MERECIDO HOMENAJE A MANUEL SIMÓ

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El pasado martes por la tarde tuvo lugar en el Ateneo de Sevilla un merecido e interesante homenaje a Manuel Simó Mateos, histórico directivo del Real Betis Balompié durante más de cuarenta años. El acto estuvo organizado por la peña cultura bética que lleva su nombre y en él se repasó la trayectoria profesional y personal de Manuel Simó y la importancia que tuvo como historiador y archivero del club de Heliópolis.

María Isabel Simó, hija de Manuel y antigua directora del Archivo Histórico Provincial de Sevilla y del Archivo de Indias, se encargó de repasar la vida de su padre contando anécdotas y aportando datos interesantes sobre las más de cuatro décadas en las que estuvo vinculado a la entidad verdiblanca. Equiparó acertadamente el sentimiento del manquepierda al del compromiso y recordó una frase que llevaba a gala su padre: “soy bético porque si”

En la riada de 1948 el archivo de documentos del Real Betis quedó destruido por completo y Amparo Alonso, directora del Archivo Histórico Provincial de Sevilla, expuso la necesidad y la importancia de archivar y salvaguardar todos los documentos y fotografías de manera oficial y profesional. Es una manera de cuidar, respetar y valorar una parte fundamental de la historia de cualquier entidad. Se hizo hincapié en la valía que tiene la colección de fotografías y documentos de la historia del Real Betis que la familia Simó posee y que está a buen recaudo en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla.

Al acto acudieron Rafael Gordillo, la consejera María Victoria López Sánchez, ex jugadores del Real Betis Balompié como Francisco Bizcocho, Antonio Biosca, Juan Antonio García Soriano, varios ex consejeros del club bético, periodistas y hasta el entrenador de porteros Jon Pascua, siempre pendiente de la vida social de la entidad verdiblanca. Es justo destacar este tipo de actividades porque mantienen viva la historia de nuestro equipo y hacen justicia con personas que lo han dado todo por el Real Betis.

No me queda otra que agradecer y felicitar a la Peña Cultura Bética Manuel Simó por la organización, haciendo personalmente este agradecimiento a su presidente, Joaquín Díaz Cáceres, por la invitación y por su preocupación y dedicación a todo lo que tenga que ver con el club de nuestros amores y a otros ámbitos culturales. Es una suerte poder contar con personas con estas inquietudes e iniciativas. Enhorabuena.

Foto de portada: manquepierda.com

REFLEXIONAR

JJ Barquín @barquin_julio Ya escribí hace tiempo de la delgada línea roja que separa la gracia y el arte del payaseo y la ridiculez humana. En aquella ocasión, me refería a los vídeos de Joaquín en las redes sociales y su proliferación en los últimos años. La sobreexposición hace que, como el mundo de la fotografía, te termines quemando. Y eso podría pasarle si sigue por el camino que ha elegido últimamente el portuense.

Nadie duda que Joaquín es un jugador excepcional y un profesional sublime. Sus datos así lo refrendan. También es obvio que como capitán le aporta al vestuario una generosa dosis de experiencia y buen rollo, aspectos esenciales para que un grupo humano tenga más cohesión y sinergias. Su papel es fundamental para integrar a los nuevos y agrupar a todo el equipo, pero debería reflexionar seriamente. Su labor es impagable.

Además, el fino extremo tiene ese punto de arte y gracia que destilan los nacidos por tierras gaditanas. Sus vídeos de chistes, bailes e imitaciones pueden tener más o menos gracia; pueden ser más o menos afortunados, pero son parte de su vida personal. Incluso, puede haber alguno que se desarrolle en el ámbito deportivo, en el día a día de las redes sociales del club.

Pero Joaquín debe saber que es el capitán del Real Betis. Y lo es dentro y fuera del campo. Su comportamiento debe ser ejemplar y respetuoso con respecto a sus rivales. Y la noche del jueves su chiste en relación con la eliminación del eterno rival fue desafortunado e inapropiado. La guasa debe quedar en el ámbito de las aficiones y no traspasar al terreno profesional. No es ahora cuestión de fustigar al portuense por esa acción, como han hecho muchos, pero si se hace necesaria una sencilla reflexión para no volver a caer en el mismo error.

Y me adelanto a los que vayan a decirme que en la otra acera ha habido también actuaciones provocativas. Eso no debe importarnos lo más mínimo. Lo que debe ocuparnos es nuestra casa, nuestra gente y nuestras formas. Lo demás, nos debe traer sin cuidado. Como dijo Demócrito, “vergonzosa cosa para un hombre ocuparse en los asuntos de los demás e ignorar los suyos”. Pues eso, a lo nuestro.

 

VÍCTIMA DE ERRORES GROSEROS

Real Betis Balompié 1 (Loren) – FC Barcelona 4 (Tres de Messi y Luís Suárez)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Real Betis salió derrotado con estrépito en su partido frente al FC Barcelona al cometer errores muy graves en los tres primero goles blaugranas. Se evidenció nuevamente la falta de pegada del equipo verdiblanco y la nula capacidad de reacción de Quique Setién, que sigue empeñado en jugar con un sistema que hace aguas constantemente.

No empezó mal el partido. Dominaba la pelota el Betis y Jesé pudo adelantar a su equipo si hubiera estado más acertado a la hora de rematar en el área pequeña. El conjunto de Valverde, que aprendió la lección del partido de ida y reforzó el centro del campo culé con cuatro centrocampistas, esperaba a recuperar la pelota y salir rápido al contraataque para aniquilar a los locales. En un error en la salida del balón por el costado izquierdo bético, llegó la falta que Messi transformó con maestría para hacer el 0-1. El Betis acusó el gol en contra durante algunos minutos, aunque dispuso de otras dos ocasiones antes de volver a cometer un fallo garrafal en la salida de la pelota, esta vez de William Carvalho, que provocó la jugada del 0-2 justo antes del descanso.

La segunda parte no tuvo historia. El juego de los de Setién se volvió aun más lento, anodino y previsible. Era cuestión de tiempo que llegara el tercero y llegó en cuanto el Betis volvió a cometer un fallo semejante a los dos anteriores. Con el partido finiquitado, la única duda era saber por cuántos goles de diferencia perderían los de Heliópolis. Por suerte, los barcelonistas no pisaron a fondo el acelerador y solo lograron un gol más, que no fue un gol cualquiera, ya que Messi hizo su enésima obra de arte aplaudida con todo merecimiento por el Villamarín. Antes de eso, Loren había conseguido acortar distancias logrando su quinto gol en la Liga.

El equipo necesita mejorar la efectividad para ganar los partidos. ¿A qué espera Setién para darse cuenta de que tiene cambiar algo? El tiempo se agota y el tramo final de la temporada ya está aquí. Quedan diez jornadas en las que el Betis tiene que hacerlo muy bien para lograr el objetivo de clasificarse para la Europa League. De la cuarta plaza ni hablo porque me parece una utopía.

LO MEJOR: es difícil quedarse con algo positivo del partido de hoy. Por elegir algo, me quedaré con las ganas y el ímpetu de Sidnei.

LO PEOR: los errores groseros que provocaron los tres primeros goles del rival.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

PROTAGONISMO BÉTICO EN LA SELECCIÓN

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Al filo del mediodía de hoy se ha dado a conocer la lista que ha confeccionado Luis Enrique para los dos próximos partidos de España, que será el inicio de la Fase de Clasificación para la Eurocopa de 2020. Los rivales serán Noruega (23 de marzo) y Malta (26 de marzo). El primero de ellos se disputará en Mestalla y el segundo en tierras maltesas. Entre los veintitrés elegidos hay cuatro que tiene al Real Betis Balompié como protagonista.

Desde que fuera nombrado seleccionador nacional, el asturiano ha confiado siempre en Pau López como uno de los tres porteros de las convocatorias y Luis Enrique sigue confiando en el guardameta catalán. El otro representante de la plantilla bética que ha sido convocado por España es Sergio Canales. El cántabro está cuajando una espectacular temporada y le ha llegado la justa recompensa a su buen trabajo y rendimiento. Treinta nueve partidos, ocho goles y tres asistencias son los números que avalan la magnífica campaña que Canales está llevando a cabo a las órdenas de Quique Setién.

El premio al centrocampista de Santander es doblemente gratificante. Primero porque se valora el buen rendimiento y segundo porque es extraordinario que Canales tenga la oportunidad de debutar con la Selección Absoluta tras sufrir tres lesiones gravísimas. El cántabro recoge de este modo el fruto a años de sufrimiento, de trabajo duro para volver a ser un futbolista de referencia y le llega en plena madurez y, quizá en el mejor momento de su carrera deportiva.

Los otros dos protagonistas béticos de la lista de Luis Enrique son los canteranos Fabián Ruiz y Dani Ceballos. Sinceramente, lo del utrerano ni me va ni me viene y no me produce ni ilusión ni alegría, pero lo del jugador de SSC Napoli me ha sacado una sonrisa y me alegro muchísimo por él. Creo que el palaciego va a seguir progresando en su juego y se convertirá en un futuro muy cercano en un jugador muy importante. Enhorabuena a los cuatro.

MUJERES BÉTICAS

Reyes Aguilar @oncereyes Pasado el día de la mujer y especialmente el de la mujer bética, quiero contarles que en lo que mi genética dictamina en cuestiones de adn verdiblanco, se lo debo a mi abuela; ambas compartimos nombre y pasión por las trece barras. Ella sabía lo que era ser bética por su padre, acomodador del campo del Patronato por cuyas retinas pasó un Betis de apellidos vascos que supo hilvanarnos en el corazón a rayas verdes y blancas junto a  los goles de Timimi y la genialidad de Andrés Aranda. Mi beticismo es el que es, indestructible y humilde, por mi abuela, por las mujeres de mi familia, por mis amigas béticas, por las béticas de transistor y mesa de camilla y por tantas béticas anónimas con las que me topo cada día, ya sea en el Villamarín o en la vida. Todas ellas, mujeres béticas que alientan mi sentimiento para engrandecerlo; hijas, esposas, cuñadas, madres, hermanas, tías, abuelas o suegras de béticos que te animan a no desfallecer cuando la adversidad se pone en tu contra, que te inculcan ese puro instinto del manquepierda bien interpretado. Matriarcado bético que sabrá perdurar y engrandecer la estirpe bética, de ese tipo de bético que nace, y no se hace.

El Real Betis celebra desde hace años la semana de la mujer bética, un merecido reconocimiento con varias actividades organizadas. Pese a ello, aún queda mucho por hacer, ya que el fútbol sigue constituyendo un espacio mayoritariamente para los varones; todavía hay a quien le escuece la presencia de las mujeres en el fútbol como comentaristas, directivas o jugadoras,  acostumbrados a ver ante las cámaras a las más guapas o a las más semidesnudas en la contraportada de algún periódico deportivo. María Pry, del Betis féminas es la única entrenadora en la Liga Iberdrola, e insiste en la necesidad de seguir trabajando para desterrar tópicos, como la barbaridad de considerar que el fútbol femenino ni es fútbol ni es femenino. “Somos deportistas más allá de hombres y mujeres”, afirma Pry, todo un verdadero lema de la igualdad en el fútbol.

Hay que seguir recordando a las béticas que nos antecedieron para ponérselo más fácil a las que nos precederán reconociendo a las que nos rodean y nos enorgullecen, y seguir trabajando, mejorando y llamando la atención en la sociedad ya sea en base a silbatos morados para los árbitros o sustituyendo el verdiblanco color bético universal de las camisetas por el morado, para conseguir que a las mujeres en el fútbol se nos trate con verdadera igualdad, sin distinción de sexo, (ni de colores, añadiría yo). Más mujeres en las gradas, más mujeres en los despachos, más mujeres en el terreno de juego y más mujeres en los banquillos, y en común a todas, una pasión llamada Betis, de madres a hijos o de abuelas a nietos…

TRES PUNTOS DE ORO

Real Club Celta 0 – Real Betis  Balompié 1 (Jesé)

JJ Barquín @barquin_julio Balaídos ha sido el escenario donde poder comprobar -parafraseando una famosa serie- que sin delanteros no hay paraíso. Lo mejor del partido, tres cosas: los tres puntos; la confirmación de que Tello (si está en condiciones) tiene que jugar siempre y, por último, que no se puede aspirar a muchas cosas sin tener dinamita delante. 

La primera parte fue una repetición de muchos de los partidos que ha propuesto el Betis de Setién: personalidad para dominar, buena circulación de balón pero poca profundidad y movilidad en los metros finales. El Celta también aportaba su granito de arena al renunciar al balón y dejar mucho campo para intentar salir al contrataque. El Betis dominaba pero las llegadas tenían poco peligro, con un Jesé muy participativo y un Canales intentando filtrar pases entre la poblada defensa azulona. 

De este período, se contabilizan tres disparos de Jesé, Lo Celso y Carvalho, además de un cabezazo de Guardado y una falta al borde del área que Joaquín desaprovechó . Llegadas que pueden servir para rellenar el cuadro de estadísticas pero que no ofrecían un peligro real para el cuadro de Fran Escribá. En los primeros cuarenta y cinco minutos, Pau López fue un mero espectador salvando una llegada de Maxi López y una salida de balón que él solito se complicó a dar un mal a Mandi. 

El segundo tiempo comenzó con la lesión de Francis. Una desgracia que trajo una buena noticia pues la entrada de Tello trajo más profundidad por la banda izquierda. De hecho, a los tres minutos de pisar el césped tuvo una gran oportunidad tras un excelente pase de Guardado pero el disparo salió rozando el poste. Desde esa jugada, comenzaron veinte minutos de muy buen juego y de varias llegadas con mucho peligro, entre ellas, una jugada trenzada al borde del área en la que debió disparar Lo Celso pero que por rizar el rizo dio un último pase que fue interceptado por la defensa celtiña. Es una de las cosas que debería cambiar Setién pues para marcar es necesario tirar cuando se tiene la más mínima posibilidad.

Tras esa gran oportunidad, llegó el minuto 80 y el gol de Jesé, tras otra buena entrada por banda de Tello y un disparo que rechazó Rubén. Los últimos minutos del encuentro no existieron por dos razones. Una, por el buen control de la pelota que ejerció todo el equipo y la segunda, por tener enfrente a un equipo que es un muerto viviente, sin alma, sin casta y sin coraje. Tres puntos de oro para seguir soñando con volver a repetir la clasificación europea aunque, para quien escribe esta crónica, surgen muchas dudas ante la falta de un killer. Esperemos que Jesé sea el Loren del año pasado en estas jornadas que quedan.

LO MEJOR: Los puntos, la movilidad de Jesé y su gol que puede darle confianza. El buen partido de Carvalho dirigiendo al equipo.

LO PEOR: La falta de puntería y la falta de un delantero rematador. La lesión de Francis.

Foto de Portada: Mundo Deportivo

COMO SE QUIERE A UN HIJO

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Tenía pensado escribir sobre la situación deportiva del Real Betis Balompié tras disputarse los dos primeros tercios del campeonato pero no me voy a resistir y opinaré sobre lo ocurrido el pasado domingo en las gradas del Benito Villamarín. Vaya por delante que ni me avergüenzo ni siento asco de mi afición, cosa que he leído y escuchado a muchos béticos que se dedican a impartir clases de beticismo.

Para explicar cuál es mi punto de vista utilizaré el símil de la educación que un buen padre debe proporcionarle a su hijo. Creo que todos estaremos de acuerdo en que el cariño que se le tiene a un hijo es lo más bonito y grande que hay en este mundo. Pero no por ello todo son momentos de felicidad absoluta. A un hijo cuando se comporta mal, mete la pata, no atiende a razones y se desvía del camino correcto hay que reprenderle, reñirle y hacerle ver que se está equivocando. El aprendizaje tras las equivocaciones es muy significativo y por eso es fundamental corregir los errores a tiempo para que tu hijo avance y evolucione como persona.

Porque si somos eternamente pacientes, muy condescendientes con ellos, le quitamos importancia a sus malos actos y nos plegamos a sus caprichos, corremos el riesgo de convertir a nuestro hijo en un tirano, en un déspota, en un ser ególatra, en un intransigente e intolerante que no aceptará en el futuro críticas y opiniones distintas a las de él y que no será capaz de admitir sus errores, de rectificar y de pedir disculpas cuando ofenda a alguien. Con este tipo de personas, cualquier intento de evolucionar es un trabajo baldío, pero como es nuestro hijo, le querremos aunque estemos profundamente decepcionados con ellos.

Así pues, al Betis le seguiremos queriendo por mucho que se comporte mal. Y por supuesto, cuando eso ocurra, habrá que hacerle ver al club verdiblanco que se está equivocando. Parece que lo del otro día es la primera vez que ocurre y creo que es una equivocación pensar que la afición bética ha cambiado. Cuando el Betis ha hecho partidos malos se ha pitado y protestado independientemente de la situación del equipo, así que las protestas del domingo no son una nueva tendencia del aficionado bético. Es simplemente la lógica reacción del que ve algo que no le gusta, que considera malo y lo critica. Intentar culpar a las protestas de la afición de los males del equipo es una enorme injusticia.

Es cierto que la situación deportiva no es preocupante y que el objetivo está a un solo punto, pero también es cierto que el conjunto de Setién lleva esta temporada más puntos que juego. De los más de cuarenta partidos disputados por el Betis hasta la fecha podemos contar con los dedos de una mano los que han sido realmente buenos. Creo que el aficionado que protesta ha sido paciente con el equipo y no protestó a las primeras de cambio. Es un error culpar a este sector de la afición de que se dejan influenciar por la biriprensa, porque también podríamos decir que los que ven todo de color de rosas y están encantados con el Betis y su entrenador, están influenciados por periodistas aduladores y que no hacen crítica alguna y que son tan nocivos como los llamados biriperiodistas.

Otra cosa bien distinta es celebrar los goles del rival, que tampoco es la primera vez que sucede. Esto si me parece lamentable, fuera de lugar e inaceptable. Tampoco comparto la opinión de los que piden un cambio en el banquillo de manera inmediata. Es más, pese a que pienso que Quique Setién debe cambiar muchas cosas, mejorar las prestaciones del equipo y no poner excusas banales cuando se pierde, vería lógico y normal que el técnico cántabro siguiera al frente del equipo en la próxima temporada si consigue el objetivo de clasificar al Real Betis para competiciones europeas. Nos podrá gustar más o menos, pero si se alcanza la meta propuesta, habría que darle continuidad al trabajo que se está haciendo.

Creo en la crítica constructiva como medio de crecimiento. Creo que debemos ser más ambiciosos y exigir en su justa medida. Y también es cierto que a veces nos dejamos llevar por la pasión y nos volvemos más viscerales, ocurriendo esto cuando vemos cosas que nos gustan muchísimo o, por el contrario, cuando contemplamos acontecimientos que claman al cielo. Es evidente que debemos remar todos al unísono, pero eso no significa que debamos caer en la autocomplacencia, en el error de pedir continuamente paciencia y en la obcecación de no dar el brazo a torcer y cambiar las cosas que no funcionan.

Ni es más bético el que está encantado con la situación actual ni tampoco lo es el que protesta porque cree que así cambiará las cosas. Cada cual es libre de adoptar la postura que crea más oportuna y justa. Ningún bético en su sano juicio pretende dañar al club y al equipo, a no ser que tenga intereses personales, pero ese es otro tema que merece ser tratado al margen de este. Estoy convencido de que en el próximo partido en casa la afición volverá a alentar al equipo, a darle cariño y ayudarle para que vuelva a ser feliz y nos haga felices a todos. Por eso al Betis se le quiere como a un hijo.

DERROTISTAS DE SIEMPRE

Cuanto más despreciable y objeto del ridículo es un hombre, es más desvergonzado de lengua. Séneca

JJ Barquín @barquin_julio Excelente artículo el que nos dejó ayer Pepote García de la Borbolla en el Diario de Sevilla. Una oportuna semblanza de lo que somos, de dónde venimos y del futuro que nos espera. Con una gran masa social y con un gran estadio, podemos llegar a donde nos propongamos. Una sola objeción que hacer al artículo: ese crecimiento debe estar acompañado de una serie de cualidades que son necesarias en cualquier orden de la vida.

Y eso incluye a la afición. Dejar trabajar, apoyar, tener paciencia y templanza son fundamentales. Y, por supuesto, no confundir exigencia (que debe estar en manos de los que mandan) con crítica destructiva. Se puede y se debe criticar, pero cuando el partido finalice. De hecho, las imágenes de Guardado hablan por sí solas. Pero últimamente, muchos se han apuntado a ese carro que dice que como antes no éramos exigentes y no criticábamos, no conseguíamos nada. Y de tanto decirlo, entre ellos, la prensa interesada, se lo han creído.

Por eso, estamos instalados en esta loca montaña rusa de sensaciones. Seguimos en ese diente de sierra que tan pronto señala hacía arriba como hacía abajo. El cielo y el infierno en el que viven muchos béticos. No son capaces de tener el suficiente equilibrio para distanciarse del día a día y poder hacer un análisis objetivo de las cosas. No son capaces de ver con cierta mesura los aspectos positivos, reconocer las carencias del equipo y entender todo esto como un juego, donde -a veces- se gana y otras se pierde.

El periodista y escritor Juan Cruz decía que el fútbol es un juego extraordinario cuya esencia es la alegría. Comparto totalmente su pensamiento. Por eso no entiendo que muchos puedan vivir eternamente enfadados, resentidos o apenados y, a la vez, militar en la fiel infantería verdiblanca, como decía hace poco @AtilaLadinsky. El fútbol es una cosa y el Betis, además, es algo más, distinto, único.

Tras los duros golpes europeos y coperos, unido al varapalo del Getafe, los neuróticos exigentes han venido ofreciendo un recital de mala praxis y un negativo ejemplo de lo que nunca debería convertirse la afición del Betis. El último ejemplo, el partido contra los hombres de José Bordalás. Y lo que es peor, siguen instalados en el resentimiento para conservar la razón. Los números y los datos dan la razón al cuerpo técnico (tercero con mejor porcentaje de victorias en primera), aunque eso poco les importa. Insultos y faltas de respeto están a la orden del día. Las formas y la educación deberían estar presentes siempre y, por desgracia, se vienen perdiendo desde hace algún tiempo.

Yo pensaba que estos béticos eran una nueva especie, pero hablando con un buen amigo y gran filósofo de la vida, me he dado cuenta de que siempre los hubo. Esos que ven el vaso medio vacío; los que se fijan en los errores y no en los aciertos; los que pululan en la negatividad constante, en definitiva, derrotistas profesionales. Les dejo varios fragmentos del excelente artículo, firmado por Emilio Vara, donde a principios de los años 60 se analizaba la situación del Real Betis y de una “parte” de la afición verdiblanca. No tiene desperdicio. Lean con atención:

Hay todavía quien discute el juego y las actuaciones personales de algunos jugadores a los que no sé por qué razón, se les niega las virtudes que están demostrando que poseen. Los que así se comportan, los que aún piden con inoportuna energía que el Betis juegue más y no están contentos ni satisfechos con la forma con que empieza a responder el equipo, son los exigentes. Exigentes, que hay que pensar que lo son por un desmesurado carió hacia el club, pero a los que hay que advertir que llevan su amor y pasión por el Betis a extremos que llegan a ser perjudiciales sin que ellos se den cuenta. Porque, con tanto exigir, con tanto pedir, caen en el derrotismo y quitan moral……

Y es que hay personas que entienden que el ejercicio de una función crítica significa criticar siempre. Critican por sistema. Y se equivocan. Están en un error. El crítico tiene el deber de señalar los defectos, pero también ha de desarrollar una labor constructiva que se realiza afianzando la moral de todos en los momentos sicológicos que se presentan para operar en ese terreno. Y esta noble misión, tan importante o más como la de señalar los defectos, es la que olvidan algunos llevados por un celo excesivo y perjudicial en el desempeño de la crítica……

Hora es ya, señores, de que los exigentes empiecen a ver las cosas buenas del Betis. Hora es ya de que salgan de su derrotismo, porque el equipo empieza a pisar firme y lo que necesita en estos momentos es calor y apoyo, no censuras.

Yo estoy de acuerdo, naturalmente, en que hay que querer para el Betis lo mejor. Pero señores, pidámoslo con calma y con serenidad. No nos ceguemos de tal forma en nuestro deseo de buscar la perfección que sólo veamos defectos donde también hay virtudes y muy valiosas, por cierto.

Emilio Vara

 

SETIÉN, AMOR Y DESAMOR

Reyes Aguilar @oncereyes Con Setién ocurren acordes y desconciertos. La relación amor y desamor de la grada con el cántabro es más que latente en las últimas jornadas, donde cuatro victorias en dieciocho partidos han despertado los fantasmas en una parte de la afición que ayer, ya se empezó a fijar en su banquillo. Si tras el doloroso fracaso ante el Stade Rennais el «Quique, vete ya» fue una intención, tras el segundo gol del Getafe, la afición se pronunció casi al unísono. La desilusión en Valencia, el fracaso en Europa, y el repetido argumento sobre la paciencia y el tiempo y el incesante “el Betis es así” convirtieron el amago en eco.

Y personalmente y como parte de esa afición, me dolieron los gritos destinados a quien considero uno de los ejes del crecimiento en ciernes que el Real Betis experimenta (y hablo en tercera persona del presente de indicativo del verbo experimentar) desde que se instauró la paz institucional unida a la llegada de Serra. Con él llegamos a alcanzar las semifinales de Copa, superar la fase de grupos de la Europa League eliminando al Milán y estar cerca de la sexta plaza cuando aún quedan doce jornadas. Gritar a los cuatro vientos helipolitanos la destitución del entrenador a mi parecer, es un error, pero entiendo que sea la decepción del aficionado bético la que hable, tras las tres desilusiones que se ha llevado en poco más de una semana. En la fidelidad, la lealtad y el beticismo de cada uno no está reñido el no poder mostrar disconformidad cuando últimamente solo oímos que no recordamos que “el Betis es así” y así, no es. El argumento no existe cuando se trata de justificar lo ocurrido mirando hacia atrás, el Real Betis debe quitarse de una vez el sanbenito de que siempre ha sido así para de una vez, crecer.

Pero habló la afición que es soberana, y ante ella, no caben justificaciones. Habló la misma que le anima sea, esté, donde, como y cuando sea, la que no deja nunca solo a su equipo pero que ya está cansada de conformismo y de excusas, porque solo quiere ver a un Betis campeón. El discurso de Quique Setién y su falta de autocrítica, sus planteamientos técnicos, los cambios tardíos o erróneos y las lecturas que hace, ya empieza a perder fieles mientras se nos van escapando las finales, los partidos y los puntos, es por ello que entienda los pitos a Setién; sería inconcebible que una afición tan pasional como la nuestra no mostrase su enfado tras dos eliminaciones consecutivas y una derrota en casa ante el Getafe, ya que muchos fuimos a al Villamarín con las ganas de quitarnos el mal sabor de boca de la frustración y la decepción por las eliminaciones, pero pedir la destitución del entrenador es algo que, sencillamente, no comparto.

Setién es pieza clave en el proyecto liderado por el triunvirato Haro, Catalán y Lorenzo Serra, cuya única finalidad es instalar al Real Betis donde merece estar y el mister no ha engañado a nadie; vino con la idea fija de hacer jugar al Real Betis a su manera y en su primer año lo dejó sexto y ahora roza, le pese a quien le pese, la misma plaza tras disfrutar una semifinal de Copa que hace años que en el club no se recordaba, pudiendo aún meterlo de nuevo en Europa, incluso en la Champions. Es por ello que en mi amor / desamor con Setién echo el balón al suelo, nunca mejor dicho, esperando al final de temporada para hacer balance. Hagamos memoria y levantemos la mano los que en verano hubiésemos firmado llegar a una semifinal de Copa y caer en los dieciseisavos de la Europa League, cuando verdaderamente, el Betis no era así …

DE MAL EN PEOR

Real Betis 1 (Joaquín) -Getafe 2 (Cabrera y Mata)

JJ Barquín @barquin_julio Triste situación en la que se ha metido el Betis en menos de dos semanas. Es la historia de este club pasar del todo a la nada. De estar luchando en tres competiciones, se ha pasado a la decepción más absoluta. Jugadores, técnicos y afición han entrado en una depresión que puede llevarnos a destrozar en mil trozos la presente temporada.

Comenzó el Betis con su habitual circulación de balón pero algo más directo, ya que los tres centrales enviaban pases largos a Guardado y Canales para buscar las espaldas de los defensas azulones. De hecho, una buena entrada del mejicano provocó una ocasión de Loren. Tras esos primeros minutos, el Getafe comenzó a adueñarse del centro del campo y con muy poco se puso por delante en el marcador con un excelente cabezazo de Cabrera. 

Era el minuto 20 y hasta el descanso el Betis de Setién ofreció la peor cara de la temporada. Impreciso, acelerado y mal colocado, el equipo de Bórdalas dio un recital de fuerza, carácter colocación e inteligencia para llevar el partido a sus intereses. Para terminar de completar este akelarre futbolístico, Mata aprovechó el enésimo error de la defensa verdiblanca para hacer el segundo y poner el grito de “Quique vete ya” en todo el estadio.

En la segunda parte, Setién sacó del campo a Barragán y Sergio León para dar más profundidad con Joaquín y Jesé. Se notaron los cambios pues el Betis volvía a jugar con once hombres de campo, ya que plantear un partido con los sustituidos es como jugar con dos menos. Ni aportan absolutamente nada, sobre todo, Sergio León que ha perdido totalmente el norte. 

No es que los cambios modificaran mucho el juego del Betis pero entre el paso atrás del Getafe y la aportación de Joaquín y Guardado por la banda, el equipo de Setién comenzó a merodear al área de Soria. Fueron minutos de oportunidades para los verdiblancos pero la puntería de Loren o de Lo Celso está bajo mínimos y así es muy dificil remontar o ganar partidos.

El gol de Joaquín en una buena jugada de asociación de banda a banda sirvió para pensar en que se podía recuperar el tiempo perdido en los primeros cuarenta y cinco minutos. Un gol de Jesé podría haber sido el empate pero el colegiado lo anuló y en ese momento se terminaron las opciones del conjunto verdiblanco. 

Quedan 12 jornadas para poder volver a conseguir entrar en Europa y todos debemos remar para conseguir el objetivo. Gritar al equipo y al entrenador es una opción que cada uno debe valorar pero no ayudará en nada. Cuando termine la temporada será el momento de hacer balance y de tomar decisiones. Y por supuesto de pensar en otro entrenador si la ocasión lo merece.

LO MEJOR: La aportación incansable de Canales.

LO PEOR: La primera parte y la falta de puntería del equipo.