TIEMPO DE ACTUAR

JJ Barquín @barquin_julio El partido del jueves en la Bretaña francesa nos acarreó muchas cosas. Un equipo dormido los primeros quince minutos; un equipo con personalidad para sobreponerse al 2-0 inicial; un juez de área que quiso ser más protagonista que el propio árbitro y la confirmación de que Carvalho, Canales y Lo Celso son el triangulo de las Bermudas futbolístico. Nunca vi más calidad de verde y blanco que cuando coincidieron Cardeñosa, López y Alabanda.

Pero en Rennes también hubo un momento para la tristeza y la vergüenza más absoluta. Y no es la primera vez. Me refiero a la pelea entre radicales del Betis en las cercanías del estadio Roazhon Park. Un altercado que provocó incluso la intervención de la gendarmería francesa, que tuvo que detener a una treintena de ultras que no pudieron acceder al partido. Hace poco más de un mes, contra el Real Madrid también hubo un enfrentamiento en la calle Tajo entre las mismas facciones de radicales. Lo vivido es la demostración de la bajeza más absurda. El sumun de la estupidez humana.

Ángel Haro y todo el consejo del Real Betis deben actuar de inmediato para erradicar esta lacra que perjudica gravemente a un club, que siempre ha demostrado su nobleza, humildad y saber estar en cualquier punto del mundo. Real Madrid o F.C. Barcelona deben servir como ejemplo, ya que consiguieron eliminarlos tras años de bochornos constantes. Los béticos no podemos consentir que la imagen del club se manche continuamente por unos indeseables que no son capaces de representarse a sí mismos. Poco deben importar las consecuencias. Se debe actuar de una vez por todas.

Tiene deberes Ángel Haro y debe ponerse manos a la obra. No caben medias tintas. No caben las buenas palabras, ni las declaraciones de cara a la galería. Es momento de ejecutar. Obviar el problema sería un comportamiento cobarde y huidizo. El club debe localizarlos, expulsarlos (mínimo 3 años) y generar una grada de animación digna para seguir dando color al estadio. Todo lo que no sea actuar será un fracaso de este consejo y de este club. Y, por supuesto, del presidente Haro.

 

 

 

 

SAYONES Y CACERÍAS

JJ Barquín @barquin_julio El Rockin Race Jambore me ahorró el mal trago de ver al Betis. Supongo que para algunos seré un mal bético por cambiar el rock por las trece barras. Uno no es perfecto, qué le vamos a hacer. Como tampoco lo es Setién, que ayer se equivoco por partida doble. Si no quieres caldo, toma dos tazas. Horroroso su planteamiento y la imagen del equipo, según todas las crónicas, y tremenda su frase en referencia al rival. Una pena pues la rueda de prensa era más que correcta, con autocrítica y reconocimiento categórico del bochorno sufrido. Pero, se le fue la pinza y despreció al rival con una frase inapropiada.

Setién demostró una falta absoluta de respeto y elegancia, impropias de un entrenador con tantos años de banquillo y de presencia en salas de prensa. Error grave que seguramente subsanará en próximas comparecencias públicas pidiendo disculpas. Estoy seguro. No me cabe duda. Si no fuera así, bien haría el consejo en dar un toque de atención al santanderino para que no vuelva a ocurrir por el bien del Betis y del mismo Setién.

Pero lo que tampoco es normal es la cacería, a nivel nacional, que se ha iniciado tras la rueda de prensa. Las palabras de Setién han sido muy desafortunadas. Todos coincidimos sin duda alguna. Pero tampoco son para fabricar el revuelo mediático que se está generando. Quien podía sentirse herido, ha hablado con más elegancia que todos los verdugos que han comenzado a beber sangre desde ayer por la tarde.

Produce sonroja que Canizares, Clemente, Etxeberria y toda la caverna mediática de Madrid se tiren al cuello de Setién. Supongo que cuentas pendientes en el caso de los vascos y amistad con Pellegrino en el caso del ex guardameta. Y algo más. Sacar provecho de las miserias del prójimo. Es condición humana, pero es mezquino y despreciable. Lo de la prensa, más de lo mismo. Es decir, carnaza para seguir haciendo programas indignos

Igual que muchos béticos que tras el partido comenzaron a ofrecer un recital de insultos, descalificaciones y menosprecios a su propio entrenador. No hablo de crítica, que yo mismo la acaba de ejercer, sino de mala educación y poca inteligencia, ya que olvidan que con Serra y grandes entrenadores también sufrimos derrotas indecorosas. Incluso llegaron a menospreciar a los béticos que terminaron cantando el himno en Butarque, sin saber que son cánticos que nacen de lo más profundo por la impotencia, el dolor y el mal trago vivido. Lo dicho. Deplorable.

El fútbol tiene una mirada cortoplacista y resultadista. No hay perspectiva, ni futuro. Se mordisquea el presente. Y se arrincona el pasado. Se sube a los altares tras ganar al Atlético y se cae al infierno tras lo de Butarque. Setién deberá ser juzgado al terminar la temporada. No crucifiquemos, ni pisoteemos un proyecto, una ilusión que requiere de todos. Ya hay bastantes verdugos como para que nosotros mismos nos convirtamos en sayones verdiblancos.

 

NO HACER APRECIO

Manuel Rey @ManuReyHijo Pienso que Quique Setién es un buen entrenador, probablemente, uno de los mejores que podría tener el Real Betis en estos momentos de crecimiento de la institución. Escribo estas líneas justo antes del primer partido de Semifinales de la Copa del Rey frente al Valencia y, a pesar de lo indicado, lo hago con un profundo sentimiento de contradicción hacia su figura y su futuro en nuestra entidad.  Quique Setién no es un tipo que pase desapercibido para nadie, no es un sujeto de medias tintas y eso me gusta. Esta circunstancia influye decisivamente en el especial atractivo que tiene para muchos medios de comunicación, y resulta clave en las numerosas filias y algunas fobias que ha despertado entre aficionados.

En un almuerzo entre amigos tuve la oportunidad de decirle hace unos meses que me gustaba especialmente su aparente sinceridad, lo que no estaba reñido, le comenté, con evitar complicarse la vida en sus declaraciones sobre la afición. Ser sincero es un gran valor, claro que sí, pero no necesariamente siempre es sinónimo de estar en posesión de la verdad y, mucho menos, de utilizarla para hacer daño innecesario.

Le dije lo anterior porque ya atisbaba su enorme capacidad para meterse en charcos poco rentables, mostrando frialdad hacia la afición bética (cuarta en número del país en la mejor liga del mundo). Y es que al margen de las 3 o 4 lindezas que nos ha dirigido este año, una de sus últimas declaraciones en rueda de prensa comienzan a colmar el vaso de mi paciencia. “¿Vio alguna vez un ambiente como el del Villamarín en el último partido? Yo llevo 40 años en esto y he visto de todo”. La respuesta de nuestro entrenador denota no sé si torpeza o inteligencia, ingenuidad o  prepotencia, o quizá todo a la vez. Probablemente Setién dijo lo que pensaba e incluso a lo mejor parte de razón llevaba, pero no me negarán que resulta una contestación que denota cierto desprecio o como mínimo pocas ganas de hacer aprecio a la afición verdiblanca, que siempre ha sido y será lo más sagrado que tiene este club centenario.

Los que me conocen saben de sobra mi rechazo hacia las declaraciones empalagosas de Pepe Mel, más propias de un melodrama en que sin ningún pudor se dice todo aquello que el interlocutor quiere escuchar. Decididamente no me gustan nada esos tipos que vienen diciendo aquello de “soy bético desde chiquitito”. No obstante, en nuestra Andalucía hay un dicho que refleja claramente lo que dicta el sentido común, ni D. Juan ni Juanillo (véase las declaraciones de D. Lorenzo Serra Ferrer). Y es que una cosa es eso y otra bien distinta que cuando el periodista de turno te pone en bandeja, generosa o arteramente quien sabe, antes de una semifinal de Copa del Rey una pregunta para que elogies a la afición (lo que ayuda a enaltecerla y crear buen ambiente), tu salgas por los Cerros de Úbeda diciendo aquello de que ancha es Castilla, que el mundo es muy grande y que muy buenos como afición tampoco es que seamos, que él vio cosas grandiosas en otros muchos lugares. Chupa del frasco Carrasco y si no quieres sopa, ahí llevas tres tazas.  

Este entrenador tiene más aspectos positivos que negativos, lo he repetido en múltiples ocasiones. Pero es que resulta difícil encontrar un técnico tan distante con la afición a pesar del respeto que, en general, ésta le ha tenido siempre. Y esto no se explica con la simple frase de que es un hombre del norte, como alguno seguro que diría. No hombre no, esto no es una cuestión de nacer en Cantabria o en Cádiz, en Bilbao o en Cabra, es más bien una cuestión de respeto, de valoración mutua, de inteligencia si quieren y, qué diantres, de justicia. La inmensa mayoría del beticismo se fía de él sin que él se fíe del beticismo. Qué más muestra de cariño quiere este hombre.   

Soy bético y no demasiado resultadista. Es decir, que me apunto a lo del Manque Pierda sin dudarlo. Ahora bien ante alguien que ofrece tan poco aprecio como Setién lo tengo claro, la ley del fútbol llevada a su máximo exponente. Te quiero porque me interesas y hasta que me intereses, sin más. Fuera del resultado lo demás siempre es opinable y subjetivo. Justamente por esta razón, es decir, porque de momento Setién gana más que pierde, es por lo que quiero que esté con nosotros. Tengámoslo claro porque así actuará él, hasta que le interese.  

Y siendo así, porque lo primero, lo segundo y lo tercero para mí es el Real Betis Balompié, justamente por ello lo defenderé en el campo mientras el equipo gane partidos y pase eliminatorias. Pero justamente por ello también seré el primero, y espero no tener que hacerlo, que exigiré en el estadio su cese cuando la pelotita no entre.  Entre otras cosas porque él más que nadie lo tendrá merecido o, tal vez, porque él más que nadie lleva tiempo buscándolo.

Foto de Portada: gradacurva.com

TAMBIÉN PARA MÍ, WILFRID

JJ Barquín @barquin_julio Seguimos en progresión. Que siga la fiesta. Que dure todo lo que sea posible. El equipo está en un momento dulce y debemos disfrutarlo. Todos menos aquellos que siguen empeñados en vivir esa fiesta del fútbol como una clase magistral de crítica continua y desaforada. Son las plañideras del fútbol. Son una carga en el Villamarín porque contagian mal rollo y ocasionan momentos muy injustos.

Momentos como los vividos ayer por Wilfrid Kaptoum en su debut liguero, tras disfrutar de minutos en la Copa del Rey y en la UEFA Europa League. Primeros compases, primeras intervenciones y el continuo runrún en la grada. Es verdad que comenzó dubitativo y algo desubicado, pero entra dentro de lo previsible en un chico de 22 años que no tiene experiencia en la élite del balompié y que se enfrenta a un equipo lleno de hienas que muerden desde el inicio.

Pero según pasaban los minutos Kaptoum comenzó a demostrar por qué Quique Setién ha dicho que “es un chaval que tenemos mucha fe en él. Tiene unas condiciones extraordinarias. Con confianza dará muchas cosas”. Palabra de Setién, que de esto sabe un poquito. De hecho, el camerunés se marcó una gran segunda parte y dejó detalles de lo gran futbolista que puede ser en un futuro. Detalles que, para que lo sepan todos esos amargados profesionales, encandilaron a Luis Enrique y le hicieron debutar incluso en Champions contra el Bayer Leverkusen.

Siempre me pregunto si tan ineptos y obtusos son esos aficionados como para no entender que se necesitan muchos minutos de fútbol para que un jugador tenga la confianza suficiente para demostrar todo lo que lleva dentro. Una confianza, la de la grada, que es necesaria para atreverse a hacer cosas, además de la que le ofrece el cuerpo técnico para que lo intente y muestre lo que quiere de él.

Con la experiencia vivida con Francis, al que se ha castigado duramente, deberían reflexionar sobre su comportamiento. Por eso se puso Setién como se puso y los mandó allí donde pastan las vacas. Lo que yo también habría hecho, en un momento de tensión, si ves las condiciones de un chaval y piensas que todo se puede truncar por esos cientos de entrenadores del Fifa que hay en el campo.

En su Twitter, Kaptoum dejaba un mensaje donde terminaba diciendo que había sido uno de los mejores días de su vida. Solamente te puedo asegurar Wilfrid, que también lo fue para mí, por ver cómo un chaval cumplía su sueño de hacer un gran partido en una de las ligas más fuertes del mundo y frente a uno de los rivales más incómodos del mundo. Enhorabuena chaval. A seguir dando pasos para seguir cumpliendo sueños.

Foto: AS

EL MERCADO DE INVIERNO Y LA SEMIFINAL

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Anoche se cerró el período de traspasos del mes de enero y creo que el Real Betis no se ha reforzado como debiera. Esa decepción ha dado paso a la ilusión de este mediodía con el sorteo de las Semifinales de la Copa del Rey. El Valencia CF será nuestro rival. La eliminatoria será complicadísima, pero los otros rivales que había en el bombo eran aun más fuertes.

Empezaré explicando por qué estoy decepcionado y preocupado tras los fichajes que ha realizado el club de Heliópolis en las últimas semanas. No voy a poner en duda la valía y la calidad futbolística de Lainez, Jesé y Emerson. El mexicano tiene pinta de buen jugador y el futuro que tiene por delante es esperanzador; el canario es tan bueno como desconcertante; y al brasileño no puedo hacer una valoración porque no le he visto jugar.

Entonces, ¿por qué considero una decepción y una preocupación estas incorporaciones? Pues la respuesta es sencilla: creo que había otras posiciones que debían ser reforzadas con urgencias, como por ejemplo el lateral izquierdo y un delantero centro de referencia. Claro que esta es solo mi opinión y que si la comparamos con las personas que han de tomar las decisiones en el club y que saben y entienden de fútbol infinitamente más que yo, lo normal es que mis malos presagios sean erróneos. Ojala.

Y sobre el sorteo lo único que se me ocurre decir es que es un bendito problema tener unas semifinales complicadas. Insisto, podrían haber sido mucho más difíciles, pero solo el hecho de disputarlas y estar presente en el bombo, ya es un éxito. La ilusión es superlativa, muy bonita y placentera, contrastando sobremanera con los nervios que me provocan. Supongo que no seré el único que tiene unas ganas locas de que llegue el jueves, pero no hay que olvidar que el domingo tenemos un partido muy importante.

Alcanzar la Final de la Copa es un sueño, pero no podemos caer en el error de olvidarnos de la Liga. Siendo sinceros, creo que es más difícil ganar el torneo copero que entrar entre los seis primeros de la clasificación liguera. No hay que relajarse y hay que disputar todos los encuentros como si el último. Y para eso, una plantilla con suficientes recursos es imprescindible. Reitero, ojala que los movimientos de salidas y llegadas de enero sean para bien.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

NO TE OLVIDES NUNCA, HIJO

JJ Barquín @barquin_julio La semana pasada fue especial, emocionante. Y no lo digo por el partido de Cornellá. Dos zarpazos informativos nos volvieron a demostrar que este club está muy vivo. Que ese slogan que recubre el Villamarín está grabado a fuego en nuestros corazones. Ese que escribió Manuel Fernández de Córdoba después del ascenso en Burgos. De padres a hijos, de abuelos a nietos, una pasión llamada Betis. Directo. Simple. Beticismo puro.

El primer impacto fue el protagonizado por Hugo y su cántico de apoyo a Quique Setién. Hugo y su padre son béticos de la novena provincia. Y Hugo destila beticismo por los cuatro costados. Un amor limpio y puro como es la mirada de un crío de pocos años, que ha recibido una de las mejores herencias que un padre le puede dar a su vástago: sentir los colores verdiblancos. Hugo y su padre son el ejemplo de miles de béticos que, en la distancia, viven, sufren, sueñan y disfrutan con ese sentimiento inexplicable que recorre sus venas.

El segundo impacto llega desde la vecina Dos Hermanas. Y me toca muy de cerca. Dos hermanos, Andrés y Pablo, son llamados por el Betis para que Canales les explique cómo tirar un penalti. Al club le conmovió la foto que puso su padre en redes sociales donde se veía al mayor acurrucado en su asiento para no ver la pena máxima frente al Girona. Sentimiento puro, nervios de bético que ya sufre con tan poca edad. Miedos de un pequeño que ya nota y adivina lo que le depara el futuro verdiblanco.

Y los dos ya lo saben porque su padre y su abuelo Manolo se lo han ido contando, metiendo en vena. Les han transmitido qué significa ese sentimiento, qué supone sentir las trece barras, qué mandamientos tiene la religión verdiblanca, qué vivencias tendrán a lo largo de su vida. Porque esto no va a ser fácil. Les han contado que este equipo da poco y quita mucho, que es capaz de lo mejor y de lo peor, que es grande a pesar de no ganar, que hubo épocas de grandes penurias y tiempos de inmensas alegrías. Y, sobre todo, que ser del Betis es algo más que ganar o perder, que es un título más grande que un resultado, que un partido, que una competición.

Hugo, Andrés y Pablo, mi querido ahijado, son el claro ejemplo que la mejor cantera del Betis es su afición. Una afición que ha sido siempre ejemplo de cariño inexplicable, de amor infinito, de creencia sublime a unos colores, a un sentimiento enigmático que te hace querer sin esperar, amar sin expectativas. Amor puro como el de una madre, como el de Patricia, la que los parió y la que los castiga sir ir al Villamarín, porque es lo único que surte efecto en esos revoltosos críos.

Para terminar, pienso en la negrura de la noche, en la intimidad de esa habitación. Y me imagino a su padre o al abuelo Manolo hablándoles de sus vivencias, contándoles historietas verdiblancas y siempre pienso que las últimas palabras son las del artículo del gran Fernández de Córdoba…… ¿Ves hijo?, ¿cómo y qué es el Betis? Puede que otros ganen todo, que sean mejores, que lleguen más lejos; pero no te olvides nunca, hijo, no, te olvides nunca de este Betis que tu abuelo soñó siempre…

 

DISFRUTEN, JODER¡¡¡

JJ Barquín @barquin_julio Cada vez me cuesta más ir al Villamarín. No debería ser así, pero muchos amargados pululan por el estadio. Alrededor de mi localidad un grupo de quejicas me va a hacer comprar tapones para los oídos. Son atormentados profesionales, la Hermandad de los Afligidos. Para ellos, todo está mal. Si jugamos con dos delanteros, mal. Si jugamos con un delantero, mal. Si hay muchos jugones en el centro del campo, mal. Si hay mucho músculo, mal. Si se toca, mal. Si se dan pelotazos, mal. Son el Nobel de la negatividad.

Resulta curioso ver como ante un sistema con mucho riesgo y que los expone más de la cuenta, los jugadores están a muerte con el entrenador y creen en lo que hacen con una confianza ciega. Por el contrario, los que deberían estar disfrutando con el juego de su equipo y apoyando a los jugadores, se bajan del carro al primer error en el pase o fallo en una definición. El Betis de Setién es un ejercicio de fe, fortaleza y esperanza para todos menos para muchos aficionados. Evidentemente que ha habido grandes decepciones y malos partidos, pero lo positivo supera lo negativo sin lugar a duda.

Pero es que, por no disfrutar, no disfrutan ni de los jugadores a nivel individual. Pau, Bartra, Junior, Canales, Lo Celso, Tello, Guardado. Piensen por un momento en hace cinco años atrás. Esos nombres eran impensables verlos en el césped del Villamarín. Tienen calidad para dar y tomar y la ponen cada partido al servicio de nuestros sentidos. Desmarques, paradas, combinaciones, recortes, controles, disparos, etc. Pues ni por esas, siempre hay algo por lo que protestar, quejarse y abuchear. Atormentados de la vida.

Pocas veces en la historia de esta entidad un entrenador ha cambiado tanto la identidad de un equipo. Y lo está haciendo con una propuesta atractiva y arriesgada que, a su vez, sirve para facilitar la llegada de buenos peloteros al Betis. Además, no dejando de lado la cantera y dando sus frutos con gente como Loren o Junior. Por eso, resultan incomprensibles las críticas y la poca fe de muchos aficionados en este proyecto. Además, para los resultadistas, ayer los compañeros de Tintero Verdiblanco indicaban que Setién ya se codea con Serra y Patrick O’Connell como los mejores entrenadores en toda la historia del club en tanto por ciento de victorias. Pero ni por esas. Le han hecho la cruz y ya puede bajarnos la luna que será crucificado.

Sensaciones, datos y elogios alabando el fútbol de este Betis venidos desde dentro y fuera de nuestras fronteras, no sirven para que la afición al completo esté saboreando este menú futbolístico. Pues, que quieren que les diga, que peor para ellos. Yo, como muchos béticos, sigo disfrutando de este Betis y de los partidos que juega, que son mucho más entretenidos que la gran mayoría de los que comienzo a ver y dejo al cuarto de hora. Aprecien lo que tenemos y disfruten pues vendrán tiempos de patadón y tentetieso, de aburrimiento y desilusión. Y ya no valdrá para nada lamentarse.

Foto: Real Betis Balompié

 

TERGIVERSA, QUE ALGO QUEDA

JJ Barquín @barquin_julio Mucho revuelo plantearon las declaraciones de Quique Setién la semana pasada en rueda de prensa. El tema de los apoyos de las aficiones, tras la derrota en Huesca, corrió por las redacciones y las redes sociales como la pólvora. Palos y más palos al cántabro por meterse en un charco innecesario. Mi opinión es que con el fin de intentar animar a la afición bética para que apoye con fuerza e intensidad, ante el mes y medio exigente que queda por delante, se excedió en las comparaciones. Somos humanos y erramos. Va incluido en nuestra condición personal. Nada más. No hagamos un drama.

El problema aparece cuando la repercusión provocada es excesiva. Y con Setién todo es excesivo. Puede que su forma de ser y su visión frontal y directa de la vida, aumente esa exageración que le persigue desde que llegó a la Sevilla futbolística. Pero Setién es el claro ejemplo de persona que haga lo que haga está condenado a recibir palos. Y no solamente en lo técnico-táctico, sino en la tergiversación de sus declaraciones diarias.

Y buena culpa de eso tiene esa prensa de bufanda que reina en esta ciudad. Los nuevos Francis Bacon de las redacciones. Emulan con destreza a ese escritor y filósofo inglés que fue el primero en utilizar la expresión “calumnia con audacia, siempre quedará algo”. La pena de todo es que los béticos estamos entrando y picando en ese juego de confusión y enredo que nos proponen los plumillas forofos que habitan en las redacciones.

Su único objetivo es dividir a las balas de cañón. Y lo están consiguiendo con creces. Cuestionan todo lo que tenga que ver con La Palmera, provocando que los aficionados verdiblancos vivan en la negatividad más absoluta mientras que por otros lares se esconden las miserias y decepciones. Las comparaciones son odiosas, pero en la Sevilla futbolística mucho más.

Les invito a divertirse un poco conmigo. Juguemos a ser periodistas por un momento. Pensemos que el otro día, en esa misma rueda de prensa, Setién hubiera dicho esta frase: “Si hacemos un buen campeonato y quedamos en una buena posición en la liga, para mí será como ganar un título”. Les invito a que expongan los comentarios que se habrían publicado a los pocos minutos. Le habrían dado fuerte y flojo. Se me ocurren varias: Setién y su nula exigencia. El mediocre objetivo del técnico cántabro. El Betis tiene un entrenador conformista. Los animo a que me manden las suyas. Nos divertiremos seguro.

P.D.: La frase que utilizo para jugar a ser periodistas fue pronunciada por Pablo Machín, el mismo día de la rueda de prensa de Quique Setién.

Foto: As

EXILIADOS

JJ Barquín @barquin_julio Estoy completamente de acuerdo con el amigo Atila Landinsky. Me gustaría tener una charla con la persona pues al tuitero lo conozco bien. Y coincido con su manera de pensar y con su tweet de ayer: “Definitivamente no voy con estos tiempos. Me sentí muy feliz cuando fuimos a Champions y al ganar la Copa. Pero sin lugar a dudas el momento en que más Bético me sentí fue la maldita noche del Tenerife en Villamarín. Ah, no contesten que no hace falta, ca uno es ca uno”. Amén, querido húngaro de La Palmera. Yo tampoco voy con estos tiempos. Me siento un extraño en este contexto.

Como tú, recuerdo que la tarde que el Betis se fue a segunda en la promoción contra el Tenerife fue una de las más tristes de mis vivencias verdiblancas. Pero, a la vez, fue la que más beticismo me metió en vena. Fue donde comprendí que ser bético era algo muy distinto a cualquier otra cosa en el mundo. Tras el varapalo de caer al infierno de la segunda, 40.000 béticos gritaban Betis, Betis, Betis cuando el colegiado pitaba el final del partido. Esos cánticos fueron los que salvaron la vida a Pedro Buenaventura y a muchos más que nos hundíamos en la más absoluta depresión futbolística de esa noche fatídica.

Yo crecí en ese Betis y con esa afición que quería a su equipo y a su club por encima de todo. Por encima de jugadores, entrenadores, presidentes, exigencias, trofeos, victorias, derrotas, goleadas, éxitos y decepciones. Nos ilusionaban los jugadores que llegaban, aunque no tuvieran suficiente calidad; nos valían las explicaciones de los entrenadores, aunque supiéramos que podían equivocarse; nos enfadábamos con las derrotas, pero nos levantaba ese escudo y ese bendito nexo de unión que teníamos todos los béticos. Pero eso se ha ido al traste, se ha perdido en una gran parte. Se ha estropeado tanto que hasta se pone en duda el manquepierda.

Supongo que los tiempos cambian y que debemos adaptarnos a los pensamientos de las nuevas generaciones, pero no me hallo. Me siento como un exiliado. Yo me quedé con esos hombres que se curtieron como jabatos en los duros tiempos de penalidades y miserias, como Don Alfonso Jaramillo con quien pude compartir tardes de radio. Y me quedé con las palabras de Don Pedro Buenaventura, que sufría como un bético más cuando nos íbamos al pozo de la Segunda.

Mi beticismo se fortaleció esa tarde negra y por eso no entiendo que llevemos tres días hablando de una derrota cuando estamos infinitamente mejor en lo institucional y deportivo. El beticismo era esperanza, anhelo, fe, humildad, ilusión y no confrontación, soberbia y pesimismo.

 

CARTA ABIERTA A LOS TRES REYES MAGOS: HARO, CATALÁN Y SERRA FERRER

Manuel Rey @ManuReyHijo Dicen las estadísticas que el 2018 fue uno de los mejores años de la historia de nuestro Betis. Los resultados obtenidos en términos económicos y deportivos (presupuesto, masa social, clasificación europea, victorias de prestigio, proyección internacional, etc.) son la consecuencia de un trabajo metódico y comprometido de tres Reyes Magos que han sido capaces de inocular a los béticos altas dosis de ilusión, como uno espera de personajes con tan alta responsabilidad e influencia en nuestra felicidad casi diaria.  

“El equipo debe estar a la altura de la afición” es un mensaje que nuestros Reyes Magos, Haro, Catalán y Serra Ferrer han empleado en múltiples ocasiones cuando han tenido que someter su liderazgo a juicio accionarial o entre aficionados. Es un mensaje, sin duda, valiente que compromete y define sin ambages los retos y objetivos que se marcan. Llevan ya tres años en sus tronos repartiendo por el Mundo Bético alegría, lo que les hace merecedores del reconocimiento por su trabajo, pero también necesarios receptores en el corto y medio plazo de peticiones y demandas.  

Desde mi punto de vista el crecimiento sostenible debe ser el objetivo y la exigencia irrenunciable sobre el que basar nuestro desarrollo como club profesional y, por tanto, lo que hay que reclamarles. Su consecución depende de la capacidad que demuestren para conformar una red organizada de propuestas estructurales en lo económico y deportivo que den respuesta, entre otros, a los siguientes retos:

1.- Retos societarios: Resuelto el galimatías accionarial de la entidad con una impecable ampliación de capital, acuerdos con anteriores propietarios y la inclusión de los actuales paquetes mayoritarios en la junta directiva (salvo algunos plenamente justificados), el club necesita desarrollar mecanismos que incentiven, estimulen y faciliten la participación directa de los accionistas minoritas en el día a día de la entidad. Una junta directiva tranquila pero con poco capital minoritario representado, como fue la última, sugiere la necesidad de esta medida.

2.- Retos relacionales: La mejora en la conectividad y la fidelidad con el seguidor o cualesquiera agentes influyentes en la imagen y reputación de la institución debe ser una máxima de forzosa consideración.

Sobre la primera cuestión (conectividad) hay que reconocer la puesta en marcha de múltiples iniciativas, mayoritariamente online, que permiten un fácil acceso al club (redes sociales, página web, etc.) y la compra de los productos que interesan al aficionado (entradas, abonos, merchandising, cesión de asientos, etc.).

En el ámbito de la fidelidad la directiva ha diseñado, inteligentemente, un cuerpo de medidas que intentan aumentar el sentimiento de pertenencia entre sus aficionados (acciones de reconocimiento individual y a peñas), que hacen crecer la marca (ampliación del número de secciones), y que ayudan a potenciar una imagen de compromiso y confianza ante la sociedad en general (actuaciones de responsabilidad social con colectivos sensibles y desfavorecidos). Reconociendo lo anterior es necesario desarrollar más iniciativas que permitan convertir a cualquier cliente potencial en defensor/promotor activo del club o de la marca (enseña y productos), y en este punto se identifican claras áreas de mejora, por ejemplo, en lo que respecta a relaciones con medios de comunicación deportivos que mantienen un nivel de influencia importante en sectores sociales significativos de nuestro entorno, así como el fortalecimiento de vínculos formales, sólidos y continuados con instituciones públicas y privadas reconocidas y legitimadas de la sociedad (Universidades andaluzas, entre ellas).

Del mismo modo hay que convertir cualquier contacto con la entidad (momento de la verdad) en experiencias positivas para el aficionado. En este tema creo que conviene insistir en la mejora del servicio de atención personal al socio y al seguidor bético. En varias ocasiones se han efectuado comentarios en foros diversos sobre el mal tratamiento que el club ha tenido con algunos problemas surgidos con socios (cambios de asientos) o que el personal de atención al bético ha dispensado a algunos aficionados en sus peticiones. Evidentemente no son situaciones generales sino puntuales pero toca recordar la importancia de esta cuestión, máxime cuando la insatisfacción y el dolor por la mala atención recibida es mucho mayor cuanto más profundo es el sentimiento de amor y cariño que se tiene hacia el club.  

3.- Retos organizativos: El diseño de un organigrama claro, la definición de procesos de servicio y la profesionalización de la institución en diferentes ámbitos de gestión han resultado evidentes en los últimos años, como era de esperar en Reyes formados y de éxito en sus quehaceres profesionales. No obstante, el diseño e implantación de un Sistema de Investigación e Inteligencia Competitiva, de naturaleza staff dependiente de la Dirección Corporativa del club, se antoja conveniente para desarrollar una mejor y más adecuada interpretación de las tendencias del mercado, escucha activa de aficionados e influyentes, así como detección temprana de estrategias de la competencia.

4.- Retos económico-financieros: Un presupuesto que crece significativamente año a año es indicio claro de una labor bien realizada en este ámbito. Sin tener, como es mi caso, un conocimiento detallado de las acciones emprendidas en este tema, parece necesario profundizar en fuentes complementarias de obtención de ingresos. Es verdad que son significativas las mejoras que se comunican (celebración de eventos en el estadio, comercialización de palcos, merchandising, etc.), aunque también parece que un club que compite en puestos de privilegio en La Liga y en la Europa League, y que mantiene una posición dominante en cifras de seguidores en redes sociales, abonados, seguidores, peñas, asistencia al estadio en cada partido, etc., podría dar avances significativos en términos de patrocinios sobre nuevos activos del club y generación de alternativas de negocio vinculados con sectores y mercados más allá del propio ámbito nacional e incluso del europeo.

5.- Retos deportivos: La relación entre resultados deportivos y la consecución de los retos anteriores suele ser directa, incluso en un club como el nuestro que lleva a gala el “Manque Pierda”. Esta máxima que no debe perderse nunca de vista pues forma parte de nuestro ADN, no es óbice para reconocer la importancia de consolidar y aumentar los éxitos deportivos conseguidos en 2018 para favorecer el crecimiento sostenido en todas las parcelas del club (de marketing e imagen, económico-financieras, organizativas, etc.).

En este ámbito parece necesario que la unidad de negocio locomotora, es decir, el primer equipo masculino de fútbol siga vendiendo una propuesta de fútbol atractiva para los aficionados que ven en directo los partidos, así como a todos aquellos que sienten simpatía con el club fuera del entorno nacional. Junto a ello y en un plano puramente resultadista es necesario que el club mantenga su calificación en competiciones europeas cada temporada, lo que asegura la imagen y proyección internacional del equipo. Con este mismo objetivo se antoja deseable realizar una buena competición en la Europa League esta temporada (cuartos de final o semifinales sería meritorio). La contratación de jugadores que conjuguen rendimiento deportivo y reconocimiento mediático favorece esta proyección (los éxitos contractuales de 2018 sería necesario continuarlos, a saber, nuevos Lo Celso, Carvalho, Canales, Bartra).  

Un club como el Real Betis debe aspirar a situar todas sus secciones, las que sean, en el primer nivel de competición nacional, lo que supondría el ascenso del equipo de Fútbol Sala y de Baloncesto a la primera categoría española. Dado que el tema de las secciones diversifica la enseña (marca) a otros segmentos y mercados de interés potencial para el club, es necesario cuidar la elección de secciones que compiten bajo nuestro escudo, intentando hacer compatible el objetivo comercial con la necesaria imagen de éxito que debe vender el club y que conllevan los resultados deportivos que se consigan.  

La cantera es un tema muy sensible que merece trabajo y dedicación. Veníamos de momentos complejos habida cuenta del papel secundario asumido desde hace tiempo respecto a otros competidores. Se mejora poco a poco esta situación, aunque conviene evaluar con detalle el desempeño de los profesionales implicados aplicando indicadores de control individual y colectivo a todos ellos. Particularmente relevantes son el Betis Deportivo (donde parece que continúa el déficit acumulado) y el División de Honor Juvenil.

Queridos Reyes Magos perdonen las imprecisiones y los errores cometidos por este niño ilusionado en la carta. Si han sido capaces de llegar hasta el final, muchas gracias por su tiempo a ustedes y a todos los que se hayan atrevido a ello. En cualquier caso reconocerán que después de tantos años de carbón recibido, ¿no creen que los béticos merecemos seguir siendo felices y que se cumplan en 2019 todos estos deseos?

Foto Portada: realbetisbalompie.es