblemente, el club crece con un consejo capacitado; con una deuda que va disminuyendo año a año; con una secretaría técnica excepcional, con Serra a la cabeza; con un cuerpo técnico con conocimientos y bagaje; con una plantilla de más nivel y valor en el mercado; con un departamento de comunicación experto, moderno, de grandes profesionales; con unas instalaciones que se van optimizando y adaptando a los tiempos.

En definitiva, un crecimiento institucional y deportivo, planificado, sostenido y competitivo. Proyecto, profesionalidad, trabajo, confianza y paciencia, son los cimientos de este Betis del siglo XXI. Y, por supuesto, es necesaria la crítica, para seguir creciendo, pero desde la construcción y la aportación, no desde la negatividad y el derribo constante.

Y otro aspecto a destacar. Hace mucho tiempo que los béticos no se sentían tan representados por un consejo de administración. Un consejo que es capaz de contestar sin recelo a un ingrato que miente cada vez que habla con su obtuso castellano de Concha Espina o un presidente que le dice a los casposos del pasado como Castaño y a los neoexigentes, que el club crece por el trabajo y no por la voz de los críticos, sean exconsejeros, afición o prensa.

El mayor problema al que nos enfrentamos en este momento es la parte crítica de una afición, jaleada por parte de esa masa periodística cercana a Nervión, que quiere lo peor para este club. Hace poco escribí que, teniéndolo todo de nuestra parte, no sería de recibo que quien nunca falló, comience a ser un obstáculo. Es triste, pero en estos momentos, toma mucho sentido la mítica frase de Churchill quien le dijo a los jóvenes que se iniciaban en el partido conservador, “nuestros adversarios están enfrente, nuestros enemigos atrás”.

Foto: As

 

 

 

 

LAS PRISAS NO SON BUENAS CONSEJERAS

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Tras la fabulosa victoria en el Camp Nou de hace ocho días, no tardaron en salir noticias que hablaban del posible interés de los dirigentes del Real Betis Balompié en renovarle el contrato a Quique Setién y su cuerpo técnico para prolongar su estancia en la entidad verdiblanca más allá de junio de 2020. Sinceramente, esa renovación la veo contraproducente.

Me parece genial y muy beneficioso para el club que los que mandan tengan plena confianza en la manera de trabajar del entrenador cántabro, pero creo que es precipitado hablar de una ampliación del contrato que le une al equipo verdiblanco. Para empezar porque, de momento, el objetivo deportivo de esta temporada no se está cumpliendo y no podemos saber si se cumplirá o no, como tampoco podemos adivinar hasta dónde conseguirá llegar el Real Betis en la Copa del Rey y en la Europa League.

Lo más sensato es dejar trabajar a Quique Setién con tranquilidad, mostrándole todo el apoyo del mundo y siendo optimistas con la consecución de los objetivos propuestos. Hace un par de semanas las críticas hacia el técnico bético eran numerosas y justificadas por el mal juego del equipo y los resultados decepcionantes obtenidos. Hemos de confiar en que el rumbo empezó a cambiar en Barcelona y que el trabajo del cuerpo técnico empezará a dar sus frutos de manera regular.

Pero hasta que no veamos si la dinámica de juego y resultados es positiva, me parece una temeridad plantearse la renovación del entrenador. Sería hipotecarse en balde. Ojala que a final de la temporada Ángel Haro, José Miguel López Catalán y Lorenzo Serra Ferrer tengan argumentos irrefutables para ofrecerle a Quique Setién una ampliación de contrato. Todos, absolutamente todos, saldríamos ganando. De momento, trabajo y confianza en que el Betis estará en el lugar que le corresponde.

Y tras decir todo esto, hay que contar con un aspecto fundamental e importantísimo: que Quique Setién quiera seguir aquí. Los cantos de sirena desde Barcelona son cada vez más altos y embaucadores. Quizá las prisas por renovarle el contrato estén motivadas por eso. Me da por pensar que la directiva quiere blindar a su entrenador con una cláusula por si el club blaugrana decide venir a por él. Es una simple conjetura mía, pero no la veo descabellada.

VIOLENCIA DE PALABRA

Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.  Cicerón. Escritor, orador y político romano

JJ Barquín @barquin_julio El pasado 27 de julio de 2017, el juez de lo Penal de la Sala 14 absolvía a Rubén Castro de los malos tratos a su expareja sentimental. El juez señalaba que “había constantes contradicciones en las declaraciones de la joven”, además de “no acreditarse que el jugador hubiera realizado actos de violencia física y verbal, ni una actitud marcada por la imposición de prohibiciones, actitudes de control o sometimiento, violencia o menosprecio”.

Ayer, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla confirmó la sentencia del Juzgado de lo Penal número 14 que absolvió al futbolista Rubén Castro por los presuntos malos tratos. En la sentencia, el tribunal rechaza de este modo los recursos que interpusieron la Fiscalía y la acusación particular ejercida por la denunciante contra la sentencia absolutoria.

Tras estas informaciones, es necesario realizar un ejercicio de memoria y retrotraernos a finales del año 2016. En esas semanas, el linchamiento público al que se sometió al futbolista canario fue brutal, demoledor. A muchos personajes, entre ellos algunos televisivos como Carlos Arguiñano o feministas baratas de la gran pantalla como Susana Griso y Ana Rosa Quintana, se les llenó la boca de palabras vanas y juicios llenos de desconocimientos. Son sujetos que representan perfectamente a esos que juzgan sin conocer y hablan sin saber. Pero, dicen que lo que va mal, tiende a ir a peor. Y, el dicho, se cumplió con creces.

Era el 30 de noviembre, cuando la señora María Ángeles Sepúlveda, Directora General de Violencia de Género en la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, hacía unas declaraciones que coparon los medios de comunicación regionales y nacionales. La señora Sepúlveda habló de tener intolerancia antes tales conductas -ya daba por reales los hechos denunciados- y tenía la osadía e imprudencia de solicitar al club y a los compañeros que se aislara al jugador. Apartheid puro y duro, sin anestesia.

A todos se nos supone un mínimo de sentido común. Pero a una persona que desempeña un cargo, ya sea público o privado, se le exigen más virtudes, sobre todo, en una temática tan delicada como es la violencia de género. Pero la señora Sepúlveda quiso anotarse rápidamente un tanto y ponerse la medalla del feminismo, tirando a la basura cualidades como la templanza, la sabiduría, la prudencia, la sensatez y la inteligencia.

Ahora que la Justicia ha dictaminado y fallado definitivamente, espero que todos y cada uno de los que sentenciaron a Rubén Castro, salgan a pedir, como mínimo, disculpas al jugador por el daño individual y social al que fue sometido. Espero que lo hagan públicamente para que dejen en mal lugar al que escribió esa frase que dice que las personas son veloces para juzgar a los demás, pero lentas para corregirse a sí mismas.

REDES ANTISOCIALES

JJ Barquín @julio_barquin Desde hace unos años, la sociedad se ha incorporado a las redes sociales como una nueva forma de entender las relaciones. Un estudio de la empresa Global Index Web ha puesto sobre la mesa cuál es la edad de los usuarios que las utilizan a diario. Es interesante conocer la fauna entre la que te mueves para saber a qué te enfrentas. Y los datos son esclarecedores si nos fijamos en dos de las redes más usadas: Twitter y Facebook.

Vayamos con los datos. En Twitter, el 61% de los usuarios se encuentra en un arco de edad de 16 a 34 años, mientras que el 33% está entre los 35 y 64 años. Por su parte, en Facebook, el 54% de los usuarios tiene una edad entre 16 a 34 años, mientras que el 37% está entre los 35 y 64 años. Se confirma lo que hace tiempo venía sospechando en torno a nuestro Betis: en Facebook encuentro más serenidad y reflexión y en Twitter percibo irracionalidad y desconocimiento, salvando siempre las excepciones.

Y es que Twitter está en un punto para dejar de seguirlo. O como mucho seleccionar muy bien la gente a la que seguir y los comentarios a leer. Sobre todo, por limpieza intelectual, por higiene mental. No es de recibo la cantidad de patochadas, estupideces y comentarios impulsivos que se pueden ver cada día. Todos bajo el prisma del desconocimiento más absoluto de lo que se habla o se dice. Todo el mundo es entrenador, psicólogo y preparador físico, lanzándose al vacío sin miedo alguno. Gente que sentencia sin rubor, que dictamina sin discernimiento, que huye de la sensatez para instalarse en la confrontación permanente.

Las redes sociales están sirviendo para sacar a la luz lo antisociales que son muchos de los béticos de nueva generación. Esos que nada más que saben hablar de un Betis Campeón confrontándolo con el Manquepierda, sin saber que son aspectos complementarios y no antagónicos. Esos que hablan de exigencia mirando más para Nervión que para Heliópolis. En definitiva, gente con cierta pubertad que arrincona una filosofía de entender el amor irracional a un club que nos hizo diferentes al resto.

Porque queda claro que estamos en un punto donde están convergiendo dos generaciones, que muchas veces no se entienden. Por un lado, estamos los que vivimos las penurias económicas, el CurroBetis, las grandes emociones y las tremendas decepciones, la historia de los vaivenes como dijo Kiko Veneno, el amor y la locura inmutables. Por otro lado, están los que día a día buscan los títulos y la exigencia que vieron junto al Centro Comercial y que ansían sin saber que se puede ser muy grande sin conseguirlos.

Decía BB King en una entrevista que para tocar y cantar Blues tienes que haber pasado necesidad en la vida y que de eso los negros afroamericanos del Sur de Estados Unidos sabían mucho. Algo parecido se podría decir de aquellos béticos que pasaron muchas miserias para sacar adelante un club que supo lo que es sufrir como nadie. Los béticos que pasamos de los cincuenta lo aprendimos de nuestra historia y de nuestros padres y ahora vemos con sorpresa qué fácil es hablar de un Betis Campeón a las diez de la mañana y querer decapitar un proyecto a las ocho de la tarde del mismo día.

 

HISTÓRICO ASALTO AL CAMP NOU

Fútbol Club Barcelona 3 (Dos de Messi y Vidal) – Real Betis Balompié 4 (Júnior, Joaquín, Lo Celso y Canales)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Histórica victoria del Real Betis en su visita al feudo blaugrana en un partidazo memorable de los verdiblancos. No había mejor manera posible de acabar con la racha de partidos sin ganar en la Liga. Para enmarcar queda la actuación general de todos, pero sobre todo hay que destacar el enorme encuentro cuajado por William Carvalho.

Empezó el partido con mala pinta, ya que el conjunto de Valverde atosigó al Betis y le robaba con facilidad y en zonas peligrosas la pelota a los de Setién. En cuanto los béticos se zafaron de esa presión inicial del Barça comenzaron a bombardear los enormes huecos que los culés dejaban entre el centro del campo y la defensa y a la espalda de los zagueros. Tras un preciso pase al hueco de William Carvalho sobre la carrera de Júnior llegó el primero de la tarde. El dominicano se internó en el área, recortó a Sergi Roberto y batió con su pierna derecha a Ter Stegen.

Antes del segundo tanto verdiblanco Pau evitó el empate con una parada a Lenglet espectacular y el portero azulgrana privó al Betis de poner el 0-2 con una intervención espléndida. Nada pudo hacer en el minuto 33 ante el tiro de Joaquín. El portuense aprovechó un servicio de Tello tras otra buena jugada entre Carvalho y Júnior. Así se llegó al descanso, con una ventaja que se antojaba cómoda pero con toda la prudencia del mundo debido al rival que había en frente.

El Barcelona salió a por todas tras el descanso. El Betis sufría y no conseguía elaborar jugadas de peligro. No fue hasta pasada la hora de partido cuando Tello dispuso de una clara ocasión para poner el 0-3. Sin embargo lo que pasó fue que, casi a renglón seguido, el carrilero catalán agarró a Jordi Alba y Mateu señaló el punto de penalti. Messi recortó distancias, poniendo el nudo en la garganta a todos los béticos. Ese agobio duró tres minutos escasos, ya que Lo Celso anotó el tercero de los verdiblancos tras una cantada monumental de Ter Stegen.

De nuevo con dos goles de ventaja y poco tiempo para el final, todo parecía ganado. En esas llegó el 2-3 de Vidal, que concedió el VAR al estar Sidnei en línea con Munir. De nuevo sufrimiento y de nuevo en tres minutos logró el Betis dejar de sufrir. Canales aprovechó un pase de de Júnior y puso el 2-4 en el marcador. Entre ambos goles, Rakitic fue expulsado por doble amarilla. Ya al final, y nuevamente tras consultar con el VAR, Leo Messi anotó el definitivo 3-4 para ponerle un poco de emoción al minuto final.

Esta victoria debe suponer un punto de inflexión en la temporada bética. Se le ha ganado al Barcelona en su estadio dándole una lección de fútbol inteligente, de clase y de calidad, sabiendo aprovechar las debilidades del equipo de Valverde y jugando sin complejos. Este el es Betis que queremos todos. Este es el Betis que pretende Quique Setién. Si le critiqué cuando el equipo hizo partidos desastrosos, es de justicia reconocer la enorme incidencia que el técnico cántabro ha tenido en el histórico asalto al Camp Nou.

LO MEJOR: la victoria, la manera de conseguirla y el enorme partido de William Carvalho y Júnior.

LO PEOR: pudiendo señalar alguna cosa, me niego en rotundo a hacerlo hoy.

FOTO: EFE

DEBIÓ GANAR Y NO LO HIZO

Real Betis Balompié 1 (Lo Celso) – AC Milan 1 (Suso)

Pablo Caballeo Payán @pablocpayan Empate a un gol entre Betis y Milan en un partido que debió ganar el conjunto de Setién. Los verdiblancos son líderes de su grupo con un punto de ventaja con respecto a los milanistas y a los griegos del Olympiacos, que será el próximo rival bético en un partido clave para pasar a la siguiente ronda.

Tras unos primeros minutos de dominio de la pelota por parte visitante, los locales lograron imponer su juego y pronto llegó el gol de Lo Celso tras una gran jugada colectiva culminada la asistencia de Junior y la finalización del argentino. Durante casi toda la primera parte el Betis fue dueño y señor del encuentro y tuvo una clara ocasión, en una jugada similar a la del gol verdiblanco, para anotar el segundo y dejar muy encarrilado el partido, pero Sanabria falló su remate.

Tras el descanso se confirmó lo que se estaba viendo venir en los últimos compases del primer tiempo. Los rossoneros se zafaron del dominio de los de Setién y el empate amenazaba con llegar. Suso tuvo en sus botas la ocasión de llevar las tablas al marcador, pero su extraordinario chut fue desviado a saque de esquina tras una excepcional parada de Pau López. Poco después, el gaditano si estuvo más acertado en un lanzamiento de falta que nadie logró a rematar ni despejar, colándose así en la portería bética.

Movió el técnico cántabro el banquillo y la entrada de Guardado y Loren le dio al Betis un nuevo ímpetu y volvió a recuperar el control del partido. Tello pecó de egoísta tras un gran pase de Lo Celso y, en lugar de pasarle la pelota a Loren para que el marbellí anotara, decidió culminar él la jugada, topándose con una buena intervención de Pepe Reina. Y ya nada más pasó en el encuentro, salvo las protestas del público al nefasto arbitraje llevado a cabo por el árbitro principal.

De haber ganado hoy, la clasificación estaría prácticamente asegurada. Ahora hay que jugársela frente al Olympiacos y no fallar. Esperemos que las buenas sensaciones que ha dejado el equipo en las primeras partes de hoy y del pasado domingo sigan acentuándose y prolongándose durante más minutos de los partidos. Seguro que así llegarán más victorias.

LO MEJOR: los detalles de calidad de Lo Celso y el buen juego de la primera mitad.

LO PEOR: que debió ganar.

FOTO: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

LAS VACAS DE LEZAMA

JJ Barquín @barquin_julio Seguimos instalados en un ambiente extraño, como lo fue el partido contra el Celta. Seguimos en ese estado de desasosiego, resultado de una mezcla de impotencia y anhelo por las ilusiones creadas. Y seguimos contemplando como sigue el acoso y derribo sobre la figura de Quique Setién. No nos engañemos, la prensa se la tiene jurada al míster desde que éste les contestó a las primeras de cambio.

La prensa es así. Si me apoyas y filtras “cositas”, eres bueno. Si además entra la pelotita, eres Dios. Si, por el contrario, les contestas o replicas, comienzas a hacerte enemigos a toda velocidad. Si, además, la cosa no va bien y eres como eres, bragado y tienes la valentía de decirles que algunos son como las vacas que pastan cerca de Lezama, que tras 40 años siguen sin devolver uno de los balones que les llegan cada entrenamiento, has firmado tu sentencia de muerte.

Y resulta curioso que no solamente sea la prensa la que quiere la destitución del cántabro. Lo sorprendente es que una gran parte de la afición también coincide con quienes quieren y desean el mal de la institución. No se dan cuenta es que una cosa está relacionada con la otra. Criticar para subvertir, herir y dañar. Les da igual que sea Setién u otro, porque el objetivo es el mismo, desestabilizar a la plantilla y en su conjunto al Real Betis. Aunque el cántabro les pone, porque no rehúsa del cuerpo a cuerpo.

Como digo, el coctel perfecto se consuma con la entrada de gran parte de la afición, que llevada en volandas por las mentiras y medias verdades de la prensa, comienza a ver con malos ojos al responsable del banquillo. Es doloroso ver como los béticos compran y apoyan la campaña de desprestigio, distorsión y tergiversación que la prensa sevillana comenzó hace meses. El año pasado la pelotita entró y fue imposible ponerla en pie. Pero un irregular inicio de liga ha servido para sacar toda la artillería pesada y comenzar a disparar a la figura de Setién.

Por supuesto que el equipo no anda bien y genera muchas dudas en este arranque de temporada, pero no podemos perder los papeles. Debemos confiar en el técnico y su plantilla. Se merecen una oportunidad tras los continuos fracasos deportivos vividos en años anteriores. Volvernos locos en estos momentos nos llevaría a donde quieren los que disfrutan con nuestras penas, derrotas y fracasos. No debemos darle esa oportunidad. Y muchos se la están dando, sin darse cuenta de que quienes perdemos somos nosotros, en particular, y la institución, en general.

Les recomiendo un ejercicio de memoria. 9 de abril de 2018. Entrevista a Setién en Radio Marca. Búsquenla y escuchen con absoluta atención. Les aseguro que aprenderán mucho, que descubrirán a un tipo coherente y entenderán muchas de las cosas que están pasando. Ahí también está lo de las vacas de Lezama. Es sublime