TRÁEME BUENAS NOTICIAS

JJ Barquín @barquin_julio Las cosas vienen como vienen, querido Pablo. No debemos darle vueltas. Como decía Don Antonio Martín García, la vida es una rosa maravillosa, compuesta de preciosos pétalos, pero también de espinas. Es momento de levantarse, mirar con fuerza al futuro y apoyar como nunca a la compañera del alma.

Ayer estuve repasando nuestra amistad y supongo que será como vuestra historia. Un encuentro, algo que surge, que parece que no va a llegar a nada y mira por donde, aquí seguimos con la misma fuerza. Que nosotros también hemos tenido malos ratos, nuestras discusiones, nuestros enganchones, como los últimos provocados por nuestro amigo Setién.

Pero de todo se sale, amigo Pablo. Y de esto también vais a salir. Estoy seguro. Así que descansa de tu Betis (se que estarás mirando de reojo) y dedica el tiempo a lo verdaderamente importante en esta vida que tenemos por delante. Y, por supuesto, tráeme buenas noticias en unos meses. Mientras, por el camino, canta de vez en cuando para alegrar el corazón y el alma de tu amor. Te dejo una letra de un chaval que te gusta para que no pierdas tiempo en eso.

Tráeme Canciones. Javier Ruibal

 

Tráeme canciones

que me lleven siempre lejos,

como un tren que me salvara

de las mismas estaciones,

de las trampas del espejo.

 

Dame tu palabra

que perfuma mi silencio,

y que tu aroma me brinde

esa llave que me abra

la aventura que presiento.

 

Dame tu canción

que dice «sueña»,

que me transporta

y me enseña

y me alcanza el paraíso.

 

Canta donde juras protegerme,

di que tú vas a quererme

como nadie más me quiso.

 

Tráeme canciones

contra este tiempo de espinas,

tus labios que no se muerden,

como pájaros rebeldes,

como flores clandestinas.

 

Dímelo cantando,

dame amor y dime cuándo,

dame paz y dame sombra,

tu pecho sabe de sobra

cómo te estoy deseando.

 

Canta tu canción

que dice «vente»

por las arenas calientes

de tu boca prometida.

 

Cuéntame tu amor

hasta mentirme,

di que tú vas a sentirme

como nadie en esta vida.

 

Canta tu canción

que dice «sueña»,

que me transporta

y me enseña

y me alcanza el paraíso.

 

Canta donde juras protegerme,

di que tú vas a quererme

como nadie más me quiso.

 

 

 

Foto: Tripkay

SOÑANDO CON ASCENSOS

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Anda todo el beticismo inmerso en el debate sobre la continuidad o no de Quique Setién al frente del banquillo verdiblanco e impaciente por que comience la pretemporada para volver a cargar las pilas de la ilusión y todavía se está jugando la entidad de Heliópolis dos ascensos importantísimos: el del Betis Deportivo a Segunda B y el del Betis Futsal a la Primera División de fútbol sala.

El filial bético se la juega en Ceuta donde le espera una encerrona. Desde la ciudad autónoma ya han empezado a calentar el ambiente denunciando un intento de soborno por parte de un ex jugador de ambos equipos. Este hecho ha sido categóricamente negado por el Real Betis, que se declara ajeno a tal intento. Personalmente creo que se trata de una estrategia del club ceutí para crispar y enrarecer el partido. Ojala que los chicos de José Juan Romero sepan aislarse de toda esta situación y sean capaces de lograr clasificarse para los playoff de ascenso tras una temporada difícil.

Y por otra parte, esta noche a partir de las 20:00 horas, el Real Betis Futsal tiene la primera oportunidad para clasificarse para la eliminatoria final de la Fase de Ascenso a la máxima categoría del fútbol sala nacional si derrota hoy o el domingo al Córdoba CF Futsal. El conjunto de Daniel Ibañes, que terminó la liga regular como segundo clasificado, es el máximo favorito para lograr el ascenso. De lograrse, el Real Betis Balompié sería, junto al FC Barcelona, la única entidad deportiva de España que tiene representación en la primera división de fútbol masculino y femenino, fútbol sala y baloncesto.

La entrada para el partido de esta noche es gratuita, previa retirada de la misma, y se espera un gran ambiente en el Pabellón de San Pablo. Precisamente esta instalación deportiva fue noticia el pasado miércoles en las páginas de Diario de Sevilla, donde se ponía de manifiesto la necesidad que existe para remodelar un pabellón que tendrá muchas dificultades para albergar la temporada que viene los partidos de la ACB y de la LNFS, en caso de que el Real Betis Futsal ascienda. Hasta ahora, el equipo de fútbol sala jugaba en el Pabellón de Amate, pero allí es imposible disputar partidos de la máxima categoría.

Esperemos que esas dificultades se resuelvan cuanto antes. Sería buena señal porque, aparte de las mejoras necesarias de las instalaciones de San Pablo, supondría la confirmación del ascenso del Betis Futsal. Todo esto me lleva pensar que lo idóneo sería contar con una instalación propia en la nueva ciudad deportiva que el Real Betis presentó recientemente. Se habla de que eso conllevaría un aumento en el coste de la obra. Habría que estudiar la viabilidad de ese incremento de precio y si se puede asumir, pero una cosa está clara: el crecimiento de la entidad verdiblanca es un hecho.

Foto de Portada: @RealBetisFS

GANO Y PIERDO CONTIGO

JJ Barquín @barquin_julio La semana pasada me llegó al móvil una interesante reflexión del gran Perico Delgado. Recapacitaba sobre las enseñanzas que les estamos transmitiendo a los más jóvenes en esta sociedad. Vivimos en una comunidad donde solamente se valora el éxito, la victoria. Poco importa el trabajo, el sacrificio, el esfuerzo personal. O ganas o no vales. El segoviano recomendaba que debiéramos enseñar a perder, fundamentalmente porque es lo que ocurre con más frecuencia en la vida. Estamos criando y alimentando a una sociedad de mentira, virtual, de jóvenes que viven en una burbuja y de mayores con el horizonte perdido.

Esa puede ser una de las causas de la situación de ira, fastidio, malestar, de colera colectiva que se está apoderando del Villamarín en los últimos tiempos. Las gradas están llenas de béticos que confunden la exigencia con la obligación. Y eso es mal asunto. Todos queremos un Betis fuerte y grande, con buenos jugadores y que consiga grandes triunfos deportivos. Pero todo proyecto lleva su parte de tiempo, de paciencia y de unión. E, incluso así, puede que no se obtenga el éxito.

En este contexto, quien escribe se sintió siempre orgulloso de pertenecer al único club del mundo que tiene un slogan que hace referencia a la pérdida. Como decía el Catedrático de Lengua y Literatura y gran bético, José María Pérez Orozco el Betis es el único equipo en el universo que tiene un arcaísmo en su slogan y que hace mención a un concepto inusual en el mundo del deporte, la anti competitividad. El fútbol es una cosa y el Betis otra.

Mi pertenencia a las trece barras viene, como la gran mayoría de béticos, por las influencias familiares. Y estos me enseñaron que el Betis estaba por encima de los entrenadores, jugadores, directivos. Incluso de las derrotas y, por supuesto, de las victorias. Que al Betis se le quería más cuando peor se ponían las cosas, cuando el pozo se hacía más profundo, cuando el abismo estaba más cerca. Que lo fácil era estar en los buenos momentos pero que lo difícil era seguir queriéndolo cuando la balanza de derrotas es siempre mayor que la de victorias.

Será por eso por lo que ahora siempre veo la balanza más llena que vacía. Porque he visto plantillas peores, temporadas nefastas, directivos incapaces, instalaciones mejorables, etc. Será por eso que ahora entiendo que no ha sido la mejor temporada pero que es un paso necesario para seguir construyendo un proyecto que nos puede llevar lejos. Por eso no critico a mis jugadores, no los ridiculizo a mi capitán; no desprecio a mi entrenador, no me burlo de los técnicos, no pongo a parir a los dirigentes. Y, por supuesto, apoyo a mi equipo por encima de todos y de todo. Gano y pierdo contigo.

Decía hace poco Jon Pascua que el secreto de la felicidad, si es que existe, es tener grandes sueños, expectativas moderadas y necesidades pequeñas. Y resume perfectamente mi identidad con el sentimiento verdiblanco. Yo con el Betis siempre tengo inmensos sueños, prudentes esperanzas y muy pocas necesidades, pues con pertenecer a él ya tengo bastante. Lo demás vendrá seguro, si es que viene.

Foto: Onda Bética

 

EL GOLAZO DE JOAQUÍN Y MUY POCO MÁS

Real Betis Balompié 2 (Joaquín los dos) – SD Huesca 1 (Juanpi de penalti)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Un golazo de Joaquín en el minuto noventa y siete le dio la victoria al Real Betis que, hoy matemáticamente, dijo adiós a las posibilidades de alcanzar la séptima plaza, consumándose de este modo el fracaso rotundo de una temporada que se presuponía ilusionante y que ha acabado de mala manera. La gente volvió a pedir mayoritariamente la marcha de Quique Setién.

El partido estuvo marcado por el calor insoportable que hacía y la situación de ambos equipos: uno descendido y otro con una posibilidad ínfima de conseguir su objetivo. El Betis impuso su mayor nivel y dominó durante la primera mitad con total claridad. Mediado el primer acto Joaquín cabeceó a la red un centro de Júnior tras una buena jugada colectiva de los de Setién. Tello pudo marcar el 2-0 que hubiera dejado casi sentenciado el choque pero erró en el mano a mano ante el portero rival.

Cambió un poco el panorama tras el descanso y el equipo oscense salió mejor plantado y con más descaro para buscar la portería de Joel. Encontró el gol a los nueve minutos de la reanudación al transformar Juanpi un penalti que el mismo provocó. El partido entró en una fase tediosa, errática, con más llegada del Betis pero con poca puntería (lo habitual de esta temporada) y con el Huesca repartiendo bastante estopa. Se quedaron los visitantes con uno menos a falta de un cuarto de hora para el final y, cuando todo parecía encaminado al empate en el marcador, Joaquín se sacó de la chistera un obús extraordinario para darle la victoria a su equipo.

Así se puso el punto y final a esta campaña en el Benito Villamarín, donde las cosas no han salido como todos esperábamos. Es hora de analizar lo sucedió y tomar medidas para que dentro de un año el Betis aspire nuevamente a estar entre los mejores clasificados de Primera División. Solo queda pedirle a los que tienen que tomar decisiones que acierten y que el proyecto que comenzó hace un año y pegue un salto cualitativo y cuantitativo. Veremos.

LO MEJOR: el golazo de Joaquín.

LO PEOR: la falta de puntería que tanto ha lastrado a los de Setién este año y, por supuesto, no alcanzar el objetivo propuesto.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

PASAN LOS AÑOS CON DESENGAÑOS E ILUSIONES

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Mi paisano Romero Sanjuán compuso las preciosas sevillanas de Pasa la Vida y en la cuarta hay una estrofa certera, contundente y real como la vida misma:

Pasan los años
Pasa la vida
Con su triste carga de desengaños
Pasa la vida
Con su triste carga de desengaños

Los béticos, por desgracia, sabemos de desengaños amargos como pocas aficiones en el mundo. Utilizando nuevamente una letra de unas sevillanas (de Manuel Pareja-Obregón), que para eso estamos en plena Feria de Abril, podemos afirmar que los béticos tenemos el corazón forjao a golpe de sufrimiento.

Pero también los béticos somos maestros en ilusionarnos, en hacer de tripas corazón y pensar que saldremos adelante. Solo así se entiende que sigamos siendo fieles a un escudo y a unos colores que nos han dado más penas que glorias. Y esto lo podemos enlazar con otras sevillanas, en este caso de Los Romeros de La Puebla:

Fantasía
Hay que estrenar ilusión
Cada día
Y echarle imaginación
A las cosas de la vía

Creo que nadie sería capaz de rebatirme que estas estrofas y frases de nuestro folklore nos vienen como anillo al dedo para la historia del Real Betis Balompié y su afición en general y para un hecho en particular del que hoy se cumple un cuarto de siglo: el ascenso logrado en Burgos el 8 de mayo de 1994.

Han pasado veinticinco años de desengaños, ilusiones, fantasía y sufrimiento. Incluso esa temporada reunió todas esas cosas. La ilusión de volver a Primera tras tres temporadas en Segunda; la fantasía inimaginable de eliminar en el Camp Nou al FC Barcelona de Johan Cruyff; y el desengaño y el sufrimiento de ver cómo el retorno a la máxima categoría era una quimera tras perder 2-0 en el Salto del Caballo ante el CD Toledo el 27 de febrero de 1994.

Y en solo dos meses, otra vez apareció la ilusión, la fantasía, la alegría y la felicidad. Llegó Lorenzo Serra Ferrer y convirtió lo imposible en posible. Resucitó a una plantilla muerta y la convirtió en un equipo de fútbol solvente y eficaz. Es de justicia divina recordar hoy a aquellos héroes verdiblancos que lograron llenar de felicidad a todos los béticos. Gracias.

 

DUELE

JJ Barquín @barquin_julio Cuesta escribir sobre el Betis en estos momentos. Duele ver la guerra civil que se ha instalado en el Villamarín. Los que ya pasamos del medio siglo de vida no estamos preparados para coexistir con esta situación. Hemos vivido otro Betis. Nacimos en el manquepierda y en el amor infinito a unos colores, a una camiseta, a una forma de ser y sentir. Lo que vemos ahora no responde a nuestra idea de club. Por lo menos, a la idea que me enseñaron desde la cima de aquella barandilla verde y roída de Gol Sur.

Muchos dicen de que el Betis ni es peor, ni mejor sino distinto. No comulgo con esta idea. Sobre todo, porque la reflexión contiene una evidencia: todo es distinto con el paso de los años. Pero esos cambios pueden ir a mejor o a peor. En el caso del Betis y su afición, creo que han ido a peor. Lamento decirlo, pero es lo que siento. Siempre ha habido reproches, protestas y grandes broncas al césped y al palco. Pero eran situaciones puntuales. Ahora, lo inusual se ha convertido en habitual, en norma. Incluso en una bandera que muchos llevan a gala como si fuera una medalla heredada de cierta parte ominosa de la ciudad.

Por supuesto, que estamos ante una temporada que se ha diluido como un azucarillo pero no es ni de largo de las peores de la historia del club. Hemos vivido momentos de penurias económicas, de plantillas horrendas y descensos bochornosos. Y siempre permanecimos unidos. Esos malos momentos nos sirvieron para querer más al club, para arrimar más el hombro, para sentir más profundamente las trece barras de ese escudo. Por eso no se entiende esta beligerancia social en la que vivimos a diario.

Sería muy interesante hacer un estudio sociológico para intentar entender lo que está pasando por Heliópolis. Hemos pasado del cielo al infierno en meses. Hemos pasado de invadir Milán a pitar el himno en nuestro propio estadio. ¿Cómo es posible asistir a tan diferentes hechos en tan breve espacio de tiempo? El cielo y el infierno en meses.

Y todo lo centramos en esta temporada, pero la cosa viene de un tiempo atrás. Parece que Setién ha encendido la llama de las hostilidades y la contienda, pero la hemeroteca nos demuestra que el mal ambiente viene de más atrás. Así se expresaba un entrenador no hace mucho: “el único lugar donde no me salieron las cosas fue en el Betis. Aquello era una locura. En el primer partido en casa, empatamos a cero y al final la gente nos pitó como si hubiéramos perdido 10-0. Recordaba el Villamarín de mi etapa de jugador y creí que era más agradecido”.

Se ha pitado hasta la asistencia de público en varios partidos. Por pitar se ha pitado lo más sagrado del club, el himno. Exigencia lo llaman algunos, muchos. Pérdida de identidad lo llamo yo. Puede que sea la opinión de un trasnochado, pero es lo que he mamado desde pequeño. Siempre me enseñaron a seguir de pie por muy grande que fuese la caída, a quererlo con delirio por muy malos que fueran los resultados, a amarlo con infinita locura pasara lo que pasara, a defenderlo con la pasión de aquellos que iban a los campos de tercera a gritar Betis, Betis, Betis.

 

 

 

 

 

PUNTO INSERVIBLE

Real Betis Balompié 1 (Feddal) – RCD Espanyol 1 (Darder)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis suma un punto en su partido antes el RCD Espanyol y enlaza cuatro partidos sin conseguir la victoria, no logra recortarle distancias al Athletic Club Bilbao y solo un milagro de proporciones bíblicas permitiría a los de Setién auparse a la séptima plaza al acabar la Liga, ya que quedan nueve puntos en juego y la distancia es de seis más el gol-average.

El partido empezó con el Betis situado sobre el césped con su clásico 3-5-2 y antes del segundo minuto de juego pudo el equipo verdiblanco adelantarse en el marcador con una doble ocasión de Canales y Joaquín. Pero ese comienzo prometedor se diluyó inmediatamente. El juego de los béticos volvió a ser previsible, lento y sin ocasiones claras de peligro. En la primera parte tan solo se contabilizan la anteriormente citad y un disparo de Lo Celso que no encontró portería. A los treinta y seis minutos se adelantó el conjunto catalán. Canales falló estrepitosamente en la salida del balón, dejando a Borja Iglesias solo ante Joel Robles. El delantero erró en primera instancia, pero después cedió la pelota a Darder para que anotara el 0-1. No hubo nada destacable hasta el descanso.

Cambió el dibujo Setién durante la pausa y pasó el Betis a jugar con un 4-3-3. La entrada de Tello aportó algo más de verticalidad y los verdiblancos empezaron a llegar aunque sin demasiado peligro. El RCD Espanyol renunció por completo a la pelota y se parapetó atrás ante un Betis que parecía tener prohibido tirar desde media distancia. Júnior desperdició una clara ocasión en una jugada en la que incomprensiblemente prefirió pasar la pelota a disparar a portería estando situado en una magnífica posición.

El partido iba llegando irremediablemente a su final y todo parecía indicar que los visitantes se llevarían la victoria. Sin embargo, en el minuto noventa y tres, apareció por el área Feddal para conectar una gran volea y empatar el partido. Pero ya era demasiado tarde para intentar una remontada que permitiera a los de Setién sumar los tres puntos. Así que la cosa terminó en tablas, dejando a ambos equipos prácticamente sin opciones de clasificarse para la Europa League.

LO MEJOR: el gol de Feddal

LO PEOR: la sensación de que los rivales necesitan muy poca para hacerle daño al Betis.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

GRITOS

Manuel Gordo @ManuelJGordo Es obvio que algo pasa en el Betis. Gran parte de la afición verdiblanca se ha cansado y grita en la grada, discute en las tertulias, en el trabajo y en la calle, dispara sin piedad en las redes sociales porque no le perdona al equipo su dejadez y su falta de capacidad de reacción, ya demostrada anteriormente, ni al entrenador que no sea capaz de revertir la situación.

¿Lo fácil? Volverse a cargar un proyecto a largo plazo, sin valorar y sopesar lo conseguido tras muchos años de vagar por el desierto, y ofrecer en bandeja la cabeza de Quique Setién. Colocar a Alexis serviría para capear el temporal, evitar los gritos el próximo lunes frente al Espanyol y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, tapar las carencias de la plantilla confeccionada por Lorenzo Serra Ferrer, a quien parece que hay cierto temor en criticar o se hace de manera muy velada, y que tiene mucho que ver en estas lagunas que atesora el Betis.

Los aficionados llevan semanas pidiendo a gritos la dimisión o el cese de Quique Setién y parece que es algo que se lleva en los genes. Porque aquí se la ha gritado, por citar sólo a algunos entrenadores ya que hay otros que darían para escribir y hablar varios días, a Ferenc Szusza, Rafael Iriondo, García Traid, Pepe Alzate, Antal Dunai, Eusebio Ríos, Julio Cardeñosa, José Ramón Esnaola, Sergio Kresic, Fernando Vázquez, Javier Irureta, Juan Carlos Garrido, Gabriel Humberto Calderón, Julio Velázquez, Pepe Mel o Víctor Sánchez del Amo. Y también se le ha dicho de todo, menos bonito, a Lorenzo Serra Ferrer.

Hay muchos que sueñan con la vuelta al banquillo del idolatrado Serra, evocando la casta de aquellas temporadas brillantes y esa final de Copa del Rey ganada en 2005 a Osasuna. Eso sí, es bueno recordar, como ya he dicho antes, que el balear también fue objeto de las críticas y de los gritos de la grada cuando en la temporada 2005-06 dejó al Real Betis Balompié en el puesto 14 en Liga, no superó la liguilla de Champions League y cayó eliminado en octavos de final de la Copa UEFA frente al Steaua Bucarest.

El Betis lleva sufriendo la descomposición de su plantilla, y posterior recomposición con nuevos jugadores, desde hace años. Cuando en la época, de no muy grato recuerdo a pesar de los acuerdos judiciales, de Manuel Ruiz de Lopera se habló de contratar a Marcelino García Toral como técnico y que éste había pedido desprenderse de unos 15 jugadores, traer otros tantos fichajes, entre ellos el de Santi Cazorla y comenzar un proyecto a largo plazo. Como fue habitual en su época, Lopera le dijo que sí y después que no, por lo que Marcelino se fue al Racing de Santander y aquí vino Cúper, cesado en la jornada 14 siendo Chaparro quien lo sustituyó.

¿Cuántos jugadores se han ido y han venido cada año? ¿Cuántos entrenadores? ¿Cuántos proyectos se han iniciado y se han ido al traste? Que alce la mano el bético que no quiere que su equipo gane hasta en los entrenamientos, el que no está dolido y hastiado de las derrotas, de las palabras que no concuerdan con los hechos, que lo haga. No veo ninguna. Pero antes de volver a desgañitarse pidiendo el cese de Setién, no olvidemos que hace muchos años que el Betis no ha tenido un sello tan personal ni tan reconocible, siendo capaz de logros impensables en otras temporadas. Y no voy a hablar de las victorias en Madrid, Barcelona o Milán, sino de la imagen ofrecida en Nervión, a donde el equipo salía sentenciado desde el autobús haciendo el ridículo permanentemente.

Creo que Haro y Catalán saben perfectamente lo que quieren y son los primeros en desear lo mejor para el club y para los aficionados, pero hay que dejarlos trabajar. Si elegimos a nuestros políticos cada cuatro años, ¿por qué hay que cambiar a un entrenador que tiene al equipo en mitad de la tabla a 6 puntos del objetivo? Serra debería parafrasearse a sí mismo cuando dijo aquello de: “El Betis será lo que quiera Don Manuel”. Que lo medite ya que él ha vivido en sus propias carnes esta situación. Canales nos recordaba que no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, tal vez dentro de unos meses estemos añorando el regreso de Setién si es que se va. Ojalá se revierta la situación y se quede en Sevilla tantos años como Arsène Wenger en el Arsenal con los mismos logros deportivos.

Hace un par de semanas coincidí con un buen amigo que estaba con un jugador del Betis. Me lo presentó y comenzamos a charlar. Mi deformación profesional me hizo indagar en algunos temas que, obviamente y porque así lo prometí, no voy a desvelar. Sólo destacaré algo que me respondió al cuestionarle sobre Setién: “Estamos a muerte con él. Su idea del fútbol nos ha dado muy buenos resultados y nos la volverá a dar”. Posteriormente hablé con mi amigo y me comentó que lo que me dijo sobre Setién fue cierto y no por quedar bien o por temor a la filtración.

No obstante, mi querido Julio Barquín me hacía ver cómo la actitud del equipo el miércoles en el Ciudad de Levante recordaba a esa debacle del pasado año en Las Palmas. ¿Que los jugadores quieren “cargarse” al entrenador? Cuando se visitó esta temporada Madrid para medirse ante el Atlético en el Wanda Metropolitano, el representante de un jugador de peso en el Betis se dedicó a filtrar a la prensa que la plantilla no estaba con el míster. Curiosamente, este señor también es representante de otro que no estaba jugando en ese momento. Y como eso, todo. ¿O es que si mañana se sienta en el banquillo Fulanito de Tal el jugador que esta Semana Santa fumaba como un cosaco en el centro de Sevilla va a dejar ese mal hábito? ¿Hará lo propio quien se toma más copas de la cuenta y trasnocha? Son profesionales y deben saber sus obligaciones, deben responder al club que les paga, a la afición que los lleva en volandas y, fundamentalmente, tienen que demostrar sentirse orgullosos de defender el escudo del Real Betis Balompié.

Podría extenderme mucho más pero ya con lo expuesto servirá para que me critiquen inquisitorialmente por defender, según su criterio, lo indefendible. Esos mismo que mañana volverán a gritar al que venga, se llame Javi Gracia, Pellegrini, Mourinho, Roberto Martínez, Jurgen Klopp o Guardiola. Y cito nombres impensables en la gran mayoría de casos, no porque el Betis no sea un proyecto brillante y atractivo, que lo es indudablemente, sino por la cuestión económica, ya que hablar de Abelardo, Unzué, Bordalás, Pizzi o Solari sería para comenzar a miccionar y no echar gota.

EL FIN DEL BETIS DE SETIÉN

Levante UD 4 (Campaña, Pau en propia puerta, Morales de penalti y Coke) – Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis de Setién ha certificado hoy su punto final con una estrepitosa y más que merecida derrota en el Ciudad de Valencia por cuatro goles a cero. El conjunto verdiblanco se despide de sus posibilidades de lograr la séptima plaza y debe ya pensar en la próxima temporada, en la que habrá un nuevo inquilino en el banquillo bético. El técnico cántabro debería ser despedido esta misma noche.

Si alguien albergaba esperanzas de lograr una racha triunfal de victorias en las últimas cinco jornadas se disiparon a los nueve minutos del partido. Ese fue el tiempo que tardó el Betis en encajar el primer gol e irse del encuentro. Los de Setién fueron unos peleles, unos muñecos de trapo en manos de los jugadores locales, que llevaban sin ganar en su estadio desde el 20 de enero, acumulaban nueve partidos sin conocer la victoria y empezaban la jornada en puestos de descenso y siendo el equipo más goleado de toda la categoría. Todos estos datos halagüeños los tiró el Betis por la borda realizando un partido ridículo.

No voy a perder ni un segundo de mi tiempo en analizar más detalladamente la bochornosa actuación de los pupilos de Setién. No voy aportar nada nuevo de lo que todos hemos visto con nuestros propios ojos. Me voy a despedir con una frase que pronunció en su día el ex presidente sevillista Roberto Alés y que se la he leído en Twitter a un amigo bético: «hay dos formas de irse de los sitios: mal o tarde» Setién va a tener la habilidad de irse de las dos maneras.

LO MEJOR: que solo quedan cuatro partidos para el final de la Liga

LO PEOR: de hoy, absolutamente todo. Del campeonato, el haber desaprovechado una temporada que se prometía ilusionante.

Foto de Portada: laliga.es

GOLES Y AMORES

JJ Barquín @barquin_julio Desde hace unas semanas, los béticos no paramos de repetir una frase: “si tuviéramos un delantero de verdad, otro gallo nos cantaría”. Y es la pura verdad. Algún pérfido dirá que son sensaciones. Si lo prefieren, pasemos a los datos. El Betis es el 6º equipo de toda la liga que más remata. El Betis es el 2º equipo de la liga con menos goles. Sensaciones y datos confluyen, convergen. Llegamos, rematamos, pero no vemos puerta. Ese es el resumen del último tramo y, yo diría, de toda la liga que estamos viviendo los béticos. Es el resumen del resumen. El santo grial del Betis 2018-2019.

Si pensamos en la presente campaña y la comparamos con la pasada, la diferencia se encuentra en la delantera. Puede que el equipo de Setién esté algo más espeso en la creación y tenga menos chispa en el movimiento de balón, pero la gran diferencia es la participación de los delanteros. Por poner un sencillo ejemplo, el año pasado los tres delanteros aportaron cinco goles de la jornada 28 a la 33, mientras que este año -en ese mismo periodo- han aportado un solo gol. Realidad pura y dura.

Igualmente, el año pasado en ese mismo periodo, Junior se destapó como goleador y aportó puntos con sus dos goles. Este año ese testigo lo ha recogido Lo Celso que en ese periodo han mantenido vivo al equipo con sus 4 goles. De hecho, el argentino lleva entre Liga, Copa y Europa los mismos goles (16), que los que suman los cuatro delanteros (Loren, León, Jesé y Tello). Caso aparte sería Sanabria que en 23 partidos en las tres competiciones hizo 6 goles y que salió en el mercado invernal hacia Italia. Alguien tendría que explicar su salida para traer a Jesé.

Otro aspecto para analizar lo que está sucediendo en este tramo de liga, lo debemos buscar a finales de febrero. La eliminación de la competición europea y copera en menos de siete días ha hecho mucho daño moral y anímico en la plantilla. De hecho, desde el día de Andalucía, se han jugado ocho partidos de los que solamente se han ganado dos, empatado uno y perdido cinco. No es que el equipo se haya caído, como muchos piensan, pero conviene recordar aquella frase de Valdano que decía que el fútbol es un estado de ánimo y el del Betis desde ese día no es el más recomendable.

Sigo pensando que los profesionales del club deberán valorar a Setién y su cuerpo técnico cuando finalice la liga. Será el momento de analizar, comparar, reflexionar y tomar decisiones. Ahora no es momento de cambiar nada, sino de seguir apoyando al club, al Betis. Ese es el que importa, el que nos debe preocupar, por el que todos debemos mirar. Tarde o temprano, Setién, Serra, Haro como tantos otros pasarán, y quedaremos los béticos para seguir manteniendo las trece barras, para seguir arrimando el hombro y para seguir escribiendo la historia de un club que tiene como premio más grande llevarlo en el corazón.