GRITOS

Manuel Gordo @ManuelJGordo Es obvio que algo pasa en el Betis. Gran parte de la afición verdiblanca se ha cansado y grita en la grada, discute en las tertulias, en el trabajo y en la calle, dispara sin piedad en las redes sociales porque no le perdona al equipo su dejadez y su falta de capacidad de reacción, ya demostrada anteriormente, ni al entrenador que no sea capaz de revertir la situación.

¿Lo fácil? Volverse a cargar un proyecto a largo plazo, sin valorar y sopesar lo conseguido tras muchos años de vagar por el desierto, y ofrecer en bandeja la cabeza de Quique Setién. Colocar a Alexis serviría para capear el temporal, evitar los gritos el próximo lunes frente al Espanyol y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, tapar las carencias de la plantilla confeccionada por Lorenzo Serra Ferrer, a quien parece que hay cierto temor en criticar o se hace de manera muy velada, y que tiene mucho que ver en estas lagunas que atesora el Betis.

Los aficionados llevan semanas pidiendo a gritos la dimisión o el cese de Quique Setién y parece que es algo que se lleva en los genes. Porque aquí se la ha gritado, por citar sólo a algunos entrenadores ya que hay otros que darían para escribir y hablar varios días, a Ferenc Szusza, Rafael Iriondo, García Traid, Pepe Alzate, Antal Dunai, Eusebio Ríos, Julio Cardeñosa, José Ramón Esnaola, Sergio Kresic, Fernando Vázquez, Javier Irureta, Juan Carlos Garrido, Gabriel Humberto Calderón, Julio Velázquez, Pepe Mel o Víctor Sánchez del Amo. Y también se le ha dicho de todo, menos bonito, a Lorenzo Serra Ferrer.

Hay muchos que sueñan con la vuelta al banquillo del idolatrado Serra, evocando la casta de aquellas temporadas brillantes y esa final de Copa del Rey ganada en 2005 a Osasuna. Eso sí, es bueno recordar, como ya he dicho antes, que el balear también fue objeto de las críticas y de los gritos de la grada cuando en la temporada 2005-06 dejó al Real Betis Balompié en el puesto 14 en Liga, no superó la liguilla de Champions League y cayó eliminado en octavos de final de la Copa UEFA frente al Steaua Bucarest.

El Betis lleva sufriendo la descomposición de su plantilla, y posterior recomposición con nuevos jugadores, desde hace años. Cuando en la época, de no muy grato recuerdo a pesar de los acuerdos judiciales, de Manuel Ruiz de Lopera se habló de contratar a Marcelino García Toral como técnico y que éste había pedido desprenderse de unos 15 jugadores, traer otros tantos fichajes, entre ellos el de Santi Cazorla y comenzar un proyecto a largo plazo. Como fue habitual en su época, Lopera le dijo que sí y después que no, por lo que Marcelino se fue al Racing de Santander y aquí vino Cúper, cesado en la jornada 14 siendo Chaparro quien lo sustituyó.

¿Cuántos jugadores se han ido y han venido cada año? ¿Cuántos entrenadores? ¿Cuántos proyectos se han iniciado y se han ido al traste? Que alce la mano el bético que no quiere que su equipo gane hasta en los entrenamientos, el que no está dolido y hastiado de las derrotas, de las palabras que no concuerdan con los hechos, que lo haga. No veo ninguna. Pero antes de volver a desgañitarse pidiendo el cese de Setién, no olvidemos que hace muchos años que el Betis no ha tenido un sello tan personal ni tan reconocible, siendo capaz de logros impensables en otras temporadas. Y no voy a hablar de las victorias en Madrid, Barcelona o Milán, sino de la imagen ofrecida en Nervión, a donde el equipo salía sentenciado desde el autobús haciendo el ridículo permanentemente.

Creo que Haro y Catalán saben perfectamente lo que quieren y son los primeros en desear lo mejor para el club y para los aficionados, pero hay que dejarlos trabajar. Si elegimos a nuestros políticos cada cuatro años, ¿por qué hay que cambiar a un entrenador que tiene al equipo en mitad de la tabla a 6 puntos del objetivo? Serra debería parafrasearse a sí mismo cuando dijo aquello de: “El Betis será lo que quiera Don Manuel”. Que lo medite ya que él ha vivido en sus propias carnes esta situación. Canales nos recordaba que no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, tal vez dentro de unos meses estemos añorando el regreso de Setién si es que se va. Ojalá se revierta la situación y se quede en Sevilla tantos años como Arsène Wenger en el Arsenal con los mismos logros deportivos.

Hace un par de semanas coincidí con un buen amigo que estaba con un jugador del Betis. Me lo presentó y comenzamos a charlar. Mi deformación profesional me hizo indagar en algunos temas que, obviamente y porque así lo prometí, no voy a desvelar. Sólo destacaré algo que me respondió al cuestionarle sobre Setién: “Estamos a muerte con él. Su idea del fútbol nos ha dado muy buenos resultados y nos la volverá a dar”. Posteriormente hablé con mi amigo y me comentó que lo que me dijo sobre Setién fue cierto y no por quedar bien o por temor a la filtración.

No obstante, mi querido Julio Barquín me hacía ver cómo la actitud del equipo el miércoles en el Ciudad de Levante recordaba a esa debacle del pasado año en Las Palmas. ¿Que los jugadores quieren “cargarse” al entrenador? Cuando se visitó esta temporada Madrid para medirse ante el Atlético en el Wanda Metropolitano, el representante de un jugador de peso en el Betis se dedicó a filtrar a la prensa que la plantilla no estaba con el míster. Curiosamente, este señor también es representante de otro que no estaba jugando en ese momento. Y como eso, todo. ¿O es que si mañana se sienta en el banquillo Fulanito de Tal el jugador que esta Semana Santa fumaba como un cosaco en el centro de Sevilla va a dejar ese mal hábito? ¿Hará lo propio quien se toma más copas de la cuenta y trasnocha? Son profesionales y deben saber sus obligaciones, deben responder al club que les paga, a la afición que los lleva en volandas y, fundamentalmente, tienen que demostrar sentirse orgullosos de defender el escudo del Real Betis Balompié.

Podría extenderme mucho más pero ya con lo expuesto servirá para que me critiquen inquisitorialmente por defender, según su criterio, lo indefendible. Esos mismo que mañana volverán a gritar al que venga, se llame Javi Gracia, Pellegrini, Mourinho, Roberto Martínez, Jurgen Klopp o Guardiola. Y cito nombres impensables en la gran mayoría de casos, no porque el Betis no sea un proyecto brillante y atractivo, que lo es indudablemente, sino por la cuestión económica, ya que hablar de Abelardo, Unzué, Bordalás, Pizzi o Solari sería para comenzar a miccionar y no echar gota.

EL FIN DEL BETIS DE SETIÉN

Levante UD 4 (Campaña, Pau en propia puerta, Morales de penalti y Coke) – Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis de Setién ha certificado hoy su punto final con una estrepitosa y más que merecida derrota en el Ciudad de Valencia por cuatro goles a cero. El conjunto verdiblanco se despide de sus posibilidades de lograr la séptima plaza y debe ya pensar en la próxima temporada, en la que habrá un nuevo inquilino en el banquillo bético. El técnico cántabro debería ser despedido esta misma noche.

Si alguien albergaba esperanzas de lograr una racha triunfal de victorias en las últimas cinco jornadas se disiparon a los nueve minutos del partido. Ese fue el tiempo que tardó el Betis en encajar el primer gol e irse del encuentro. Los de Setién fueron unos peleles, unos muñecos de trapo en manos de los jugadores locales, que llevaban sin ganar en su estadio desde el 20 de enero, acumulaban nueve partidos sin conocer la victoria y empezaban la jornada en puestos de descenso y siendo el equipo más goleado de toda la categoría. Todos estos datos halagüeños los tiró el Betis por la borda realizando un partido ridículo.

No voy a perder ni un segundo de mi tiempo en analizar más detalladamente la bochornosa actuación de los pupilos de Setién. No voy aportar nada nuevo de lo que todos hemos visto con nuestros propios ojos. Me voy a despedir con una frase que pronunció en su día el ex presidente sevillista Roberto Alés y que se la he leído en Twitter a un amigo bético: «hay dos formas de irse de los sitios: mal o tarde» Setién va a tener la habilidad de irse de las dos maneras.

LO MEJOR: que solo quedan cuatro partidos para el final de la Liga

LO PEOR: de hoy, absolutamente todo. Del campeonato, el haber desaprovechado una temporada que se prometía ilusionante.

Foto de Portada: laliga.es

GOLES Y AMORES

JJ Barquín @barquin_julio Desde hace unas semanas, los béticos no paramos de repetir una frase: “si tuviéramos un delantero de verdad, otro gallo nos cantaría”. Y es la pura verdad. Algún pérfido dirá que son sensaciones. Si lo prefieren, pasemos a los datos. El Betis es el 6º equipo de toda la liga que más remata. El Betis es el 2º equipo de la liga con menos goles. Sensaciones y datos confluyen, convergen. Llegamos, rematamos, pero no vemos puerta. Ese es el resumen del último tramo y, yo diría, de toda la liga que estamos viviendo los béticos. Es el resumen del resumen. El santo grial del Betis 2018-2019.

Si pensamos en la presente campaña y la comparamos con la pasada, la diferencia se encuentra en la delantera. Puede que el equipo de Setién esté algo más espeso en la creación y tenga menos chispa en el movimiento de balón, pero la gran diferencia es la participación de los delanteros. Por poner un sencillo ejemplo, el año pasado los tres delanteros aportaron cinco goles de la jornada 28 a la 33, mientras que este año -en ese mismo periodo- han aportado un solo gol. Realidad pura y dura.

Igualmente, el año pasado en ese mismo periodo, Junior se destapó como goleador y aportó puntos con sus dos goles. Este año ese testigo lo ha recogido Lo Celso que en ese periodo han mantenido vivo al equipo con sus 4 goles. De hecho, el argentino lleva entre Liga, Copa y Europa los mismos goles (16), que los que suman los cuatro delanteros (Loren, León, Jesé y Tello). Caso aparte sería Sanabria que en 23 partidos en las tres competiciones hizo 6 goles y que salió en el mercado invernal hacia Italia. Alguien tendría que explicar su salida para traer a Jesé.

Otro aspecto para analizar lo que está sucediendo en este tramo de liga, lo debemos buscar a finales de febrero. La eliminación de la competición europea y copera en menos de siete días ha hecho mucho daño moral y anímico en la plantilla. De hecho, desde el día de Andalucía, se han jugado ocho partidos de los que solamente se han ganado dos, empatado uno y perdido cinco. No es que el equipo se haya caído, como muchos piensan, pero conviene recordar aquella frase de Valdano que decía que el fútbol es un estado de ánimo y el del Betis desde ese día no es el más recomendable.

Sigo pensando que los profesionales del club deberán valorar a Setién y su cuerpo técnico cuando finalice la liga. Será el momento de analizar, comparar, reflexionar y tomar decisiones. Ahora no es momento de cambiar nada, sino de seguir apoyando al club, al Betis. Ese es el que importa, el que nos debe preocupar, por el que todos debemos mirar. Tarde o temprano, Setién, Serra, Haro como tantos otros pasarán, y quedaremos los béticos para seguir manteniendo las trece barras, para seguir arrimando el hombro y para seguir escribiendo la historia de un club que tiene como premio más grande llevarlo en el corazón.

MÁS DE LO MISMO

Real Betis Balompié 1 (Lo Celso) – Valencia CF 2 (Guedes los dos)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Nueva derrota del Real Betis en el Benito Villamarín (la sexta en la Liga) que deja al equipo de Setién descolgado definitivamente de la lucha por la sexta plaza. La séptima aun es posible, pero viendo las prestaciones de los verdiblancos es una quimera pensar en que se puede lograr ese objetivo. El público pidió mayoritariamente la marcha del técnico cántabro.

Modificó Setién el sistema de juego apostando por un 4-1-4-1, con Mandi y Júnior en los laterales y Bartra y Feddal en el centro de la zaga. Por delante de ellos apareció Guardado como pivote, Lo Celso y Kaptoum como interiores y Joaquín y Tello en las bandas derecha e izquierda respectivamente, dejando solo a Jesé en la punta del ataque bético. Con esta disposición, el Betis dominó por completo el partido durante los primeros cuarenta minutos de juego. Tello en minuto seis mandó un tiro con rosca al palo de la portería valencianista en la primera ocasión clara de los de Setién. Jesé con un tiro desviado por la defensa y un cabezazo de Mandi que salió desviado por poco completaron en trío de oportunidades erradas por los de Heliópolis.

Pero le bastó al Valencia con dos aproximaciones para decantar el partido hacia su lado. Avisó Santi Mini y luego Guedes estableció el 0-1 cuando la primera parte llegaba a su fin. El mazazo lo acusó el Betis en la reanudación, donde de nuevo el portugués batió a Pau López con un tiro desde fuera del área a los dos minutos de la segunda parte. Desde ese instante hasta el final del encuentro fue un quiero y no puedo de los verdiblancos, lo típico de esta temporada. Júnior pudo recortar distancias con un remate de cabeza a las manos de Neto, pero el gol llegaría a trece minutos del final, al transformar Lo Celso un penalti por manos de Paulista. Se volcó el Betis en busca del empate, máxime cuando el Valencia se quedó con diez por la expulsión de Rodrigo, pero solo inquietó la portería rival con un tiro de Laínez y un remate de cabeza de Feddal.

Quedan quince puntos en disputa y el conjunto de Quique Setién tendrá que hacer una machada para lograr la séptima plaza. Y no es por la lejanía de ese puesto (tres puntos más el gol-average), si no porque es descabellado pensar que ahora el Betis va a convertirse en un equipo regular, eficaz, certero y seguro. Veo imposible un cambio radical en el equipo cuando solo restan cinco partidos para el final del campeonato.

LO MEJOR: la camiseta de hoy, que es preciosa.

LO PEOR: las ocasiones falladas y la fragilidad del equipo.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

RESUCITAREMOS EL DOMINGO

@sentirbetico La Semana Santa no la vamos a poder vivir con la alegría de saborear el regusto que deja una victoria en un derbi pero confiamos en poder hacer honor al nombre del día que cierra esta gloriosa semana.

El equipo de Sentir Bético se toma unos días de descanso y desea a todos sus lectores que disfruten viendo cofradías, descansando, yéndose a la playa o como mejor les parezca.

Nos vemos por aquí con la crónica del trascendental partido del próximo domingo frente al Valencia CF. Un fuerte abrazo verdiblanco.

Foto de Portada: lasorcitroen.wordpress.com

IMPOSIBLE CON TANTOS ERRORES GROSEROS

Sevilla FC 3 (Munir, Sarabia y Vázquez) – Real Betis Balompié 2 (Lo Celso y Tello)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota del Real Betis en el derbi sevillano en un partido marcado por los errores groseros del equipo de Quique Setién tanto en defensa como en ataque. Siempre es injusto señalar de forma individual a algún jugador, pero hoy hay que destacar el nefasto partido realizado por Mandi y Jesé, que con sus fallos han privado al Betis de un resultado mejor.

Hasta el primer gol sevillista, el equipo verdiblanco estuvo bien posicionado sobre el terreno de juego, dominando el partido y teniendo oportunidades para adelantarse en el marcador. Jesé las fallo y luego llegó el regalo de Mandi que no desaprovechó el Sevilla para poner el 1-0. El Betis acusó el golpe y no se repuso en el cuarto de hora que quedaba hasta el descanso. De hecho, Ben Yedder estuvo a punto de conseguir el segundo y finiquitar el derbi.

Volvió más entonado el equipo bético de los vestuarios y Lo Celso igualó el choque en una buena jugada del Betis entre Guardado, Junior y el argentino, que definió con brillantemente estableciendo el empate momentáneo. Poco le duró la igualdad a los verdiblancos. Otro fallo de Mandi dio lugar a la jugada del 2-1, evidenciando la fragilidad defensiva de los de Setién. Y a renglón seguido llegó el tercero, al conectar Vázquez un chut desde la frontal.

Con el partido prácticamente sentenciado el técnico cántabro sacó a Loren, Joaquín y Tello y el Betis buscó con ahínco la portería rival. A diez minutos del final Tello ejecutó extraordinariamente una falta en la frontal. Quedaba tiempo para buscar un empate que, por lo visto durante el partido, era lo más justo. Pero es que con la cantidad de fallos que tuvo el Betis es imposible pretender sacar algo positivo.

Ahora quedan seis partidos para intentar clasificarse para Europa. Puede que la séptima plaza sea alcanzable, pero pensar que este Betis es capaz de llegar a esa meta es ser muy optimista. Con estos fallos es imposible. Y da rabia porque no se ha hecho un mal partido, pero insisto, con esos errores no se puede optar a objetivos interesantes. Así de triste es la realidad del Betis.

LO MEJOR: los dos buenos goles del Betis.

LO PEOR: los fallos groseros e impropios de futbolistas profesionales que han provocado la derrota en un derbi.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

SOMOS BETIS. HAGÁMOS BETIS

JJ Barquín @barquin_julio Mi pasión por Hans Zimmer y sus bandas sonoras me llevaron a Madrid este pasado fin de semana. Han sido días de gozo en una ciudad que ofrece mucho al viajero, aunque también hubo momentos en verdiblanco. Y para sentir el pellizco en la capital del reino, no hay mejor opción que visitar a Pepe Moreno, gran bético de Villamartín y creador de dos grandes foros béticos (Sevilla y Madrid). Pepe es de esos que va haciendo beticismo allí por donde las cacerolas, los cuchillos y la vida le llevan. Sus Lambuzo van viento en popa y uno se alegra de todo corazón por ello. Como dijo alguien que no recuerdo, “no hay mejor forma de ser feliz que alegrarse de las cosas bonitas que les pasan a los demás”.

En la visita a su restaurante del Retiro tuve la suerte de conocer a dos locos más de la cabeza. Al primero, a Daniel Gil Pérez, lo tenía fichado hace tiempo por su libro, sus sensatas opiniones y su pertenencia al Foro de Béticos de Madrid. Con Daniel pude comprobar que el Betis une a las personas en un segundo, en un saludo, en un choque de manos. Es algo casi mágico eso de acabar de conocer a alguien y parecer que ese nexo verdiblanco, ese motivo -de los 100 que comenta en su libro- hace que sientas un sentimiento de cercanía más fuerte que con otras personas.

Poco después me llamó la atención la llegada de un actor conocido al establecimiento. Al comentarle a Pepe, me llevó a su mesa ya que “es más bético que el escudo”. Antes me gustaba el trabajo de José Luis García-Pérez, pero ahora ya me cae de fábula al saber que es un bético más en ese universo que compartimos todos los que sentimos las trece barras. Cordial y amable, lo invité al Foro Béticos en Cartuja y quedamos emplazados a buscar una fecha, aunque habrá que esperar hasta que pase por el bendito trance de ser padre y traer un bético/a más en este mundo. Dos encuentros llenos de cordialidad y sencillez, donde el Betis fue el centro de la conversación.

Y eso venía analizando en el AVE de vuelta. Pensaba en el estúpido hábito que se ha establecido entre béticos de discutir y enfrentarse, principalmente, en las redes sociales. Todos sabemos que Internet no es el mejor escenario para debatir e intercambiar opiniones de un modo pausado y sensato. Cara a cara, la cosa cambia y es donde la conversación y el intercambio de ideas y de beticismo florece de manera natural, como siempre se hizo entre generaciones y generaciones de béticos. Dejemos a un lado los egos, las aptitudes ombligistas y hagamos Betis con mayúsculas, abierto a todo y a todos, con ese carácter mundano y acogedor que nos acompaña desde nuestro nacimiento.

El Betis fue, es y será diversidad, libertad, pluralidad, anhelo, utopía, esperanza y fe. Un sentimiento que aúna, que enriquece, que aglomera lo más variado. Una pasión que nos une a todos, sin importar la clase social, el color de piel, la altura o el idioma que usemos. Nadie sobra, todos aportamos. Somos y hacemos Betis en cada momento de nuestras vidas. Tan simple, tan sencillo y, a la vez, tan universal.

 

EL BLANCO PURO

Reyes Aguilar @oncereyes Tuve la suerte de conocer a un hombre excepcional que llegó a ser presidente del Real Betis Balompié durante los años de gloria que protagonizó aquella alineación que aún se recita como una cantinela; Esnaola; Bizcocho, Biosca, Sabaté, Cobo, López, Alabanda, Cardeñosa; García Soriano, Megido y Benítez, con Del Pozo y Eulate, aquella que marcó una muesca en las trece barras en base a los años de gloria del Vicente Calderón donde fuimos campeones de la primera copa de la Democracia, aquella época del Eurobetis, el Currobetis, Milán y gol de López.

Este caballero, porque no cabría en otra palabra, denominado como el Presidente de la verdad, me enseñó cómo entender la rivalidad sevillana sin que nadie se enfundase en capas y capas de mala baba. Pepe Núñez Naranjo se enorgullecía de la magnífica relación que mantuvo con el Sevilla Futbol Club, siempre con el pensamiento puesto en las personas por encima de los colores. De uno de sus máximos estamentos, sevillista de pro e importante cargo en la ciudad, llegó a decir que “tenía un corazón de un blanco tan puro que dejaba que creciese el verde de la esperanza”.

Hago mías las palabras de quien fue mi presidente en aquellos años en los que despertaba al beticismo, algo que no impidió que olvidase su legado  teniéndolo siempre presente por muchas razones como las que hoy me llevan a escribir estas palabras, y es que toca entender que las personas están por encima de los colores y que no hay rivalidad cuando la enfermedad hace que la sangre blanca que le hierve al entrenador se pique con la roja, del mismo rojo que la que aquel sevillista ofreció generosa y cordial para que brotase aquel verde que ahora, más verde que nunca, aflora para llevarle la Esperanza y le ayude a librar ese partido donde deseo encarecidamente que gane por goleada.

Ya lo dijo Jorge Valdano: “el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes” y por ello, toca dejar atrás cualquier provocación, gesto o comentario y desearle a Joaquín Caparrós una pronta recuperación, todo el ánimo del mundo y el deseo ferviente de que sea fiel a esa particular filosofía del Manquepierda del catecismo sevillista que dice aquello de que “no hay derrota en el corazón de quien lucha”.

Se lo desea una bética de corazón, de un blanco muy puro.

EL BETIS GANA Y RECUPERA BUENAS SENSACIONES

Real Betis Balompié 2 (Lo Celso los dos) – Villarreal CF 1 (Funes Mori)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Importante victoria del Real Betis en un partido en el que hubo ratos de buen fútbol y también de sufrimiento. Pau López evitó el empate parando un penalti en el minuto ochenta y ocho. Los de Quique Setién se sitúan novenos en la tabla clasificatoria a dos puntos de la séptima plaza y a tres de la sexta.

Volvió el equipo verdiblanco a saltar al terreno de juego con una línea de tres centrales (Mandi, Feddal y Bartra), dos carrileros (Emerson y Tello), cuatro centrocampistas (Carvalho, Guardado, Canales y Lo Celso) y un delantero (Jesé) y con el firme propósito de ser más vertical y dinámico en su juego. Pronto se adelantaron los de Heliópolis tras una rápida jugada entre Mandi, Guardado y Lo Celso. El argentino encaró a Asenjo y le batió con una sutil y preciosa picadita.

Se le ponía el partido de cara a los de Setién, pero tan solo dos minutos después, Funes Mori, libre de marca, cabeceaba un saque de esquina e igualaba el partido. La igualdad en el marcador también se reflejó sobre el césped. Ni Betis ni Villarreal dominaban con claridad y solo un saque de falta de Cazorla desviada por Pau y el rechace posterior enviado alto por Mario Gaspar pro los visitantes y un oportunidad desaprovechada por Jesé por parte bética fueron las jugadas de peligro hasta el final de la primera parte.

Tras el descanso cambió la situación y fue el Betis el que se fue a por el partido desde el arranque. De nuevo el canario estuvo a punto, en dos ocasiones, de poner por delante a los suyos, pero tuvo que ser nuevamente Lo Celso el que lograra el gol para los verdiblancos. Los de Setién se sentían cómodos y tuvieron claras ocasiones para agrandar la ventaja, pero fueron reculando poco a poco aunque sin pasar agobios. La única oportunidad clara de gol del conjunto amarillo fue el penalti lanzado por Cazorla y atajado por Pau López. Eso ocurrió a dos minutos del noventa y en los más de cinco que alargó el árbitro nada pasó.

Al Betis le hacía falta una victoria para volver a reengancharse en la carrera por los puestos europeos. Además, se han visto tramos del partido de buen juego, siendo este más incisivo y rápido. Ahora toca pensar en el derbi del sábado. El equipo de Setién tiene que dar un golpe en la mesa para seguir con las opciones europeas intactas, por no hablar del subidón de moral que supondría un resultado positivo en el próximo encuentro.

LO MEJOR: la victoria y las sensaciones que ha dejado el equipo en algunos momentos.

LO PEOR: no haber cerrado el partido antes.

Foto de portada: diariodesevilla.es

ESTE BETIS NO MERECE IR A NINGÚN SITIO

Real Sociedad 2 (Juanmi y Oyarzabal) – Real Betis 1 (Canales)

JJ Barquín @barquin_julio En Anoeta se esfumaron las pocas posibilidades del Betis de repetir participación europea. Este equipo es un muerto viviente que ni cree en lo que hace y que ha perdido el norte con absoluto descaro. Es culpa de todos. De entrenador y de jugadores, que son los que ganan y los que pierden. Pero en el fútbol es más fácil destituir a uno que a veinticinco y el crédito de Setién está por los suelos. En estos momentos, la única cuestión es saber si seguirá en el banquillo o será relevado por alguien de la casa para no seguir cayendo en picado en las ocho jornadas que quedan hasta llegar a la Avenida de la Castellana.

Comenzó el partido con un Betis decidido, valiente, intenso y buscando la portería de Rulli por la via directa. Sin tanto toque y posesión, el esquema también ayudaba a presionar a la Real que esperaba un defensa de cinco y se encontraba con un 4-2-3-1, con Sidnei como carrilero izquierdo. En los primeros quince minutos las llegadas de Barragán y Tello por banda creaban problemas a los donostiarras aunque la finalización de Canales o Loren se quedaban en papel mojado. Hasta ese momento poco había fabricado la Real, quitando un contrataque de Juanmi, que le costaba la amarilla a Barragán por parar al malagueño de forma incorrecta. 

Tras esta jugada espabiló la Real y llegó con más intensidad, hasta que en un corner -que no tuvo que señalarse- servía a Juamni para encontrar oro ante la quietud de toda la defensa. Puede que no lo merecierá el equipo blanquiazul pero el fútbol no entiende de posesión, ocasiones o justicia. El fútbol son goles y la Real tenía uno en su casillero. Desde ese minuto 18 y hasta el final de la primera parte, el equipo verdiblanco evidenció una falta de confianza brutal en lo que hace sobre el césped. Indecisiones, falta de puntería y poco atrevimiento hicieron que Rulli no pasará muchas dificultades hasta el final.

La segunda parte fue mucho más entretenida y vistosa para un aficionado para el fútbol, aunque de infarto para los seguidores de los dos equipos. Porque los dos fueron a por el partido y la cosa se convirtió en un correcalles. El Betis salío con mucha intensidad y poco tiempo tardó en encontrar el gol en una buena combinación de Lo Celso -desaparecido todo el partido- y Tello, para que el catalán se la pusiera de lujo a Canales para empatar el partido. 

Desde ese minuto 55 y hasta el 75, Anoeta vivió un encuentro loco, de idas y vueltas, de oportunidades en ambas áreas, de penaltis y de goles. En primer lugar, hubo un penalti claro de Barragán a Zubeldia en un corner aunque la más clara la tuvo Joaquín, tras una gran jugada de Jesé pero Rulli hizo la parada de la noche. Por el lado churriurdin, Juamni estuvo a punto de poner el segundo en el marcador tras un garrafal error de Joaquín en un pase. Unos minutos más tarde, el propio Juanmi puso un balón de ensueño a Oyarzabal para hacer el segundo, tras otro error grosero de Laínez. En ese minuto 81 se acabo el encuentro y las pocas posibilidades de entrar en Europa la próxima temporada. 

El Betis ha convertido una ilusionante temporada en una decepción mayúscula. Deben sentarse a pensar los que toman decisiones en el club para que los ocho partidos que quedan sean dignos del escudo de las trece barras. Sobre todo, porque el club puede vivir un sábado de pasión durante demasiadas jornadas hasta verle la cara al Zidane y sus pupilos.

LO MEJOR: La frescura de Jesé en los pocos minutos que tuvo y la calidad de Tello que fue el único que generó algo de peligro.

LO PEOR: La falta de mentalidad y de creencia en lo que hace el equipo. La ausencia física y mental de Lo Celso y de Loren.

Foto: Mundo Deportivo