UN PUNTO EN UN PARTIDO BOCHORNOSO

Rayo Vallecano 1 (Raúl de Tomás) – Real Betis Balompié 1 (Tello)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Horroroso partido el disputado por el Real Betis en Vallecas en el que ha logrado sumar un punto inmerecido por lo visto sobre el terreno de juego. Los de Setién siguen jugando de manera errática, lenta y torpe cuando tienen la pelota y defendiendo muy mal. Con esta imagen y con las prestaciones que lleva demostrando el equipo verdiblanco en los dos últimos meses de Liga va a ser imposible lograr la clasificación para competiciones europeas.

Lo ocurrido desde el pitido inicial hasta el minuto setenta y cinco tienen varios calificativos y ninguno es bueno. Bochornoso, vergonzoso, desesperante, lamentable, plano, insulso, anodino o errático son los que mejor definen el juego del Betis hasta que Quique Setién decidió modificar el sistema. El Rayo Vallecano pasó por encima de los verdiblancos y solo la falta de puntería de los locales impidió que el partido estuviera finiquitado antes de tiempo. El equipo de Vallecas, que llevaba siete derrotas consecutivas, trató a su rival como un pelele, controlando a su antojo el partido.

Es evidente que el 3-5-2 o 3-6-1 con el que Setién viene planteando casi todos los partidos durante esta temporada no funciona y no le permite al Betis ser fiable. Eso lo ve todo el mundo, incluida las vacas de Lezama. Pero el entrenado cántabro sigue erre que erre y no cambia su planteamiento inicial. Hoy, cuando lo hizo, el equipo se volvió más vertical y empezó a generar llegadas peligrosas en ataque. Kaptoum entró por un desaparecido Lo Celso y, al adelantar Tello su posición, el equipo mejoró muchísimo. Y así llegó el gol del empate en el minuto ochenta y uno. El extremo catalán recibió un pase de Carvalho y, tras desviar un defensa rayista su chut, el balón acabó en el fondo de la portería local.

Y poco más pasó en el tiempo que quedaba. Ambos equipos tuvieron un par de acercamientos pero sin mucho peligro. El punto logrado, a todas luces inmerecido, no debe tapar las carencias del equipo, la mala imagen ofrecida y las sensaciones negativas que transmiten Setién y sus hombres. Defender a este Betis es un acto de fe inaudito. Cada vez queda menos tiempo y confiar en que se logrará el objetivo es, a día de hoy, de ilusos.

LO MEJOR: el punto logrado.

LO PEOR: la imagen, las sensaciones y la cabezonería de un entrenador incapaz de hacer reaccionar a su equipo.

Foto de Portada: efe.com

ROGELIO: DEL MITO A LA LEYENDA EN EL OLIMPO VERDIBLANCO

Jesús Herrera @jesushpalma Se cumple justo una semana de la pérdida de uno de los grandes mitos del Real Betis Balompié, Rogelio Sosa Ramírez, la zurda de Caoba, jugador de arte e ingenio que marcó toda una época -dentro y fuera del terreno de juego- y que ya forma parte del olimpo verdiblanco, convirtiéndose con justicia en una de las simbólicas treces barras del escudo del equipo helipolitano. Un olimpo en el que se une a otros jugadores como Luis del Sol o la mítica plantilla que logró el campeonato liguero de 1935, futbolistas que sin duda constituyen auténticas leyendas en la historia del conjunto bético y son una referencia incuestionable para todos los aficionados de La Palmera.

Nos deja un genio y figura, recordado por su clase y la calidad de su mágica pierna zurda, pero probablemente uno de los jugadores que más entronque con la idiosincrasia del Real Betis y el estilo de vida de los béticos. Un jugador de arte y el juego de toque, con un manejo y golpeo de la pelota exquisito que le llevó a ser autor de numerosos goles desde el banderín de córner o de faltas directas, y hasta a crear un nuevo regate, el “regate de la tostá”.

Un jugador con carisma, carácter y liderazgo que también se hizo notar por su tono alegre y su chispa y humor en el vestuario, su compañerismo y su amistad, que siempre quedará en el recuerdo de los que jugaron junto a él o compartieron su extensa trayectoria en el conjunto verdiblanco. “Siempre se ofrecía en el campo, pedía la pelota y nunca se escondía”, relataba hace unos días Paco Bizcocho, su compañero en el Betis de los años setenta y paisano de Coria del Río. Ambos salieron de esa prodigiosa cantera que tiene el municipio situado en la ribera del Guadalquivir y que tantos buenos futbolistas ha dado a nuestro balompié nacional, aunque curiosamente Rogelio nunca llegó a jugar en el Coria CF, ya que sus inicios fueron en el Victoria Balompié, equipo de escalafones inferiores de su pueblo desde el que dio el salto al Betis.

Rogelio entregó toda su carrera deportiva al conjunto heliopolitano, donde permaneció 16 temporadas consecutivas, desde su debut en 1962 -aunque empezó en juveniles- hasta su retirada en 1978. Fue capitán y padre futbolístico de la generación del 77 que se alzó con la primera Copa del Rey, y que supuso casi el broche final a los 357 partidos oficiales que disputó con la camiseta de las treces barras. En ese periodo marcó 92 goles, de los que casi una decena fueron olímpicos, lo que le hizo convertirse en el quinto goleador histórico del equipo. Compartió vestuario con Quino, Esnaola o Cardeñosa y cedió el testigo a un jovencísimo Gordillo. Con todo ello se erigió en el símbolo de la afición verdiblanca, pero su carrera profesional no terminó en el club de sus amores, sino que se prolongó con casi otros 20 años más ejerciendo una gran labor como segundo entrenador y delegado de equipo con técnicos como Felipe Mesones, Luis Aragonés (del que era muy buen amigo), Jorge D’Alessandro, o Lorenzo Serra Ferrer, entre otros.

Sus genialidades y frases espontáneas, su personalidad y su fútbol imprevisible dejaron una profunda huella, como también su calidad humana. Aunque no lo conocí profundamente, muchos recuerdos y momentos de mi infancia y mi juventud estuvieron muy conectados a la vida de Rogelio Sosa. Compartí aula y colegio con su hijo Fran y su sobrino Jesús, y aún recuerdo aquellas tardes de estudio en su casa frente a la Plazoleta de la Soledad, donde cada día entraba a ver la sala de trofeos y premios y me embriagaba con el rico olor a naranjas que el propio Rogelio cultivaba en su parcela a la afueras de Coria, una de sus aficiones. Mi primera entrevista como aprendiz de periodista -aunque nunca llegó a ver la luz- fue para su sobrino Añete, talentoso delantero que en los últimos años ha triunfado en tierras griegas, mientras que en mis primeras crónicas en el Estadio Guadalquivir ya despuntaba su hijo Fran y la técnica y calidad de su zurda, como su padre. Esa feliz juventud se completó con la amistad con otro de sus sobrinos, Manolo, con quien compartí y sigo compartiendo muchos momentos de la vida.

Una vida que precisamente Rogelio siempre vivió con alegría, entusiasmo, cariño y fidelidad a unos colores, los de su Betis, y que trasladó a todas sus facetas y cuestiones cotidianas como gran padre y esposo, como amigo de sus amigos, de sus paisanos. Todos los que formaban parte de su día a día lo recordarán y echarán de menos, pero estoy seguro de que todos los corianos y béticos también. Nos deja un gran hombre. Descansa en el cuarto anillo del Benito Villamarín, allí ya estarán disfrutando de tu genio, tu arte y tu amistad.

Foto: Archivo Real Betis

 

PACO GONZÁLEZ… Y MUCHOS BÉTICOS

JJ Barquín @barquin_julio Ríos de tinta se llevan gastado desde el pasado sábado en las redes sociales. En una tertulia de Cope, Paco González ofreció todo un recital de racismo, desprecio y poca profesionalidad al indicar que “William Carvalho es un caso de discriminación positiva. Si ese chico fuera blanco, estaríamos diciendo todos que es un gordo no profesional”. Vomitivas sus palabras y absurdo el comportamiento de Poli Rincón, el juglar de la cadena eclesial.

Pero no veamos solamente la paja en el ojo ajeno, pues hay muchas vigas en el Villamarín. Durante el último mes, y concretamente, tras la eliminación de la competición europea y la caída copera, los comentarios de muchos béticos han sido, además de escandalosos, cercanos a la inmoralidad. Alrededor de mi localidad o en redes, he escuchado y leído decir casi lo mismo. Con otras palabras, pero con idéntico fondo. Frases como “vaya el gordo paquete éste”, “vaya el negro que nos han colado”, “que tío más lento el portugués éste de mierda”, etc.

Por eso, las críticas vertidas por el eterno periodista -no llegó a terminar la carrera- y su jocoso amigo madridista merecen la reprobación del Betis, del beticismo e, incluso, del mundo del fútbol. Pero también es necesaria una reflexión por parte de muchos béticos. Aficionados que están en su derecho de criticar, pero sabiendo que el respeto es la base del entendimiento entre los seres humanos. No podemos escandalizarnos por unas palabras ajenas, cuando nosotros profesamos el mismo comportamiento, la misma fe en la crítica destructiva, impulsiva y resultadista.

Carvalho, como cualquier profesional, puede tener días malos, pero es un grandísimo jugador. Por lo menos, a mí me lo parece. Y ya lo dije a principios de temporada que había que tener tranquilidad y moita espeçanza con el angoleño. Sus números con el Sporting de Lisboa y con la selección lusa así lo acreditan. Y también grandes partidos con la casaca verdiblanca. Si entran en páginas especializadas de fútbol, lo comparan en valor de mercado con pivotes como Enre Cam (Juventus), Danilo Pereira (Oporto) o Victor Wanyama (Tottemham). Lejos quedan aquellos tiempos de penurias y jugadores voluntariosos, pero sin caché en el mercado. Disfrutemos de lo que tenemos que es muy bueno.

Foto: AS

UN HOMBRE BUENO

JJ Barquín @barquin_julio La media tarde del jueves nos trajo a los béticos una muy mala noticia. La muerte de Rogelio Sosa Ramírez, mito y leyenda de la historia del Real Betis. Todos los que vieron a Rogelio hablan maravillas de un jugador que fue santo y seña de su club. Lo describen como un grandote habilidoso, con un talento innato y con una pierna izquierda de lujo, lo que le valió para ganarse el apodo de “zurda de caoba”.

Nacido en Coria del Río, llegó al Betis con 14 años, aunque tuvo que emigrar y hacerse en la Tercera División antes de triunfar en su Betis del alma. Tras su regreso a casa, hizo historia al ser el jugador bético que más tiempo seguido estuvo en el club. Concretamente, Rogelio se puso la elástica de las trece barras durante 16 años, lo que le permitió disputar 357 partidos oficiales con el club de su vida. Tras su retirada, estuvo siempre ligado al club y ejerció como ayudante de Lorenzo Serra Ferrer casi tres años.

Rogelio protagonizó muchas anécdotas en su vida deportiva como la acaecida en el campo del eterno rival, al comerse un huevo duro que le tiraron desde la grada. Todo un ejemplo y un mensaje magnífico para el que buscaba gresca desde la grada. Pero la más mediática fue la que tuvo con el técnico Ferenc Szusza, gracias al carácter rígido, duro y exigente que instaló en una época donde los jugadores no estaban acostumbrados a las nuevas exigencias en el aspecto físico. Dicen que fue en un entrenamiento donde el húngaro le pidió vehemente que se entregará con más brío y el extremo coriano ni corto ni perezoso le dijo: “míster, yo no corro, que correr es de cobardes”. Sublime e histórico gesto de ingenio, chispa y humor de un tipo original hasta en los entrenamientos.

Muchos dicen que se ha ido una de las trece barras del escudo. Yo digo que se han ido, por lo menos, cuatro o cinco pues Rogelio fue y sintió Betis de la manera más incondicional y devota que un bético puede ofrecer: ser fiel siempre a unos colores. Y lo hizo en primera y en segunda, sabiendo lo que significaba el manquepierda y el amor fiel e insobornable a ese escudo.

Hace ya algunos años, tuve la suerte de coincidir y charlar un buen rato con Rogelio en un Foro de Béticos en la Cartuja. Pude comprobar que estaba ante mito, ante una leyenda de la historia del Real Betis por cómo lo trataban los más viejos de la reunión, pues eran los que habían disfrutado de su juego, de su clase, de su maestría y de su ingenio. Eso me lo perdí por mi edad, pero lo que sí pude comprobar ese día es que estaba ante un tipo sencillo y humilde, ante una buena persona. Con eso me quedo. DEP

Foto: Archivo ABC

MERECIDO HOMENAJE A MANUEL SIMÓ

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El pasado martes por la tarde tuvo lugar en el Ateneo de Sevilla un merecido e interesante homenaje a Manuel Simó Mateos, histórico directivo del Real Betis Balompié durante más de cuarenta años. El acto estuvo organizado por la peña cultura bética que lleva su nombre y en él se repasó la trayectoria profesional y personal de Manuel Simó y la importancia que tuvo como historiador y archivero del club de Heliópolis.

María Isabel Simó, hija de Manuel y antigua directora del Archivo Histórico Provincial de Sevilla y del Archivo de Indias, se encargó de repasar la vida de su padre contando anécdotas y aportando datos interesantes sobre las más de cuatro décadas en las que estuvo vinculado a la entidad verdiblanca. Equiparó acertadamente el sentimiento del manquepierda al del compromiso y recordó una frase que llevaba a gala su padre: “soy bético porque si”

En la riada de 1948 el archivo de documentos del Real Betis quedó destruido por completo y Amparo Alonso, directora del Archivo Histórico Provincial de Sevilla, expuso la necesidad y la importancia de archivar y salvaguardar todos los documentos y fotografías de manera oficial y profesional. Es una manera de cuidar, respetar y valorar una parte fundamental de la historia de cualquier entidad. Se hizo hincapié en la valía que tiene la colección de fotografías y documentos de la historia del Real Betis que la familia Simó posee y que está a buen recaudo en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla.

Al acto acudieron Rafael Gordillo, la consejera María Victoria López Sánchez, ex jugadores del Real Betis Balompié como Francisco Bizcocho, Antonio Biosca, Juan Antonio García Soriano, varios ex consejeros del club bético, periodistas y hasta el entrenador de porteros Jon Pascua, siempre pendiente de la vida social de la entidad verdiblanca. Es justo destacar este tipo de actividades porque mantienen viva la historia de nuestro equipo y hacen justicia con personas que lo han dado todo por el Real Betis.

No me queda otra que agradecer y felicitar a la Peña Cultura Bética Manuel Simó por la organización, haciendo personalmente este agradecimiento a su presidente, Joaquín Díaz Cáceres, por la invitación y por su preocupación y dedicación a todo lo que tenga que ver con el club de nuestros amores y a otros ámbitos culturales. Es una suerte poder contar con personas con estas inquietudes e iniciativas. Enhorabuena.

Foto de portada: manquepierda.com

REFLEXIONAR

JJ Barquín @barquin_julio Ya escribí hace tiempo de la delgada línea roja que separa la gracia y el arte del payaseo y la ridiculez humana. En aquella ocasión, me refería a los vídeos de Joaquín en las redes sociales y su proliferación en los últimos años. La sobreexposición hace que, como el mundo de la fotografía, te termines quemando. Y eso podría pasarle si sigue por el camino que ha elegido últimamente el portuense.

Nadie duda que Joaquín es un jugador excepcional y un profesional sublime. Sus datos así lo refrendan. También es obvio que como capitán le aporta al vestuario una generosa dosis de experiencia y buen rollo, aspectos esenciales para que un grupo humano tenga más cohesión y sinergias. Su papel es fundamental para integrar a los nuevos y agrupar a todo el equipo, pero debería reflexionar seriamente. Su labor es impagable.

Además, el fino extremo tiene ese punto de arte y gracia que destilan los nacidos por tierras gaditanas. Sus vídeos de chistes, bailes e imitaciones pueden tener más o menos gracia; pueden ser más o menos afortunados, pero son parte de su vida personal. Incluso, puede haber alguno que se desarrolle en el ámbito deportivo, en el día a día de las redes sociales del club.

Pero Joaquín debe saber que es el capitán del Real Betis. Y lo es dentro y fuera del campo. Su comportamiento debe ser ejemplar y respetuoso con respecto a sus rivales. Y la noche del jueves su chiste en relación con la eliminación del eterno rival fue desafortunado e inapropiado. La guasa debe quedar en el ámbito de las aficiones y no traspasar al terreno profesional. No es ahora cuestión de fustigar al portuense por esa acción, como han hecho muchos, pero si se hace necesaria una sencilla reflexión para no volver a caer en el mismo error.

Y me adelanto a los que vayan a decirme que en la otra acera ha habido también actuaciones provocativas. Eso no debe importarnos lo más mínimo. Lo que debe ocuparnos es nuestra casa, nuestra gente y nuestras formas. Lo demás, nos debe traer sin cuidado. Como dijo Demócrito, “vergonzosa cosa para un hombre ocuparse en los asuntos de los demás e ignorar los suyos”. Pues eso, a lo nuestro.

 

VÍCTIMA DE ERRORES GROSEROS

Real Betis Balompié 1 (Loren) – FC Barcelona 4 (Tres de Messi y Luís Suárez)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Real Betis salió derrotado con estrépito en su partido frente al FC Barcelona al cometer errores muy graves en los tres primero goles blaugranas. Se evidenció nuevamente la falta de pegada del equipo verdiblanco y la nula capacidad de reacción de Quique Setién, que sigue empeñado en jugar con un sistema que hace aguas constantemente.

No empezó mal el partido. Dominaba la pelota el Betis y Jesé pudo adelantar a su equipo si hubiera estado más acertado a la hora de rematar en el área pequeña. El conjunto de Valverde, que aprendió la lección del partido de ida y reforzó el centro del campo culé con cuatro centrocampistas, esperaba a recuperar la pelota y salir rápido al contraataque para aniquilar a los locales. En un error en la salida del balón por el costado izquierdo bético, llegó la falta que Messi transformó con maestría para hacer el 0-1. El Betis acusó el gol en contra durante algunos minutos, aunque dispuso de otras dos ocasiones antes de volver a cometer un fallo garrafal en la salida de la pelota, esta vez de William Carvalho, que provocó la jugada del 0-2 justo antes del descanso.

La segunda parte no tuvo historia. El juego de los de Setién se volvió aun más lento, anodino y previsible. Era cuestión de tiempo que llegara el tercero y llegó en cuanto el Betis volvió a cometer un fallo semejante a los dos anteriores. Con el partido finiquitado, la única duda era saber por cuántos goles de diferencia perderían los de Heliópolis. Por suerte, los barcelonistas no pisaron a fondo el acelerador y solo lograron un gol más, que no fue un gol cualquiera, ya que Messi hizo su enésima obra de arte aplaudida con todo merecimiento por el Villamarín. Antes de eso, Loren había conseguido acortar distancias logrando su quinto gol en la Liga.

El equipo necesita mejorar la efectividad para ganar los partidos. ¿A qué espera Setién para darse cuenta de que tiene cambiar algo? El tiempo se agota y el tramo final de la temporada ya está aquí. Quedan diez jornadas en las que el Betis tiene que hacerlo muy bien para lograr el objetivo de clasificarse para la Europa League. De la cuarta plaza ni hablo porque me parece una utopía.

LO MEJOR: es difícil quedarse con algo positivo del partido de hoy. Por elegir algo, me quedaré con las ganas y el ímpetu de Sidnei.

LO PEOR: los errores groseros que provocaron los tres primeros goles del rival.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

PROTAGONISMO BÉTICO EN LA SELECCIÓN

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Al filo del mediodía de hoy se ha dado a conocer la lista que ha confeccionado Luis Enrique para los dos próximos partidos de España, que será el inicio de la Fase de Clasificación para la Eurocopa de 2020. Los rivales serán Noruega (23 de marzo) y Malta (26 de marzo). El primero de ellos se disputará en Mestalla y el segundo en tierras maltesas. Entre los veintitrés elegidos hay cuatro que tiene al Real Betis Balompié como protagonista.

Desde que fuera nombrado seleccionador nacional, el asturiano ha confiado siempre en Pau López como uno de los tres porteros de las convocatorias y Luis Enrique sigue confiando en el guardameta catalán. El otro representante de la plantilla bética que ha sido convocado por España es Sergio Canales. El cántabro está cuajando una espectacular temporada y le ha llegado la justa recompensa a su buen trabajo y rendimiento. Treinta nueve partidos, ocho goles y tres asistencias son los números que avalan la magnífica campaña que Canales está llevando a cabo a las órdenas de Quique Setién.

El premio al centrocampista de Santander es doblemente gratificante. Primero porque se valora el buen rendimiento y segundo porque es extraordinario que Canales tenga la oportunidad de debutar con la Selección Absoluta tras sufrir tres lesiones gravísimas. El cántabro recoge de este modo el fruto a años de sufrimiento, de trabajo duro para volver a ser un futbolista de referencia y le llega en plena madurez y, quizá en el mejor momento de su carrera deportiva.

Los otros dos protagonistas béticos de la lista de Luis Enrique son los canteranos Fabián Ruiz y Dani Ceballos. Sinceramente, lo del utrerano ni me va ni me viene y no me produce ni ilusión ni alegría, pero lo del jugador de SSC Napoli me ha sacado una sonrisa y me alegro muchísimo por él. Creo que el palaciego va a seguir progresando en su juego y se convertirá en un futuro muy cercano en un jugador muy importante. Enhorabuena a los cuatro.

MUJERES BÉTICAS

Reyes Aguilar @oncereyes Pasado el día de la mujer y especialmente el de la mujer bética, quiero contarles que en lo que mi genética dictamina en cuestiones de adn verdiblanco, se lo debo a mi abuela; ambas compartimos nombre y pasión por las trece barras. Ella sabía lo que era ser bética por su padre, acomodador del campo del Patronato por cuyas retinas pasó un Betis de apellidos vascos que supo hilvanarnos en el corazón a rayas verdes y blancas junto a  los goles de Timimi y la genialidad de Andrés Aranda. Mi beticismo es el que es, indestructible y humilde, por mi abuela, por las mujeres de mi familia, por mis amigas béticas, por las béticas de transistor y mesa de camilla y por tantas béticas anónimas con las que me topo cada día, ya sea en el Villamarín o en la vida. Todas ellas, mujeres béticas que alientan mi sentimiento para engrandecerlo; hijas, esposas, cuñadas, madres, hermanas, tías, abuelas o suegras de béticos que te animan a no desfallecer cuando la adversidad se pone en tu contra, que te inculcan ese puro instinto del manquepierda bien interpretado. Matriarcado bético que sabrá perdurar y engrandecer la estirpe bética, de ese tipo de bético que nace, y no se hace.

El Real Betis celebra desde hace años la semana de la mujer bética, un merecido reconocimiento con varias actividades organizadas. Pese a ello, aún queda mucho por hacer, ya que el fútbol sigue constituyendo un espacio mayoritariamente para los varones; todavía hay a quien le escuece la presencia de las mujeres en el fútbol como comentaristas, directivas o jugadoras,  acostumbrados a ver ante las cámaras a las más guapas o a las más semidesnudas en la contraportada de algún periódico deportivo. María Pry, del Betis féminas es la única entrenadora en la Liga Iberdrola, e insiste en la necesidad de seguir trabajando para desterrar tópicos, como la barbaridad de considerar que el fútbol femenino ni es fútbol ni es femenino. “Somos deportistas más allá de hombres y mujeres”, afirma Pry, todo un verdadero lema de la igualdad en el fútbol.

Hay que seguir recordando a las béticas que nos antecedieron para ponérselo más fácil a las que nos precederán reconociendo a las que nos rodean y nos enorgullecen, y seguir trabajando, mejorando y llamando la atención en la sociedad ya sea en base a silbatos morados para los árbitros o sustituyendo el verdiblanco color bético universal de las camisetas por el morado, para conseguir que a las mujeres en el fútbol se nos trate con verdadera igualdad, sin distinción de sexo, (ni de colores, añadiría yo). Más mujeres en las gradas, más mujeres en los despachos, más mujeres en el terreno de juego y más mujeres en los banquillos, y en común a todas, una pasión llamada Betis, de madres a hijos o de abuelas a nietos…

TRES PUNTOS DE ORO

Real Club Celta 0 – Real Betis  Balompié 1 (Jesé)

JJ Barquín @barquin_julio Balaídos ha sido el escenario donde poder comprobar -parafraseando una famosa serie- que sin delanteros no hay paraíso. Lo mejor del partido, tres cosas: los tres puntos; la confirmación de que Tello (si está en condiciones) tiene que jugar siempre y, por último, que no se puede aspirar a muchas cosas sin tener dinamita delante. 

La primera parte fue una repetición de muchos de los partidos que ha propuesto el Betis de Setién: personalidad para dominar, buena circulación de balón pero poca profundidad y movilidad en los metros finales. El Celta también aportaba su granito de arena al renunciar al balón y dejar mucho campo para intentar salir al contrataque. El Betis dominaba pero las llegadas tenían poco peligro, con un Jesé muy participativo y un Canales intentando filtrar pases entre la poblada defensa azulona. 

De este período, se contabilizan tres disparos de Jesé, Lo Celso y Carvalho, además de un cabezazo de Guardado y una falta al borde del área que Joaquín desaprovechó . Llegadas que pueden servir para rellenar el cuadro de estadísticas pero que no ofrecían un peligro real para el cuadro de Fran Escribá. En los primeros cuarenta y cinco minutos, Pau López fue un mero espectador salvando una llegada de Maxi López y una salida de balón que él solito se complicó a dar un mal a Mandi. 

El segundo tiempo comenzó con la lesión de Francis. Una desgracia que trajo una buena noticia pues la entrada de Tello trajo más profundidad por la banda izquierda. De hecho, a los tres minutos de pisar el césped tuvo una gran oportunidad tras un excelente pase de Guardado pero el disparo salió rozando el poste. Desde esa jugada, comenzaron veinte minutos de muy buen juego y de varias llegadas con mucho peligro, entre ellas, una jugada trenzada al borde del área en la que debió disparar Lo Celso pero que por rizar el rizo dio un último pase que fue interceptado por la defensa celtiña. Es una de las cosas que debería cambiar Setién pues para marcar es necesario tirar cuando se tiene la más mínima posibilidad.

Tras esa gran oportunidad, llegó el minuto 80 y el gol de Jesé, tras otra buena entrada por banda de Tello y un disparo que rechazó Rubén. Los últimos minutos del encuentro no existieron por dos razones. Una, por el buen control de la pelota que ejerció todo el equipo y la segunda, por tener enfrente a un equipo que es un muerto viviente, sin alma, sin casta y sin coraje. Tres puntos de oro para seguir soñando con volver a repetir la clasificación europea aunque, para quien escribe esta crónica, surgen muchas dudas ante la falta de un killer. Esperemos que Jesé sea el Loren del año pasado en estas jornadas que quedan.

LO MEJOR: Los puntos, la movilidad de Jesé y su gol que puede darle confianza. El buen partido de Carvalho dirigiendo al equipo.

LO PEOR: La falta de puntería y la falta de un delantero rematador. La lesión de Francis.

Foto de Portada: Mundo Deportivo