CERRADO POR DESCANSO DEL PERSONAL

Desde Sentir Bético queremos anunciar a nuestros lectores que nos vamos a tomar unos días de necesario descanso. Desde que el balón echó a rodar en el pasado agosto hemos publicado 112 artículos y crónicas y os emplazamos a todos hasta el comienzo de la pretemporada.

Ha sido un magnífico curso para nuestro Real Betis Balompié y para nosotros. Nuestra página en Facebook y nuestra cuenta en Twitter han crecido considerablemente y nos reconforta. También nos enorgullece y nos agrada el hecho de contar desde enero con uno más en el equipo. Manuel Rey nos ha aportado muchísimo y esperamos que siga haciéndolo.

Así que toca descansar poco más de tres semanas para recargar las pilas y afrontar una apasionante temporada 18/19, en la que volvemos a Europa y en la que tenemos puesta mucha esperanza para seguir creciendo y disfrutando con nuestro equipo del alma. Muchas gracias a todos y nos vemos a la vuelta.

Atentamente, los tres mosqueteros de Sentir Bético.

EL BETIS DE NUESTRAS VIDAS

JJ Barquin @barquin_julio La publicidad y el marketing son herramientas esenciales para crear y mejorar la relación de una marca o producto con sus potenciales clientes. Están para estimular, para provocar o para emocionar. En definitiva, para vender. En el Betis no hacen falta. El bético es un cliente fiel, el mejor prescriptor de la marca de las trece barras.

La campaña presentada ayer sirve como pistoletazo de salida para saber lo que costará el abono y ver las fechas para posibles opciones de cambio de localidad o modalidades de entrada al campo. Y sirve para sentir el Betis como grupo, para compartir sensaciones, experiencias y vivencias personales. Las redes sociales así lo confirmaban ayer.

El sport de la campaña de abonos 2018/2019 es una bonita historia, un bonito reconocimiento a los canteranos, que son el reflejo de cualquier aficionado en el campo, y a las madres, por ser el amor más profundo, sincero y definitivo que existe en la vida. Eso es el Betis. Fidelidad infinita, creencia ciega, amor eterno.

El spot es un excelente reconocimiento a una afición diferente, particular y única. Una afición que con muy poco se conforma, aunque lo espera todo de su equipo, como cualquier madre con su hijo. Una afición que saborea los éxitos y digiere las derrotas, como cualquier madre enseña a su hijo a saber que la vida es un compendio de alegrías y sufrimientos. Una afición que se siente como una gran familia, que comparte un sentimiento profundo e inexplicable por las trece barras.

El Betis está presente en nuestras vidas desde que tenemos uso de razón. No somos capaces de comprender la vida sin él. Es una necesidad vital. Un sentimiento de pertenencia sublime, que nos permite transitar de otra manera por la vida. El Domingo es otro, si juega el Betis. La vida es otra con el Betis.

Hace cuatro años, en un viaje por la vecina Portugal, visité el impresionante Monasterio de Batalha con mi pareja. Nos sentamos para contemplar su majestuoso interior y en un momento de reflexión, solté una frase con la que estuvo todo el día riéndose sin parar. Hablando sobre la muerte, le dije que mi mayor preocupación, cuando terminase mi periplo por la tierra, era no saber cómo había quedado el Betis cada Domingo. Así somos, así lo vivimos. Qué le vamos a hacer.

PD.: En un día de grandes emociones por el spot, no debemos olvidar otra gran noticia para el beticismo. El Betis saldrá del concurso de acreedores de manera definitiva en 2019. Se cierra una puerta abierta por el infame dictador de la calle Jabugo.

SEMANA DE DESCANSO

JJ Barquín @barquin_julio Los componentes de Sentir Bético se toman unos días de vacaciones coincidiendo con la semana de Pasión. Una semana para poder reflexionar y disfrutar del relax que dan los días de asuetos. Una semana para hacer deporte, leer, estudiar, ver cofradías, pasear por la playa, ir a la montaña o hacer algún viaje deseado en el tiempo. En definitiva, unos días para coger fuerzas y volver con más ganas para disfrutar de la recta final de la liga, esperando que la ilusión y la esperanza sigan entre todos los béticos del universo.

NO DAR CUARTOS AL PREGONERO

Manuel Rey @ManuReyHijo Hace unos días entraba en una clínica dental con mi hija para la revisión mensual de sus brackets. Uno llega a estos servicios con la certeza de que habrá de estar allí como mínimo dos horas y en esta ocasión los cálculos fueron exactos. En un sillón cercano se sentaban dos personas que mantuvieron durante más de una hora una agitada conversación sobre el grupo estrella del momento, María Lapiedra, Gustavo González y Mark Hamilton (universo Sálvame). No se trataba de una plática relajada, sino de una discusión que pareciera esencial para el devenir de sus vidas, habida cuenta de la emoción y pasión que ponían en el debate.

Varios canales de Mediapro revientan audiencias en los últimos meses gracias a las desventuras de estos pimpollos. Entre los dimes y diretes más habituales en los colaboradores de este teatrillo se encuentran divagaciones en antena o redes sociales sobre la siguiente pregunta: ¿será verdad o mentira lo que María, Gustavo y Mark nos venden? El interrogante es, sin duda, tramposo. Permítanme responderlo con otra cuestión: ¿y eso a quién (“leche”) le importa (que diría Alaska)?, ¿a la cadena de televisión?, ¿a los citados colaboradores que discuten y se insultan sin piedad cual luchadores de Pressing Catch, defendiendo una u otra posición?, ¿a los propios comediantes que se embolsan cantidades muy importantes de dinero por salir contando supuestas miserias?, ¿o quizá a los enganchados telespectadores que cubren su tiempo viviendo fielmente las desdichas de estos alborotadores?

El carácter real o ficticio de sus peleas no le preocupa a nadie, lo relevante en este juego de tahúres no es que las cosas sean verdad o mentira, sino la audiencia que con ellas se consigue. Y para alcanzarla ni los medios, ni los escrúpulos cuentan, solo el fin último importa. Lo que vemos en pantalla es tan solo un espejismo, una falsa realidad o posverdad (neologismo ya aceptado por la RAE) trufada de polémica, trifulcas, escándalos, insultos y broncas. Eso es lo que moviliza a los telespectadores, radioyentes, internautas y lectores de prensa rosa.

Aplicando este precepto al escenario fútbol, cabría preguntarse: ¿y qué moviliza a los seguidores del mundillo balompédico? Podríamos decir de forma casi inmediata que las victorias y los títulos de su equipo, lo que resultaría mayoritariamente cierto. No obstante, mantengo una teoría que serviría para completar la respuesta previa en el caso de los aficionados de nuestro glorioso club.

Relaciono lo anterior con las reiteradas quejas y sollozos de muchos béticos ante el maltrato endémico que varios medios de comunicación locales mantienen hacia el Real Betis. Téngase claro de inicio que este es un sentimiento que comparto absolutamente. Sucede, sin embargo, que no participo de la relevancia que habitualmente otorgamos a esta circunstancia, que no comulgo con el exagerado llanto sobre cada una de las intervenciones del periodista o colaborador de turno. Y es que las comparaciones que arteramente muchos efectúan entre tiempos pasados y presentes, entre directivos antiguos y actuales, o entre actuaciones pretéritas o vigentes, no venden igual entre nosotros mismos si se plantean en términos positivos que si se hacen desde un enfoque radicalmente negativo.

Schadenfreude es un término alemán que recoge la idea de regodearse del mal ajeno, es decir, disfrutar de la desgracia que otro sufre. Pienso que nosotros representamos como pocos el extremo opuesto a esta idea, y no me refiero a que nos regocijemos con los éxitos de los demás, sino que nos regodeamos sobremanera con las desdichas que parecen sucedernos. Obviamente solo es una teoría, pero es el resultado de escuchar y leer durante muchos años opiniones públicas y publicadas donde maldecimos nuestra eterna mala fortuna, nuestras aparentes y continuas desgracias, la adversidad a que siempre nos enfrentamos o la crueldad que el entorno nos dispensa.

En cualquier caso, lo peor de todo no es el estado de generalizada tristeza y melancolía a que ello nos lleva, sino el perfecto conocimiento de esta realidad por parte de aquellos que trabajan en medios de comunicación y mantienen la convicción de que sus audiencias e ingresos serán muchísimo mayores si sus consideraciones se orientan en esa negativa dirección. Sabedores que su popularidad y notoriedad aumentarán significativamente, prefieren destacar en sus valoraciones supuestos defectos y errores, aparentes cuitas y miserias, o figurados desmanes y atropellos, que aspectos positivos de nuestro desarrollo social y deportivo.

Y enlazo ahora con algunas reflexiones previas, ¿cuántas de esas afirmaciones malintencionadas son decididamente ciertas? Responderé del mismo modo que lo hice antes: ¿y qué más les dará a estos gacetilleros si lo que comunican es verdad o mentira, cuando saben que la mayoría de nosotros vamos a beber de sus fuentes con inusitada sed? Es probable, de hecho, que muchos de los que escriben o hablan ni siquiera piensan en realidad lo que publican. Para ellos es lo de menos. Es la resonancia, es la necesidad de vender lo que les lleva a comunicar en esa línea. Porque como siempre hemos hecho, ya nos encargaremos nosotros mismos de difundir el mensaje y de dar relevancia a personajes que no la merecen, a panfletos que no se sostienen y a informaciones nada creíbles.

No hay mayor desprecio que no hacer aprecio, dice un viejo adagio español. Aprendamos a dar valor a aquello que realmente lo tiene. Comencemos a preocuparnos por anuncios que nos lleguen de elementos realmente comprometidos con nuestro futuro. Iniciemos una campaña que nos ayude a ignorar recomendaciones tramposas que, bajo el mantra de una necesaria exigencia, esconden bellacas intenciones. Censuremos desde la racionalidad todo aquello que se hace mal, pero sin darle cuartos al pregonero. No seamos prisioneros de aquellos que día sí y día también presentan una imagen apocalíptica de nuestro presente, aunque tampoco nos dejemos llevar por algunos palmeros que solo ven montes llenos de orégano. Liberémonos emocionalmente de agoreros y profetas del desastre que de modo continuado ven numerosas razones para el llanto y nunca para el canto, creando barreras que impiden ver de modo positivo nuestro futuro. Desprendámonos, de una vez, de oxidadas armaduras que históricamente han generado insufribles cargas y complejos institucionales que nos han impedido avanzar como entidad.

No se trata de olvidar la crítica, no estoy apostando por dejar de ejercer la libertad propia del que sabe de la necesidad de reflexionar y gusta de escuchar diversos puntos de vista sobre un tema que le preocupa. No defiendo una posición confortable y amable con el poder directivo vigente, que defienda hacer oídos sordos ante acciones dignas de ser desacreditadas. Se trata, simplemente, de dejar de hacer caso a servidores del poder mediático cuya única preocupación es envenenar los manantiales verdiblancos sin preocuparles la veracidad de lo que escupen. Se trata, sencillamente, de tener claro que lo único que verdaderamente ocupa a estos augures de la infelicidad es utilizar al Real Betis en beneficio propio para, de este modo, estar más cerca del entramado social y empresarial que mueve el vil metal por el que trabajan.

INFAME VUELTA A LAS ANDADAS

RC Celta de Vigo 3 (2 de Apas y Maxi) – Real Betis Balompié 2 (Sergio León y Guardado de penalti)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Bochornoso e infame partido del Betis en Vigo, donde volvió a dar una imagen lastimosa, paupérrima y desesperante. El conjunto de Setién fue incapaz de dar un paso al frente y auparse a la séptima plaza de la clasificación.

Solo compitió el equipo verdiblanco hasta el primer gol gallego. Dominaba con cierta facilidad y todo hacía indicar que el partido lo manejaría el Betis a su antojo. Nada más lejos de la realidad. Un garrafal fallo de Javi García en la salida del balón dio origen al 1-0 y ahí se acabó el partido para los béticos, que siempre estuvieron a merced del rival, viéndose superados en todo momento.

Llegó el 2-0 antes de la hora de juego y cuando peor pintaban las cosas y la goleada se daba por segura, llegó el gol de Sergio León. Sin embargo el tanto bético no levantó el ánimo de los de Heliópolis, que volvieron a cometer un fallo infantil (esta vez fueron Guardado y Fabián) que aprovechó el Celta para hacer el 3-1. Ya al final, un claro penalti sobre Joaquín lo transformó Guardado para maquillar el resultado.

Tras las dos victorias de principios de 2018, el Betis ha vuelto a la senda de la derrota. Contra el Barcelona era lo lógico, pero lo de esta noche en Vigo no tiene perdón. El equipo de Setién sigue siendo irregular, torpe, fallón, desesperante y, lo que es peor, incapaz de aprender de sus múltiples errores.

LO MEJOR: que no se recibió una goleada.

LO PEOR: la bochornosa imagen y el juego mediocre del Betis.

FOTO: Salvador Sas /EFE

INADMISIBLE BAJADA DE BRAZOS

Real Betis Balompié 0 – FC Barcelona 5 (Rakitic, 2 de Messi y 2 de Luis Suárez)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota contundente del Betis ante el virtual campeón de la Liga 17/18. Tras una primera parte buena y competitiva, el equipo de Setién se descompuso con el primer gol blaugrana y encajó una goleada con suma facilidad.

Modificó el Betis su esquema de juego y se dispuso con un 3-5-2 sobre el césped del Benito Villamarín. El cambio le sirvió para aguantar una hora al conjunto de Valverde. Hasta ese momento el partido fue disputado, digno y con jugadas interesantes por parte de los verdiblancos, si bien les faltó siempre concluirlas con disparos o remates a la portería de Ter Stegen.

Cuando Rakitic abrió la lata y puso por delante a los blaugranas se acabó el partido. El Barcelona aprovechó entonces los huecos que dejó el Betis y los garrafales fallos de Fabián y Feddal para endosarle a los béticos cinco goles sin apenas despeinarse. Si a eso le unimos la escandalosa manera de jugar de Messi, ya tenemos el resumen del partido hecho.

La derrota frente al conjunto catalán es el resultado más lógico, pero hacerlo de esta abultada manera y dando la imagen de la última media hora de partido es mosqueante. Esperemos que no sea una vuelta a las andadas y que el Betis reaccione de inmediato y vuelva a la senda del buen juego y los buenos resultados.

LO MEJOR: algunos detalles de calidad de Fabián y Tello y la gran entrada que registró el Villamarín.

LO PEOR: la abultada derrota, la bajada de brazos de la última media hora y el lanzamiento de mecheros de los que prefieren llevar la bandera de España a la del Betis.

FOTO: Antonio Pizarro (DIARIO DE SEVILLA)

FELIZ Y BÉTICA NAVIDAD

Con el partido del pasado viernes se ha acabado 2017 para el Real Betis Balompié. Un años con una primera mitad mediocre en la que se sumó una nueva temporada desilusionante y ramplona. Con el inicio de la nueva campaña se renovaron las ilusiones y el juego del equipo y los resultados desbordaron el optimismo y la felicidad verdiblanca.

Pero en los dos últimos meses han aparecido nuevamente las dudas, los partidos vergonzosos y la imagen penosa a la que tristemente estamos habituados. Es cierto que, pese a la derrota frente al Athletic, la imagen ha mejorado y se puede confiar en una reacción del equipo de Setién. Ojala que sea en el próximo partido.

Hasta que llegue ese importante día, disfruten de las fiestas navideñas en compañía de familiares y amigos. Feliz y bética Navidad.

CERRADO POR VACACIONES

Sentir Bético se va de vacaciones. Desde que comenzáramos nuestra actividad en septiembre del año pasado, hemos publicado 133 escritos, entre artículos de opinión, crónicas de los partidos, mensaje de bienvenida, felicitación navideña…, y es hora de recargar las pilas para volver con la batería cargada cuando comience la competición.

Muchas gracias a todos los que visitáis este blog y a los seguidores de nuestra página de Facebook y nuestra cuenta de Twitter.

Os esperamos en unos días. Y que viva el Real Betis Balompié.

MODELOS A IMPLANTAR

JJ Barquín @barquin_julio Escribo desde la capital vizcaína este post. Por culpa del trabajo y gracias al buen amigo Eduardo Saiz Lekue, he podido disfrutar del partido de anoche en el Nuevo San Mamés. Gran estadio por fuera y por dentro. Moderno, funcional y coqueto, la capital vizcaína puede presumir de otra gran obra.

Viendo el encuentro contra el Málaga, uno piensa cómo una institución como el Athletic puede estar donde está con gente de la tierra, en un fútbol donde manda el poderoso caballero Don dinero. Y piensa uno que con la gran cantidad de buenos jugadores jóvenes que hay en Andalucía, cómo es posible que el Betis no trabaje la cantera como elemento principal de su proyecto. Año tras año se habla de eso, de proyecto, de futuro pero sigue pasando el tiempo y uno tiene la sensación de que el problema podría resolverse con potenciar y trabajar la cantera como Dios manda.

Y es que uno recuerda que los mejores éxitos, tanto en ganar las copas del Rey como los ascensos o la llegada a competiciones europeas, ha sido sustentada en equipos con gran cantidad de canteranos. El último ejemplo lo tenemos con ese equipo donde estaban Capi, Varela, Joaquín, Cañas, Dani, Juanito, Rivas, etc. Hace poco una persona que ha estado desempeñando funciones directivas en el club, me decía que el Betis debe construirse con jugadores cedidos y buenos fichajes. No estoy de acuerdo con ese modelo, con ese estilo de club.

Soy un apasionado del modelo del Athletic y su apoyo a la gente de la tierra. Y el Betis podría buscar un modelo similar donde la base de la primera plantilla sea la cantera, la gente que ha “mamado” desde chico el club, ha subido poco a poco y ha sentido la camiseta desde que le salieron los dientes. Claro está que para implantar ese modelo hay que trabajar muy bien, tener un equipo de profesionales excelentes, invertir mucho dinero, confiar plenamente en los técnicos del club y tener paciencia.

También una pieza fundamental de ese modelo es la afición, que en el caso de nuestro club es un punto muy negativo, pues estamos acostumbrados a ver cómo se le permite todo al extranjero y no se la pasa una al de casa. Podemos discutir la calidad de Dani pero fue el trianero el que metió el gol que le daba la segunda Copa del Rey a nuestra institución. Uno siente envidia sana de una institución que cuida y mima lo suyo, lo cercano, lo de la tierra, mientras que otros miramos demasiado hacia el exterior buscando algo que la mayoría de las veces no llega porque se falla o no se tiene el presupuesto para acertar.

No sé si alguna vez las que mandan tomarán la decisión de apostar por un modelo basado en la cantera, pero lo que sí puedo decir es que yo soy de los que prefiero vivir o morir con mi gente, que con los que vienen de otros sitios. Por decirlo de otra manera, prefiero ganar o perder con Danis, Capis o Ceballos que con Petros, Piccinis o Jonas. Seré un bicho raro pero no puedo cambiar ya y menos con las canas que asoman ya por algunas zonas de la cabellera.

LA CAMPAÑA DEL MIEDO

JJBarquín  @barquin_julio

Llevamos varias semanas viendo como se gestiona una campaña en los medios de comunicación. Una campaña realizada por algunos periodistas “palmeros” y los máximos representantes del consejo de administración. Una campaña orquestada desde la planta noble del Villamarín para intentar cambiar la dinámica de opinión negativa hacia el actual consejo. Una campaña del nosotros o el precipicio. Una campaña del nosotros o el fin. Una campaña de miedo.

Y miedo es lo que menos necesita este Betis actual, porque el miedo atenaza, distorsiona y paraliza a las personas y también a las instituciones. Y en muchos casos, hace que la respuesta planeada sea la contraria de la esperada. En mi caso, han conseguido que los mire con más recelo todavía pues es la reacción natural ante una acción prefabricada, de maquillaje, que recuerda tiempos pasados.

Y es que comienzan Haro y Catalán a parecerse peligrosamente a esos políticos que cada cuatro años te piden el voto y después si te he visto no me acuerdo. Con la diferencia que en el fútbol los sentimientos son difíciles de gestionar y de conquistar. Porque el bético está cansado de mediocridad, de proyectos fallidos, de promesas y de incumplimientos. Y por mucho futbol sala, femenino o baloncesto que tengamos, al bético lo que le interesa es el primer equipo, su juego, sus triunfos y sus objetivos.

La balanza de Haro y Catalán se mueve hacia el lado de los errores como la falta de comunicación; la nula capacidad crítica; la excesiva creación de cargos; la poca cercanía al socio; la torpe negociación con Lopera y el penoso proyecto deportivo. Por esas razones, han pasado de ser una gran ilusión a ser un proyecto gris, que comienza a parecerse peligrosamente al pasado. Un proyecto que seguramente tendrá que sentarse con sus opuestos en la misma mesa y comenzar a entenderse para bien de la institución. Y no tengan miedo, que el miedo no sirve de nada.