SAYONES Y CACERÍAS

JJ Barquín @barquin_julio El Rockin Race Jambore me ahorró el mal trago de ver al Betis. Supongo que para algunos seré un mal bético por cambiar el rock por las trece barras. Uno no es perfecto, qué le vamos a hacer. Como tampoco lo es Setién, que ayer se equivoco por partida doble. Si no quieres caldo, toma dos tazas. Horroroso su planteamiento y la imagen del equipo, según todas las crónicas, y tremenda su frase en referencia al rival. Una pena pues la rueda de prensa era más que correcta, con autocrítica y reconocimiento categórico del bochorno sufrido. Pero, se le fue la pinza y despreció al rival con una frase inapropiada.

Setién demostró una falta absoluta de respeto y elegancia, impropias de un entrenador con tantos años de banquillo y de presencia en salas de prensa. Error grave que seguramente subsanará en próximas comparecencias públicas pidiendo disculpas. Estoy seguro. No me cabe duda. Si no fuera así, bien haría el consejo en dar un toque de atención al santanderino para que no vuelva a ocurrir por el bien del Betis y del mismo Setién.

Pero lo que tampoco es normal es la cacería, a nivel nacional, que se ha iniciado tras la rueda de prensa. Las palabras de Setién han sido muy desafortunadas. Todos coincidimos sin duda alguna. Pero tampoco son para fabricar el revuelo mediático que se está generando. Quien podía sentirse herido, ha hablado con más elegancia que todos los verdugos que han comenzado a beber sangre desde ayer por la tarde.

Produce sonroja que Canizares, Clemente, Etxeberria y toda la caverna mediática de Madrid se tiren al cuello de Setién. Supongo que cuentas pendientes en el caso de los vascos y amistad con Pellegrino en el caso del ex guardameta. Y algo más. Sacar provecho de las miserias del prójimo. Es condición humana, pero es mezquino y despreciable. Lo de la prensa, más de lo mismo. Es decir, carnaza para seguir haciendo programas indignos

Igual que muchos béticos que tras el partido comenzaron a ofrecer un recital de insultos, descalificaciones y menosprecios a su propio entrenador. No hablo de crítica, que yo mismo la acaba de ejercer, sino de mala educación y poca inteligencia, ya que olvidan que con Serra y grandes entrenadores también sufrimos derrotas indecorosas. Incluso llegaron a menospreciar a los béticos que terminaron cantando el himno en Butarque, sin saber que son cánticos que nacen de lo más profundo por la impotencia, el dolor y el mal trago vivido. Lo dicho. Deplorable.

El fútbol tiene una mirada cortoplacista y resultadista. No hay perspectiva, ni futuro. Se mordisquea el presente. Y se arrincona el pasado. Se sube a los altares tras ganar al Atlético y se cae al infierno tras lo de Butarque. Setién deberá ser juzgado al terminar la temporada. No crucifiquemos, ni pisoteemos un proyecto, una ilusión que requiere de todos. Ya hay bastantes verdugos como para que nosotros mismos nos convirtamos en sayones verdiblancos.