EL AVE FÉNIX DE HELIÓPOLIS

Reyes Aguilar @oncereyes Sergio Canales ha sabido entender donde juega. Su caso, deberían enseñarlo en las cátedras del Manquepierda como ejemplo de tesón y de superación entre otras cosas, por su ejemplar resistencia tanto a la frustración, cuando las rodillas le habían fallado hasta tres veces, como a las sentencias de Mourinho, quien lo descartó de un plumazo sustituyéndolo por un alemán menos joven y menos guapo que le arrebató la titularidad condenándolo al banquillo, alegando que no le había gustado como jugaba, ya que “jugaba como trabajaba”.

Mourinho se quedó con su arrogancia y con Özil, y posiblemente ni le importe que ahora sea más que evidente que ha de tragarse sus palabras. Nosotros, afortunadamente, disfrutamos con la realidad de que Canales es todo lo contrario a lo que él sentenciaba. Tras cuatro años donde del fútbol solo recibió malas noticias, llegándose incluso a cuestionar su futuro cual juguete roto, tras verse con diecinueve años tachado de jugador intermitente, sin relevancia y perezoso y de afrontar dos graves lesiones de rodilla, pases a Valencia y a la Real Sociedad, Canales parece haberle hecho poco caso a Mou, o mucho, convirtiéndose para mayor disfrute de los nuestros, en un Ave Fénix helipolitano.

Impresiona verle correr, pero sobre todo impresiona cómo ha afrontado la adversidad, cómo ha saltado la carrera de obstáculos que amenzaba su trayectoria, pura esencia de Manquepierda. La carrera de cincuenta metros para servirle a Loren Morón el segundo gol del Girona o el pase en la eliminatoria de Copa ante el Valencia, el zurdazo desde cincuenta metros del empate ante el Celta, la jugada de velocidad que partió desde el centro del campo de Zorrilla hasta los pies de Joaquín, su juego exquisito de bailarín ofreciéndose siempre, bajando a recibir, aguantando, tocando y rompiendo, reglas del juego de Setién, han convertido al futbolista en pieza clave junto al talentoso Giovani Lo Celso, a la solvencia defensiva de William Carvalho, a la elegancia de Guardado o al incombustible capitán, Joaquín Sánchez.

Canales sabe dónde juega, no necesita besarse el escudo tras marcar un gol, ni siquiera necesita marcarlos. Su metamorfosis explica el valor de la voluntad, de cómo no se cede ante la adversidad a base de tesón, trabajo y humildad saliendo convertido en un futbolista espléndido. Es por ello que con el balón en los pies, transmite la sensación de esa inderrocable moral a prueba de derrotas, que diría el poeta, catecismo de la verdadera esencia del Manquepierda, esa que no sabe a derrotas, sino a todo lo contrario.

 

Foto de Portada: marca.com

VICTORIA IMPORTANTE EN UN GRIS PARTIDO

Real Valladolid 0 – Real Betis Balompié 2 (Mandi y Joaquín)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Betis logró una importantísima victoria en Zorrilla para recortar distancias con los puestos europeos, situándose, a expensas del partido que disputará mañana la Real Sociedad, séptimos a un punto de la sexta y la quinta plaza y a tres de la cuarta, que actualmente ocupa el Getafe, próximo rival del equipo verdiblanco en la Liga.

El partido fue bastante soso en términos generales. Los de Setién estuvieron muy imprecisos en la construcción del juego, con demasiada lentitud y poca velocidad arriba, salvo un par de arrancadas interesantes de Lainez. Atrás no pasó apuros significativos durante la primera mitad y todo parecía indicar que se llegaría con el resultado inicial al descanso. No fue así porque Mandi logró un golazo de media chilena. La jugada la comenzó Canales enviando un balón largo dentro del área hacia la cabeza de Feddal. El marroquí envió el balón al corazón del área y allí apareció el argelino para adelantar a los verdiblancos.

La segunda mitad fue igual de plana e insulsa que la primera. Los pucelanos intentaron llegar con más peligro y Pau López tuvo que hacer una parada magistral para evitar el empate tras un cabezazo desde dentro del área pequeña. El Real Valladolid colgó muchos balones buscando rematadores pero siempre se encontró con la seguridad de la defensa bética. Ya casi al final del encuentro, Canales recogió un balón largo pegado a la banda derecha y emprendió una carrera marchándose de dos defensas locales para introducirse en el área rival y cederle el balón a Joaquín para que el portuense, con algo de fortuna, lograra el 0-2 definitivo.

La importancia de esta victoria es muy grande tras el varapalo del pasado jueves. Ahora toca pensar en la crucial cita de Valencia. Salir de allí victorioso tendría un doble valor: disputar la final y un subidón enorme a la autoestima del equipo. Ojala sea así y que las aguas convulsas que provocó el Stade Rennais vuelvan a la calma.

LO MEJOR: los tres puntos, el golazo de Mandi y la gran jugada de Canales.

LO PEOR: pese a la victoria, el juego del equipo.

Foto de Portada: as.com

AFORISMOS BÉTICOS

Reyes Aguilar @oncereyes Un aforismo es una novela en una frase, una elegante manera de disfrazar un refrán. José Narosky, rey del aforismo argentino, no sabía que una de sus frases iba a poner el cierre a un ilusionante pero breve paseo por la Europa del Eurobetis de la paz social. “Mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones” decía el argentino y pensaba yo, tras el pitido final, mientras los aficionados del Stade Rennes no se creían lo que acababan de presenciar. Es algo lógico, yo en su lugar también habría dado saltos de alegría tras eliminar al mismo equipo que tiñó Milán de verdiblanco. Pero el Betis es así, dicen los más viejos del lugar, y así hay que quererlo, anárquico, irredomable, irracional, capaz de todo y de nada.

Cambiar el turno de trabajo, acudir al Villamarín, rodearlo porque la Palmera está cortada por la policía y la invasión gabacha, acceder al estadio, que te registren el bolso; “¿usted lleva un libro?”, me pregunta sorprendida la chica de seguridad de los ojos azules y el pelo cortado a la taza que nos recibe bajo la puerta 17. “Es que hay bolsos y hay bolsitos” se justifica riéndose viendo el tamaño del mío y su interior. Entre muchas cosas, está el bocadillo preparado con mucho cariño que en el descanso, tras el gol, fue capaz de ponerme el cuerpo en caja y devolverme al Betis que se fue a los diez minutos de llegar a su última cita europea. La efímera felicidad del instante, otro aforismo que se llevaron a la Bretaña cuando el cabezazo y el error defensivo, ponían la eliminatoria difícil, como le gusta a Su Majestad, hacer sus cosas.

Setién usa sus propios recursos linguísticos para plantear los partidos, todos lo sabemos, y para hacer los cambios y para ilustrar las ruedas de prensa. Los emplea para ganarle al Barcelona y aguarnos la noche de Reyes en la fría Huesca, pero el Betis es así y así hay que quererlo, quizás ese sea el aforismo que los apiñados como balas de cañón, nos aplicamos para no desfallecer, si es que se nos permite, ya que nuestra mayor ilusión como béticos es, ha sido y será, seguir teniendo ilusiones.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

NOCHE PARA OLVIDAR

Real Betis 1 (Lo Celso) – Stade Rennes 3 (Bensebaini, Hunou y Niang)

JJ Barquín @barquin_julio Noche aciaga para el beticismo que vio como el equipo perdía con estrépito ante los galos del Rennes. Mala imagen la ofrecida por los hombres de Setién que mostraron siempre una incapacidad absoluta para poder superar una eliminatoria que se puso cuesta arriba pronto. Golpe duro cuando todavía faltan muchos partidos para terminar la temporada y las sensaciones que transmite el equipo no son las mejores. Habrá que levantare y seguir luchando mucho para volver a conseguir plaza europea.

El equipo bretón comenzo muy fuerte, presionando con ahínco y no dejando pensar a los hombres de Setién. Cada balón dividido era siempre para los rojinegros y el Betis daba la sensación de no estar en el partido, de no tener la tensión necesaria para afrontar un encuentro tan importante. Solamente algunos detalles de Jese y las arrancadas de Canales abrían una esperanza a que la situación cambiará.

Pero en ocho minutos, el desastre se consumó gracias a un cabezazo y a un error defensivo en cadena. En dos zarpazos los franceses ponían muy complicada la eliminatoria. El golpe fue tremendo pues el Betis se fue casi diez minutos del partido. En ese tiempo se vio un equipo impreciso, sin facilidad para circular el balón y muy atascado, tras la tela de araña que puso en el centro del campo Julien Stéphan. Antes del descanso, una buena triangulación concluyó con el remate del mejor delantero que tiene ahora mismo el equipo, lo que habla de la planificación y las lecturas que han realizado el cuerpo técnico.

Una leve esperanza se abría para recapacitar y pensar soluciones en el descanso. Pero la segunda parte fue un quiero y no puedo de los verdiblancos. Muchas imprecisiones, centros horrorosos, poca profundidad y demasiada precipitación hicieron que las opciones se fueran desvaneciendo como un azucarillo. Además, desde el minuto sesenta y cinco, el equipo evidenció un bajón físico tremendo que fue haciendo más fácil la labor defensiva de los bretones.

Lo mejor: La movilidad de Canales hasta que le duró la gasolina y las ganas de hacer cosas de Jesé.

Lo peor: La incapacidad del equipo y la sensación de estar al borde del colapso físico.

Foto: ABC

TIEMPO DE ACTUAR

JJ Barquín @barquin_julio El partido del jueves en la Bretaña francesa nos acarreó muchas cosas. Un equipo dormido los primeros quince minutos; un equipo con personalidad para sobreponerse al 2-0 inicial; un juez de área que quiso ser más protagonista que el propio árbitro y la confirmación de que Carvalho, Canales y Lo Celso son el triangulo de las Bermudas futbolístico. Nunca vi más calidad de verde y blanco que cuando coincidieron Cardeñosa, López y Alabanda.

Pero en Rennes también hubo un momento para la tristeza y la vergüenza más absoluta. Y no es la primera vez. Me refiero a la pelea entre radicales del Betis en las cercanías del estadio Roazhon Park. Un altercado que provocó incluso la intervención de la gendarmería francesa, que tuvo que detener a una treintena de ultras que no pudieron acceder al partido. Hace poco más de un mes, contra el Real Madrid también hubo un enfrentamiento en la calle Tajo entre las mismas facciones de radicales. Lo vivido es la demostración de la bajeza más absurda. El sumun de la estupidez humana.

Ángel Haro y todo el consejo del Real Betis deben actuar de inmediato para erradicar esta lacra que perjudica gravemente a un club, que siempre ha demostrado su nobleza, humildad y saber estar en cualquier punto del mundo. Real Madrid o F.C. Barcelona deben servir como ejemplo, ya que consiguieron eliminarlos tras años de bochornos constantes. Los béticos no podemos consentir que la imagen del club se manche continuamente por unos indeseables que no son capaces de representarse a sí mismos. Poco deben importar las consecuencias. Se debe actuar de una vez por todas.

Tiene deberes Ángel Haro y debe ponerse manos a la obra. No caben medias tintas. No caben las buenas palabras, ni las declaraciones de cara a la galería. Es momento de ejecutar. Obviar el problema sería un comportamiento cobarde y huidizo. El club debe localizarlos, expulsarlos (mínimo 3 años) y generar una grada de animación digna para seguir dando color al estadio. Todo lo que no sea actuar será un fracaso de este consejo y de este club. Y, por supuesto, del presidente Haro.

 

 

 

 

LO HIZO CASI TODO BIEN

Real Betis Balompié 1 (Lo Celso) – Deportivo Alavés 1 (Maripán)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Solo la falta de puntería ha impedido que el Real Betis lograra una más que merecida victoria frente al Deportivo Alavés. Los fallos en la definición han sido fundamentales para no sumar los tres puntos ante un rival directo, en un partido marcado por la lamentable y ridícula actuación de Mateu Lahoz, un árbitro que pretende ser protagonista con su dislocada manera de arbitrar.

Sorprendió el planteamiento de Setién al colocar a Lo Celso como falso nueve e intentar abrir más el ataque con Jesé y Lainez por las bandas en ataque. Y el plan dio resultado porque el Betis dominó prácticamente en su totalidad el encuentro. Antes del cuarto de hora, Lo Celso aprovechó el rechace de un defensor rival después de que Pacheco evitara el gol de Jesé para enviar el balón al fondo de la red.

Los verdiblancos dominaban claramente y a la media hora llegó la jugada polémica del partido. El delantero canario, muy activo en la primera mitad, sorteó al portero alavesista y su chut fue sacado antes de que toda la pelota entrara de nuevo en la portería visitante. Y casi a renglón seguido, un saque de falta lateral del Alavés acabó en el gol del empate tras varios balones aéreos ganado por los vascos. De ahí al final de la primera parte el Betis tuvo algún que otro susto en contra y también pudo anotar por mediación de Guardado.

La segunda mitad fue exclusivamente dominada por los de Heliópolis. Los de Abelardo se encerraron sin miramientos y los de Setién intentaron por todos los medios posibles lograr el segundo gol. Eso habría sido más fácil si el patético Mateu hubiera expulsado a Duarte. No lo hizo y la empresa fue más complicada, aunque ocasiones no faltaron, como una clarísima de Loren casi con el tiempo cumplido, pero el delantero marbellí erró el cabezazo a bocajarro ante Pacheco.

De nada sirve lamentarse porque esto no para y el jueves hay que refrendar el buen empate logrado en Francia para avanzar en la Europa League. Hoy se ha perdido una oportunidad de ganar pero el equipo ha transmitido muy buenas sensaciones. Esperemos que en los próximos encuentros estén los jugadores béticos más atinados de cara a gol. Con esta entrega y actitud seguro que así será.

LO MEJOR: el buen juego desplegado y la actitud de los futbolistas.

LO PEOR: no ganarle a un rival directo.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

DEL RIDÍCULO A LA ESPERANZA

Stade Rennais FC 3 (Hunou, Javi García en propia puerta y Ben Arfa de penalti) – Real Betis Balompié 3 (Lo Celso, Sidnei y Lainez)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan El Real Betis se trae de tierras francesas un valioso empate a tres en un partido que llegó a ir perdiendo en dos fases del mismo por dos goles de diferencia. La semana que viene en el Benito Villamarín los verdiblancos deberán mostrarse más seguros en defensa para no tener problemas que le impidan clasificarse para la siguiente ronda de la Europa League.

Lo que ocurrió en los primeros compases del partido fue un esperpento, un ridículo espantoso del equipo de Setién. Los errores en cadena, la falta de intensidad y concentración y el inexistente amor propio dieron como resultado un 2-0 en diez minutos que hacía presagiar una noche espantosa. Pero se repuso el Betis y empezó a hilar jugadas de ataque que comprometían a los bretones. Se lesionó Júnior y la entrada de Lainez le dio más alegría, velocidad y verticalidad a los de Heliópolis.

Pasada la media hora recortó distancias Lo Celso pese a que su chut a puerta contó con un resbalón que le dio suspense a la jugada. Le vino bien el tanto a los de Setién que se adueñaron por completo del control del partido y pudieron hasta empatarlo antes de que el árbitro griego señalara equivocadamente penalti de Guardado. Ben Arfa lo transformó, llegándose al descanso con un desalentador 3-1.

La segunda parte fue claramente verdiblanca. Los locales acusaron la intensidad con la que presionaron al comienzo del partido y dieron varios pasos atrás. El Betis intentó abrir la lata de todas las maneras posibles, lográndolo finalmente en dos jugadas a balón parado. Primero fue Sidnei el que cabeceó al fondo de la portería una falta magistralmente botada por Joaquín. Y cuando el partido llegaba a su fin, Lainez recogió un balón suelto en el área tras un saque de esquina para establecer el 3-3 definitivo, que pone a los andaluces con la eliminatoria más favorable que al rival por aquello del valor doble de los goles en campo contrario en caso de empate.

Dentro de siete días tocará certificar esta ventaja, esperando que los jugadores que alinee Quique Setién salgan con la lección bien aprendida y no repitan el vergonzoso e intolerable comienzo de partido realizado el domingo en Leganés y hoy en Rennes. Y todo eso sin olvidar que el próximo encuentro liguero es ante el Deportivo Alavés, un rival directo en la lucha por las plazas europeas de la Liga.

LO MEJOR: la reacción del equipo y el resultado que se trae para el partido de vuelta.

LO PEOR: el bochornoso y ridículo comienzo de partido y la lesión de Júnior.

Foto de Portada: eladelantado.com

SAYONES Y CACERÍAS

JJ Barquín @barquin_julio El Rockin Race Jambore me ahorró el mal trago de ver al Betis. Supongo que para algunos seré un mal bético por cambiar el rock por las trece barras. Uno no es perfecto, qué le vamos a hacer. Como tampoco lo es Setién, que ayer se equivoco por partida doble. Si no quieres caldo, toma dos tazas. Horroroso su planteamiento y la imagen del equipo, según todas las crónicas, y tremenda su frase en referencia al rival. Una pena pues la rueda de prensa era más que correcta, con autocrítica y reconocimiento categórico del bochorno sufrido. Pero, se le fue la pinza y despreció al rival con una frase inapropiada.

Setién demostró una falta absoluta de respeto y elegancia, impropias de un entrenador con tantos años de banquillo y de presencia en salas de prensa. Error grave que seguramente subsanará en próximas comparecencias públicas pidiendo disculpas. Estoy seguro. No me cabe duda. Si no fuera así, bien haría el consejo en dar un toque de atención al santanderino para que no vuelva a ocurrir por el bien del Betis y del mismo Setién.

Pero lo que tampoco es normal es la cacería, a nivel nacional, que se ha iniciado tras la rueda de prensa. Las palabras de Setién han sido muy desafortunadas. Todos coincidimos sin duda alguna. Pero tampoco son para fabricar el revuelo mediático que se está generando. Quien podía sentirse herido, ha hablado con más elegancia que todos los verdugos que han comenzado a beber sangre desde ayer por la tarde.

Produce sonroja que Canizares, Clemente, Etxeberria y toda la caverna mediática de Madrid se tiren al cuello de Setién. Supongo que cuentas pendientes en el caso de los vascos y amistad con Pellegrino en el caso del ex guardameta. Y algo más. Sacar provecho de las miserias del prójimo. Es condición humana, pero es mezquino y despreciable. Lo de la prensa, más de lo mismo. Es decir, carnaza para seguir haciendo programas indignos

Igual que muchos béticos que tras el partido comenzaron a ofrecer un recital de insultos, descalificaciones y menosprecios a su propio entrenador. No hablo de crítica, que yo mismo la acaba de ejercer, sino de mala educación y poca inteligencia, ya que olvidan que con Serra y grandes entrenadores también sufrimos derrotas indecorosas. Incluso llegaron a menospreciar a los béticos que terminaron cantando el himno en Butarque, sin saber que son cánticos que nacen de lo más profundo por la impotencia, el dolor y el mal trago vivido. Lo dicho. Deplorable.

El fútbol tiene una mirada cortoplacista y resultadista. No hay perspectiva, ni futuro. Se mordisquea el presente. Y se arrincona el pasado. Se sube a los altares tras ganar al Atlético y se cae al infierno tras lo de Butarque. Setién deberá ser juzgado al terminar la temporada. No crucifiquemos, ni pisoteemos un proyecto, una ilusión que requiere de todos. Ya hay bastantes verdugos como para que nosotros mismos nos convirtamos en sayones verdiblancos.

 

HUMILLACIÓN INACEPTABLE

CD Leganés 3 (En-Nesyri los tres) – Real Betis Balompié 0

Manuel Rey @ManuReyHijo Partido a priori complejo el que le esperaba al Real Betis en Butarque por diversas razones. Y es que a pesar de su mala clasificación el Leganés era un equipo fuerte en su estadio (solo una derrota ante el Villarreal), el club de La Palmera nunca había conseguido derrotarlo a domicilio durante este siglo, los verdiblancos llegaban al Sur de Madrid con varias bajas relevantes (Bartra, Mandi, Junior, Tello), y lo que pienso que era más importante, la dificultad que el equipo heliopolitano encontraba ante rivales de este perfil en la liga (Valladolid, Levante, Huesca, Getafe). Estadísticas, en definitiva, que presagiaban un duelo duro para los andaluces a pesar de la diferencia de presupuesto y de calidad de plantilla entre ambas escuadras.  

En este escenario Quique Setién dispuso en el terreno de juego un once inicial con el portero habitual en la competición liguera (Pau López), su clásico dibujo de tres centrales (Feddal, Javi García y Sidnei), dos carrileros (Barragán y Francis), tres centrocampistas (William Carvalho, Kaptoum y Lo Celso), una mediapunta más caída a banda izquierda (Jesé) y un delantero centro (Sergio León). Daba así el preparador cántabro a algunos de los titulares en el partido de semifinales de copa del Rey ante el Valencia (Canales, Guardado, Loren y Joaquín), otorgaba minutos a jugadores recién llegados o con poca participación hasta el momento (Jesé, Kaptoum y Sergio), y guardaba parte del arsenal del equipo para el partido intersemanal de Europa League ante el Rennes francés.

El inicio del choque fue desastroso para los hombres de Setién. Ante una presión alta del equipo madrileño, el Betis se mostraba sin intensidad, sin criterio, sin fuerza, sin pundonor,…En solo 10 minutos se habían producido ya 4 jugadas de sumo peligro en contra. Una defensa desubicada, muy mal Feddal y Francis (lo de este jugador en el equipo una vez más es de traca), un medio campo perdido con un Carvalho ausente y un Kaptoum poco activo. Así estaban las cosas hasta que llegó el primer gol pepinero en fallo defensivo. Una podría pensar que esto serviría de acicate para los que vestían de verde al completo en la matinal madrileña, pues nada de nada. A la media hora ya se contabilizaban seis jugadas de gol en contra y ninguna a favor. Poco tardó en caer el segundo gol y pudieron ser algunos más antes de que Alberola Rojas pitara el descanso. Paradójicamente lo mejor de los primeros cuarenta y cinco minutos para el equipo bético,a pesar de ir perdiendo 2-0, era el resultado.  

La segunda parte comenzó con un cambio en el equipo de Setién. Metió en el campo a Lainez y quitó a un desafortunadísimo Feddal. Mantuvo la estructura de tres centrales, con Barragán cambiando sus funciones en el campo y adelantando algo a Francis que pasó de carrilero izquierdo a interior derecho. No sirvió de nada el cambio introducido pues aunque el Leganés redujo su presión alta y esperó al Betis en su campo, el equipo verdiblanco no pudo ni supo tener ni una sola ocasión de gol. El Betis siguió sin aparecer, perdido en pases sin sentido horizontales, un juego insulso, insoportable y vergonzoso. Por su parte el Leganés se limitó a dejar pasar el tiempo y guardar la renta. Tres elementos más antes del final del partido que, desgraciadamente, podríamos catalogar casi de anecdóticos. Uno fue el tercer gol del equipo madrileño, obra también de En-Nesyri (que hizo triplete). El segundo la expulsión por roja directa de Javi García por una entrada a destiempo. Finalmente el tercero un doble cambio en el Betis para concluir de Guardado y Loren por Lo Celso y Jesé, que no sirvió para nada.

En estos casos lo habitual es decir partido para olvidar. Todo lo contrario, partido para no olvidar por jugadores,  cuerpo técnico y la Dirección Deportiva del Betis porque comienzan a sobrar las palabras y a faltar los hechos en partidos de este tipo.

LO MEJOR: La afición verdiblanca a la que tan poco aprecio tiene Setién y que se volvió a desplazar en gran número a Madrid.

LO PEOR: Desastroso el partido perpetrado por los 14 jugadores que salieron al campo y por el entrenador del Real Betis Balompié. Ni una ocasión de gol, falta de actitud, falta de temperamento, falta de todo. La Dirección Deportiva debería tomar cartas en el asunto si la deriva fuera de casa y ante estos rivales sigue esta línea.

Foto de Portada: diariodesevilla.es

NO HACER APRECIO

Manuel Rey @ManuReyHijo Pienso que Quique Setién es un buen entrenador, probablemente, uno de los mejores que podría tener el Real Betis en estos momentos de crecimiento de la institución. Escribo estas líneas justo antes del primer partido de Semifinales de la Copa del Rey frente al Valencia y, a pesar de lo indicado, lo hago con un profundo sentimiento de contradicción hacia su figura y su futuro en nuestra entidad.  Quique Setién no es un tipo que pase desapercibido para nadie, no es un sujeto de medias tintas y eso me gusta. Esta circunstancia influye decisivamente en el especial atractivo que tiene para muchos medios de comunicación, y resulta clave en las numerosas filias y algunas fobias que ha despertado entre aficionados.

En un almuerzo entre amigos tuve la oportunidad de decirle hace unos meses que me gustaba especialmente su aparente sinceridad, lo que no estaba reñido, le comenté, con evitar complicarse la vida en sus declaraciones sobre la afición. Ser sincero es un gran valor, claro que sí, pero no necesariamente siempre es sinónimo de estar en posesión de la verdad y, mucho menos, de utilizarla para hacer daño innecesario.

Le dije lo anterior porque ya atisbaba su enorme capacidad para meterse en charcos poco rentables, mostrando frialdad hacia la afición bética (cuarta en número del país en la mejor liga del mundo). Y es que al margen de las 3 o 4 lindezas que nos ha dirigido este año, una de sus últimas declaraciones en rueda de prensa comienzan a colmar el vaso de mi paciencia. “¿Vio alguna vez un ambiente como el del Villamarín en el último partido? Yo llevo 40 años en esto y he visto de todo”. La respuesta de nuestro entrenador denota no sé si torpeza o inteligencia, ingenuidad o  prepotencia, o quizá todo a la vez. Probablemente Setién dijo lo que pensaba e incluso a lo mejor parte de razón llevaba, pero no me negarán que resulta una contestación que denota cierto desprecio o como mínimo pocas ganas de hacer aprecio a la afición verdiblanca, que siempre ha sido y será lo más sagrado que tiene este club centenario.

Los que me conocen saben de sobra mi rechazo hacia las declaraciones empalagosas de Pepe Mel, más propias de un melodrama en que sin ningún pudor se dice todo aquello que el interlocutor quiere escuchar. Decididamente no me gustan nada esos tipos que vienen diciendo aquello de “soy bético desde chiquitito”. No obstante, en nuestra Andalucía hay un dicho que refleja claramente lo que dicta el sentido común, ni D. Juan ni Juanillo (véase las declaraciones de D. Lorenzo Serra Ferrer). Y es que una cosa es eso y otra bien distinta que cuando el periodista de turno te pone en bandeja, generosa o arteramente quien sabe, antes de una semifinal de Copa del Rey una pregunta para que elogies a la afición (lo que ayuda a enaltecerla y crear buen ambiente), tu salgas por los Cerros de Úbeda diciendo aquello de que ancha es Castilla, que el mundo es muy grande y que muy buenos como afición tampoco es que seamos, que él vio cosas grandiosas en otros muchos lugares. Chupa del frasco Carrasco y si no quieres sopa, ahí llevas tres tazas.  

Este entrenador tiene más aspectos positivos que negativos, lo he repetido en múltiples ocasiones. Pero es que resulta difícil encontrar un técnico tan distante con la afición a pesar del respeto que, en general, ésta le ha tenido siempre. Y esto no se explica con la simple frase de que es un hombre del norte, como alguno seguro que diría. No hombre no, esto no es una cuestión de nacer en Cantabria o en Cádiz, en Bilbao o en Cabra, es más bien una cuestión de respeto, de valoración mutua, de inteligencia si quieren y, qué diantres, de justicia. La inmensa mayoría del beticismo se fía de él sin que él se fíe del beticismo. Qué más muestra de cariño quiere este hombre.   

Soy bético y no demasiado resultadista. Es decir, que me apunto a lo del Manque Pierda sin dudarlo. Ahora bien ante alguien que ofrece tan poco aprecio como Setién lo tengo claro, la ley del fútbol llevada a su máximo exponente. Te quiero porque me interesas y hasta que me intereses, sin más. Fuera del resultado lo demás siempre es opinable y subjetivo. Justamente por esta razón, es decir, porque de momento Setién gana más que pierde, es por lo que quiero que esté con nosotros. Tengámoslo claro porque así actuará él, hasta que le interese.  

Y siendo así, porque lo primero, lo segundo y lo tercero para mí es el Real Betis Balompié, justamente por ello lo defenderé en el campo mientras el equipo gane partidos y pase eliminatorias. Pero justamente por ello también seré el primero, y espero no tener que hacerlo, que exigiré en el estadio su cese cuando la pelotita no entre.  Entre otras cosas porque él más que nadie lo tendrá merecido o, tal vez, porque él más que nadie lleva tiempo buscándolo.

Foto de Portada: gradacurva.com