LOS PUNTOS Y MUY POCO MÁS

Real Betis Balompié 2 (Rafa Navarro y Rubén Castro) – Club Atlético Osasuna 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis aprovechó la visita del colista de la Primera División para volver a ganar en el Villamarín tras más de dos meses sin hacerlo. Aun así, el partido estuvo lejos de ser bueno y atractivo por parte de los béticos. Usando el término de moda, no fue un encuentro de sensaciones positivas.

Muy pronto se adelantó el equipo de Víctor. Rafa Navarro aprovechó un despiste de la zaga osasunista y batió por bajo a Sirigu. Lejos de aportar tranquilidad y serenidad al juego del equipo, el Betis se vio superado por el rival, que gozó de claras ocasiones para igualar el marcador. Pero Osasuna es un equipo desahuciado y no aprovechó ninguna de las oportunidades que tuvieron para lograr perforar la portería defendida por Adán. Eso habla mal de la retaguardia del equipo verdiblanco, que concedió muchas facilidades al peor equipo de la categoría.

Sin embargo, antes de la media hora, Rubén Castro se aprovechó de la posición adelantada de la defensa navarra para cogerle la espalda y regatear al portero para rojillo para por el 2-0 definitivo. Antes del descanso, Rafa Navarro pudo redondear su buena actuación con su segundo gol de la noche, pero erró la clara ocasión que dispuso. La segunda mitad tediosa y aburrida. Osasuna volvió a desperdiciar las oportunidades que tuvo y el Betis sesteó bastante, viviendo de la renta lograda en la primera mitad y no forzando mucho la maquinaria.

La comodidad que te da enfrenarte a un equipo que está hundido en la tabla y que solo ha ganado un partido en todo el campeonato fueron fundamentales para que el Betis lograra la victoria. Supongo que Torrecilla estará ampliamente satisfecho con las sensaciones del conjunto verdiblanco en este encuentro. Nos ha quedado claro dónde pone el Director Deportivo el listón de la conformidad.

LO MEJOR: el resultado, el buen partido de Brasanac y que Rubén Castro volviera a marcar.

LO PEOR: las ocasiones concedidas a un rival muy inferior y la actitud de Rubén Castro al ser sustituido.