PRIMEROS SOBRE HIELO

F91 Dudelange 0 – Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Gris empate sin goles del Real Betis en su visita a tierras luxemburguesas en un partido marcado por el hielo que había sobre muchas partes del terreno de juego. El punto sirve para ser primeros de grupo tras la derrota del AC Milan frente a Olympiacos FC, que significa la eliminación del conjunto italiano.

Los de Setién intentaron imponer su estilo de juego, pero ser precisos en un césped así es harto complicado. Entre los resbalones de los jugadores y el bote alto y descontrolado del balón, lo mejor era intentar no pasar apuros, evitar lesiones y jugar con una oreja puesta en El Pireo para ver si valía con un punto para pasar a la siguiente ronda como líderes. Y todo eso ocurrió.

El débil rival que había enfrente facilitó el poder jugar con una marcha menos y asumiendo menos riesgos de los habituales. Sin hacer muchos alardes, el Betis dispuso de las mejores ocasiones del encuentro, pero siempre se encontró con las buenas intervenciones del portero local. Ellos llegaron un par de veces con cierto peligro, pero Joel no tuvo que hacer parada alguna. Sus intervenciones se limitaron a estar atento a los despejes y jugar bien con ambas piernas. Aunque sea en un partido como este, siempre es bueno dejar la portería a cero y ya son cinco partidos consecutivos sin encajar goles.

Sinceramente, poco más puedo escribir del partido de esta noche. Cualquier análisis o detalle táctico carece, desde mi punto de vista, de un valor óptimo para sacar conclusiones interesantes. Ahora toca centrarse en las competiciones nacionales y esperar a ver qué nos depara el sorteo de la siguiente ronda de la Europa League. De momento, el objetivo se ha cumplido. Ya llegará febrero para volver a darlo todo por el Viejo Continente.

LO MEJOR: acabar como primeros de grupo, evitar lesiones y sumar el quinto partido con la portería a cero.

LO PEOR: la poca participación y el poco entusiasmo que demuestra Inui.

FOTO: Eurosport

LA VIDA NO SIGUE IGUAL

JJ Barquín @barquin_julio El 23 de mayo de 2017 publiqué un artículo que comenzaba con el siguiente párrafo: “Manolo Aguilar. Lucas Haurie. Víctor Fernández. Antonio Viola. Santi Ortega. Jorge Liaño. Alejandro Delmás. Joaquín Adorna. Paco Cepeda. Miguel Ángel Chazarri y Rafael Almansa. El equipo perfecto. El once de gala de la prensa más roja de la ciudad. Los verdaderos hooligans. El verdadero entorno. El más dañino, diabólico. El que es capaz de pactar con el demonio con tal de desestabilizar la paz del Betis. El que es capaz de difamar o distorsionar con tal de provocar desazón en el beticismo. El que estará siempre en contra del bien del Betis”.

Ha pasado el tiempo, casi 20 meses, y la vida no sigue igual, para desgracia de Julio Iglesias. Han salido algunos indeseables de esa alineación y han entrado otros como Espina, pero la vida sigue decayendo. Hemos empeorado con ese sector fanático de la prensa sevillana.  Y la situación va a más porque la institución verdiblanca va a mejor. Es una cuestión de vasos comunicantes. Contra más critican, mejor va el Betis. Contra más bilis transmiten, más puntos suma el equipo de Setién. Quien no lo vea, es ciego.

Y cada vez, tienen menos recursos a los que agarrarse. Que si el segundo entrenador tiene afán de protagonismo; que si Carvalho es un bulto; que si Lo Celso no convence o que Sanabria no aporta nada. Ya no saben a qué aferrarse. Lo último, que Setién está serio. Son tan cínicos y estúpidos que son capaces de convertir la elegante crítica del cántabro, que de esa forma les hace ver que ha comenzado a obviarlos por su necedad, en un elemento más de crítica absurda e inadmisible.

Lo insólito de esta situación es que sigan teniendo audiencia. Lo dije hace mucho tiempo que los béticos deberían de olvidarse de esta pantomima de prensa y consumir otra. Una que sea o pretenda ser objetiva. Una que les recuerde que, en comparación con el año pasado en la misma jornada del pasado Domingo, tenemos cuatro puntos más y que seguimos compitiendo en la Copa del Rey y en la Europa League. Una que les recuerde que los fichajes de este año son una barbaridad y que seguimos creciendo como club. Una que les haga sentirse orgullosos de su club, de sus gestores, de su entrenador y de su plantilla. Lo demás, es seguir consumiendo basura periodística producida por trúhanes e indeseables.

TRABAJADO E IMPORTANTE TRIUNFO

Real Betis Balompié 2 (Lo Celso de penalti y Sidnei) – Rayo Vallecano 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis sumó ante el Rayo Vallecano su segunda victoria consecutiva en la Liga (cuarta si contamos las de la Europa League y la Copa del Rey) y se sitúa en la séptima plaza de la tabla clasificatoria. Los de Quique se tuvieron que poner el mono de trabajo para llevarse los tres puntos en juego ante un correoso y voluntarioso rival.

Durante la primera media hora del partido fueron los vallecanos los que llevaron el control del encuentro, teniendo las ocasiones más claras y presionando muy bien a los verdiblancos. El Betis no sabía quitarse de encima la presión de los visitantes y los jugadores béticos se sentían incómodos sobre el terreno de juego. Cambió la situación en los diez últimos minutos de la primera parte, en los que el Betis pegó un paso adelante, y empezó a generar llegadas peligrosas al área rival.

Esa mejoría no tuvo continuidad tras la reanudación. Volvió a ser el Rayo el que presionaba y salía con rapidez buscado la portería defendida por Pau López. Pero en esta ocasión, el Betis tardó menos en zafarse del agobio visitante y en el minuto cincuenta y nueve Lo Celso transformó un penalti señalado tras consultar el árbitro con el VAR. Pudo empatar el Rayo tras un buen cabezazo picado de Raúl de Tomás, pero allí estaba el portero internacional del Betis para despejar el balón a saque de esquina. El guardameta catalán firmó otra buena actuación, mostrando una seguridad enorme en todas sus acciones.

Llegó tras este susto la jugada de la noche. Sidnei agarró la pelota en su campo y se plantó en la frontal del área rival para entrar en ella haciendo una bicicleta, un recorte y disparando a puerta para lograr el 2-0 definitivo. El golazo del central brasileño dejaba el partido visto para sentencia. El Rayo intentó buscar un gol que le volviera a meter en el encuentro, pero ya las fuerzas y las ideas ya no eran las mismas e inquietó muy poco a la defensa verdiblanca.

Parece que el equipo está más asentado, con mucha más regularidad y jugando los partidos de una manera más inteligente y eficaz. Queda mucha competición por delante y trabajo por hacer. El camino empieza a marcarse y el equipo tiene mimbres suficientes para no desviarse de la buena senda. Pues a seguir así.

LO MEJOR: la victoria y el golazo de Sidnei.

LO PEOR: la primera media hora de juego.

FOTO: EFE

CÓMODA CLASIFICACIÓN

Real Betis Balompié 4 (Jon Ander en propia puerta, Sanabria de penalti, Sergio León y Lo Celso) – Real Racing Club de Santander 0

Pablo Caballero Payán @pablocapayan El Betis solventó cómodamente el partido de vuelta de la eliminatoria frente al Racing y sumó su tercera victoria como local en siete días. Ahora toca esperar al rival que nos deparará el sorteo y a intentar seguir con la buena rachas de triunfos el próximo domingo frente al Rayo Vallecano.

Sinceramente, intentar explicar el sistema usado por los de Quique Setién en el partido de hoy me resulta complicado. Hubo muchas variantes dependiendo de si se atacaba ose defendía. Lo más significativo fue la inclusión de Francis como carrilero/lateral zurdo. El caso es que al Betis le costó un poco asimilar lo propuesto por su entrenador y fue de menos a más. Pasada la media hora llegó el primer gol bético. Tello botó un saque de esquina, Sanabria peinó el balón en el primer palo y Barragán remató a gol con la ayuda de la mano de Jon Ander. El delantero racinguista pudo enmendar su autogol con dos buenas ocasiones antes del descanso, pero se encontró con un acertado Joel Robles.

La segunda mitad se jugó bajo la batuta elegante y precisa de Lo Celso. El argentino, que sustituyó a un tocado Canales, impuso su criterio y su calidad para certificar la clasificación. Un centro suyo hacia Feddal dio origen al penalti sobre el marroquí, transformado por Sanabria. Tras una buena jugada culminada con un disparo colocado que el portero visitante desvió a córner llegó el 3-0. Ese saque de esquina lo cabeceó Sergio León a gol. Y el cuarto y definitivo tanto de la noche fue obra suya tras un doble recorte ante Jordi Figueras y una definición certera. El de Rosario es un futbolista escandaloso.

Con la satisfacción del deber cumplido y con la alegría de ver que la ansiada regularidad va llegando a los resultados del Real Betis, cerramos esta crónica pidiendo disculpas a nuestro lectores porque por motivos de fuerza mayor de los componentes de este espacio verdiblanco no pudimos realizar la crónica del partido frente a la Real Sociedad. Gracias.

LO MEJOR: la clasificación y la lección de fútbol que da Lo Celso cada vez que se pone la camiseta del Real Betis.

LO PEOR: creo que hacer la ola por ganarle al Racing de Santander está fuera de lugar. Me voy a quedar con este detalle como punto negativo.

FOTO: Juan Carlos Vázquez (Diario de Sevilla)

NO LO PERMITAMOS

JJ Barquín @barquin_julio Jon Pascua publicaba en Twitter un interesante artículo de El País donde se recogía la reciente publicación de una obra. Se refiere a un ensayo, firmado por Jean-Marie Brohm y Marc Perelman, cuyo título es directo y preocupante: “El fútbol, una peste emocional”. Es verdad que el mundo intelectual nunca se ha llevado bien con el universo del balompié, pero el ensayo lo deja claro: el fútbol es un elemento que embrutece a la sociedad y la aleja de la razón.

Tres son los aspectos que justifican esa dura afirmación: el fanatismo; el poder mimético de la multitud que degenera en contagio mental y, por último, el odio y poco respeto a la vida. Es una visión muy pesimista del papel del fútbol en la sociedad actual pero los últimos acontecimientos vividos en Argentina así lo confirman. Sin embargo, es una oportunidad de los aficionados para ponerse frente al espejo, y pararse a reflexionar.

Es necesario que nos paremos a pensar, para no permitir que sigamos contribuyendo a crear un monstruo imparable que nos consuma en breve.  En el caso del Betis, venimos asistiendo a una radicalización de parte de la afición. Y no me refiero a los habitantes de la grada baja de Gol Sur, que también, sino a un importante conjunto que está instalado en el fanatismo, en el dramatismo y la exaltación permanente o en la intransigencia más absoluta.

Insultos a los jugadores, al cuerpo técnico y ofensas a otros béticos por no pensar como ellos es el clima en el que nos hemos instalado, gracias al caldo de cultivo generado, entre otros, por la prensa interesada de esta ciudad. Esa prensa y algunos dirigentes que tienen mucha culpa de ese nivel de fanatismo, delirio y violencia verbal en el que vivimos. Expresiones como ganar sí o sí; ganar por lo civil o lo penal o partido a vida o muerte, aun siendo figuradas, no hacen ningún bien a la hora de fomentar el sosiego y la tranquilidad entre las aficiones.

El Real Betis y su afición representaban un aspecto peculiar dentro del universo futbolístico. Ese slogan del manque pierda, aparte de ser bellísimo, encierra un mensaje magnífico: un modo de encarar la derrota, de enfrentarse a los tiempos negativos, de mirar con esperanza al futuro. Algunos béticos han intentado denostarlo y arrinconarlo cuando debería estar impreso en nuestro escudo, como lo está en nuestra historia. No perdamos nuestra idiosincrasia, nuestra personalidad, nuestra condición. No lo permitamos. Ganar, empatar o perder es fútbol, es deporte; el Betis, además, es otra cosa.

 

VICTORIA PARA SELLAR LA CLASIFICACIÓN

Real Betis Balompié 1 (Sergio Canales) – Olympiacos FC 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Un solitario gol de Sergio Canales le dio el triunfo al Real Betis frente al Olympiacos y con estos tres puntos el conjunto de Quique Setién certificó su pase a para la siguiente ronda de la Europa League. Queda dilucidar en Luxemburgo si lo hará como primero o segundo de su grupo.

Siempre que escribo la crónica de los partidos intento exponer mi visión del mismo y hoy no será menos. Por eso, de la primera parte no puedo opinar. Me pasé los primeros cuarenta y cinco minutos en la cola de la taquilla de incidencias por un error que afectó a muchos béticos. El torno de entrada no daba por válido mi carnet y tuve que demostrarle a la taquillera que mis pagos de los plazos del abono y la activación de los tres partidos de la Fase de Grupos de la Europa League estaban al día y totalmente cobrados.

Allí en la cola escuché el lamento por el fallo del penalti de Sergio León y el gol de Canales. Espero que en las próximas horas el Real Betis emita un mensaje de disculpa por un error generalizado que ha afectado a muchos socios. No es justo lo que hemos tenido que pasar los que hemos tenido ese problema ni es de recibo vivir los momentos de tensión con los miembros de la seguridad privada y la Policía Nacional.

Una vez solventado el contratiempo, la segunda parte si la pude ver desde mi asiento. Allí vi a un equipo superior que falló muchos ataques claros y que se topó con el larguero en una ocasión y con el portero, que con dos paradas en la misma jugada evitó el segundo gol verdiblanco. Y como es normal, tantos fallos provocaron un innecesario sufrimiento final que a punto estuvo de costarle un disgusto a los de Quique Setién.

La falta de regularidad en la competición nacional está lastrando al Betis en la clasificación. Todo lo contrario pasa en la Europa League, donde los de Heliópolis están mostrándose fiables y superiores a todos sus rivales. Ojala que el equipo extrapole las buenas sensaciones y resultados continentales a la Liga. Hay equipo para ello.

LO MEJOR: la clasificación.

LO PEOR: el caos vivido por numerosos béticos a los que se les ha privado de ver el partido completo.

FOTO: Antonio Pizarro (Diario de Sevilla)

¡¡¡QUÉ MÉRITO TIENE ESTA AFICIÓN!!!

Manuel Rey @ManuReyHijo Muchas canas en mi pelo, muchos años de carné, muchos kilómetros en desplazamientos, muchos minutos de partido en el Benito Villamarín, muchos euros en regalos, camisetas y bufandas para hijos, amigos y sobrinos, muchos jugadores y entrenadores por nuestro equipo, muchos presidentes y consejeros con planes y propuestas por delante. Y saben qué les digo: ¡Qué mérito tiene esta afición!

Qué bonito, pero qué difícil objetivamente es enamorarse de este club si se analiza fríamente todo en términos de resultados. Y aún así seguimos cautivando el corazón de tantos y tantas, en un fenómeno que escapa a la lógica y el raciocinio más elemental. Ser seguidor del Real Betis Balompié es el fiel reflejo de una definición de amor puro y sin intereses. Darlo todo sin esperar nada a cambio. Esa es nuestra relación con el Glorioso.

Cientos de peñas por todo el mundo, miles de abonados y seguidores en el estadio todas las semanas, decenas de miles de banderas verdiblancas al final de cada año que ondean en estadios de fuera de Sevilla, cientos de miles de aficionados por todos los rincones de España que lucen orgullosos sus colores y gritan con fuerza sus cánticos, millones de manifestaciones por redes sociales y vídeos dándolo todo por nuestro club.    

¿Y todo ello a cambio de qué? A cambio de nada. Bueno quizá cabría decir que, en términos de resultados, de muy poco. Somos la madre que se vuelve loca con un beso pequeñito de su hijo en la mejilla después de dos meses sin parar de hacer travesuras. Somos el padre que habla orgulloso de su hija cuando saca un sobresaliente en una asignatura después de haber estado suspendiendo curso tras curso de modo habitual. Somos la abuela y el abuelo que justifican a sus nietos cuando la profesora les dice en la puerta del colegio que pueden hacer mucho más pero que son poco trabajadores.  

Ese es nuestro Betis, ilusión y decepción unidas en una historia que parece no tener fin. Un año de alegrías y seis de tristeza, un partido para el sueño y cuatro para el desengaño. Expectativas rotas, lágrimas de tristeza continuas en niños y mayores que han dibujado el cuadro de nuestro club después de más de un siglo de vida. Me resisto a aceptar esta secuencia maldita, pero qué gran verdad es esa del Manque Pierda acuñado después de tantos lustros.   

Estoy una semana más decepcionado después de un hilo de luz pasajero. Es algo desgraciadamente habitual. Estoy una semana más cansado de intentar justificar porque volvemos a caer en lo llano. Y van ya tantas veces que me desplomo. Me gustaría hablar y escribir menos de la afición, de los colores y del escudo, y más sobre jugadores y técnicos, pero es que no hay forma. Se me viene a la cabeza el mítico vigésimo verso del Cantar de Mío Cid y sueño con donde deberíamos estar si todo fuese acorde a la fuerza de esta afición (creo que tenemos un buen tándem presidente/vicepresidente, aunque hoy de técnicos ya no me atrevo a opinar porque me temo lo peor).

No sé si los resultados cambiarán en este club alguna vez de modo permanente. Espero que esta temporada no se vuelva a cumplir aquello de un año bueno y seis malos (y camino vamos de ello), y que al final como siempre (aunque me gustaría que fuese como nunca más) tengamos que recurrir a lo que jamás falla, a lo que invariablemente nos une, a lo que eternamente nos queda: el escudo, el Manque Pierda y una afición sin igual que, como dice la canción, no nos la merecemos.  

INTOLERABLE Y VERGONZOSA MANDANGA

Villarreal CF 2 (Gerard y Chukwueze) – Real Betis Balompié 1 (Lo Celso)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota verdiblanca en su visita a Villarreal en un nefasto partido de los de Quique Setién. Dos goles en dos minutos al comienzo de la segunda parte noquearon a los béticos. El primer tercio liguero se cierra con un decimocuarto puesto decepcionante y con un racha negativa que solo le ha permitido sumar cuatro de los últimos dieciocho puntos en juego.

La primera parte fue muy igualada y con un ritmo de juego lento por parte de ambos equipos. Las ocasiones claras las tuvieron los locales y el Betis parecía que quería dejar madurar el encuentro, que pasaran los minutos para que al Villarreal, que aun no había ganado en su estadio, le entraran las prisas y los nervios le atenazaran. Pero ese plan se le vino abajo a los de Setién tras el descanso. El Betis volvió de la pausa con una mandanga intolerable y con una actitud pasiva alarmante que los de Calleja no desaprovecharon.

Bartra defendió horriblemente mal a Gerard en un saque de esquina que el delantero catalán cabeceó a la red y, a penas un minuto después, el nigeriano Chukwueze se paseó por el área bética con suma facilidad para notar el 2-0. Llegaron los cambios de Quique Setién para ver si el equipo reaccionaba y, con la entrada de Tello (incomprensible que fuera suplente) y Lo Celso, el Betis dispuso de ocasiones para haber recortado distancias antes del minuto en el que finalmente lo hizo, con un gran gol del argentino.

Cierto es que el partido habría sido otro si el árbitro pita penalti en la primera mitad tras el claro codazo de Funes Mori a Loren. Pero sinceramente, escudarse en ese error cuando has dado una imagen patética y encima tu entrenador dice pamplinas enormes en la rueda de prensa, me parece fuera de lugar. Un poco de autocrítica vendría bien, señor Setién.

LO MEJOR: el golazo de Lo Celso.

LO PEOR: la penosa imagen ofrecida.

FOTO: EFE