DESMEMORIADOS

JJBarquín @barquin_julio Desmemoriado, desmemoriada. Adjetivo. Torpe de memoria. Falto de memoria por completo o a intervalos. Es la definición que recoge el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Es el vocablo que se podría atribuir a los béticos que no confían en Setién como entrenador del Real Betis. Un entrenador que ha conseguido cambiar el juego y, sobre todo y lo que es más importante, la personalidad del equipo.

Porque son esos béticos que están faltos de memoria, los que no recuerdan que hubo un tiempo no muy lejano de debacle institucional y deportiva. Son béticos que no parecen tener presentes como se arrastraba el equipo por campos de segunda cosechando derrotas vergonzosas y desplegando un juego plano y tosco. Eran los tiempos de Ponferrada, Albacete o de Castellana, Mestalla o Nou Camp. Porque daba igual donde se jugase. Se perdía frente al débil y se entregaban los tres puntos en el hotel cuando tocaba enfrentarse a los grandes.

Sería muy fácil, después del horroroso partido de Getafe, repito, después del horroso partido de Getafe, despotricar y pedir la cabeza del cántabro. Sería otro ejercicio de desmemoria absoluto. También el pasado año sufrimos una muy mala racha de resultados y juego, siete partidos sin ganar, y se consiguieron metas impensables a principios de temporada. Además, repasando el universo de entrenadores no veo ninguno que me parezca mejor en el actual mercado.

Confío plenamente en este cuerpo técnico para revertir la situación. No me cabe duda de que analizarán los datos y estudiarán los cambios que se deben introducir para volver a la senda del buen juego y de la efectividad. Todos hemos disfrutado con este Betis y no se les puede haber olvidado saber a lo que juegan. Y también espero un ejercicio de compromiso y responsabilidad de parte de los futbolistas, pues -en gran medida- son los máximos responsables de que las metas se consigan.

En estos momentos, se hacen necesarias grandes dosis de tranquilidad y paciencia. Remar en la misma dirección y no convertirnos en enemigos de nosotros mismos. Se hace necesario apoyar sin rechistar a este equipo y confiar en un cuerpo técnico. Ser balas de cañón, sabiendo qué somos y de donde venimos, aunque algunos parezca que no lo tienen muy claro.

 

 

 

 

 

QUIQUE, NI JUGAMOS, NI GANAMOS, NI MARCAMOS. Y VAN…

Manuel Rey @ManuReyHijo El Getafe ganó un partido en que ni perdió tiempo, ni pegó patadas, ni se encerró atrás, como muchos auguraban en las preliminares del choque. Derrotó con claridad al Betis, simplemente, porque sus jugadores pusieron más ganas e intensidad en el juego y porque su técnico le pegó un baño técnico mayúsculo a Quique Setién.
Partido complicado a priori el que se disputaba en el Coliseo Alfonso Pérez Muñoz, habida cuenta del perfil del rival y del antecedente liguero contra el Valladolid que concluyó con una dolorosa derrota y un juego pésimo. Para saldar la cuita liguera previa, Setién presentaba un once y un esquema de juego similar al mostrado tres días antes en Milán: 3 centrales, 2 carrileros, 3 mediocampistas y 2 hombres en ataque.

Tres cambios de cromos en el once titular, Joel por Pau (permuta de guardametas para nada sorpresiva en nuestro entrenador), Boudebouz por Canales (interés del cántabro por darle minutos al argelino a pesar de su falta habitual de ritmo), y Loren Morón por Sergio León (tocado en tierras italianas). Repetían ocho jugadores que habían cuajado un buen partido en San Siro si exceptuamos, quizá, a William Carvalho.

El equipo contrario mostraba la alineación esperada. Un Bordalás que sacaba al campo su tradicional 4-4-2, repitiendo los mismos jugadores que habían obtenido la victoria la semana anterior contra el Rayo en Vallecas.
En la primera parte el equipo madrileño desarrolló un juego sacrificado, solidario y generoso en esfuerzos tanto a la hora de defender (poco lo tuvo que hacer) como de atacar. El Getafe apretaba a los verdiblancos con una presión muy arriba que estuvo a punto de dar fruto en un par de claras ocasiones. La primera antes del minuto 10 como consecuencia de un fallo entre Barragán y Bartra que a punto estuvo de materializar en gol Ángel, que solo ante Yoel disparo fuera de los tres palos.

La segunda ocasión para el equipo madrileño se produjo ocho minutos después, en el 17, tras una pérdida más de balón en el centro del campo. Ello propició un disparo desde fuera del área de Maksimovic que no pudo ser atajado por Yoel, permitiendo a continuación un doble remate de Foulquier y de Jorge Molina, este último sacado prácticamente bajo palos por Bartra.

No se llevaban ni 20 minutos de juego y la diferencia de intensidad y claridad en las ideas de uno y otro equipo era absolutamente manifiesta. El Betis no encontraba los espacios que necesitaba en ataque, con una engañosa posesión en defensa que apenas permitía traspasar con solvencia la línea del centro del campo. Solo merece destacarse en el haber verdiblanco un remate muy lejano de William Carvaho y una buena incorporación en ataque de Barragán que culmina mal dentro del área con un disparo muy desviado. Lo mejor de la primera parte era para el Betis, sin duda, el 0 a 0 inicial que reflejaba el marcador.

La segunda mitad comenzó como la primera pero el buen hacer y coraje getafense sí dio sus frutos. Un centro del campo bético absolutamente perdido (penoso el año y medio en verdiblanco de Boudebouz y lo que lleva de temporada Carvalho) y una delantera inexistente (lamentable la indolencia de Sanabria), permitía campar a sus anchas a los jugadores azulones. Antes del minuto 60 los de Bordalás concretaron lo que se estaba cocinando en la primera parte. Dos goles como dos soles ante la apatía absoluta de los nuestros. Vergüenza ajena daba ver deambular a algunos de los de verde y pena observar a un cuerpo técnico incapaz de reaccionar una vez más.

La última media hora de encuentro no sirvió más que para confirmar que este equipo en liga juega sin alma y que es incapaz de meterle un gol a nadie. 5 goles en el primer cuarto de liga y un partido como el de hoy, son razones suficientes para que se enciendan las luces de alarma D. Lorenzo. Números que dan miedo y un juego horroroso en los dos últimos compromisos ligueros, desgraciadamente todo ello muy propio de unas fechas que años atrás también nos dieron más de un disgusto (Día de los Muertos/Halloween).

LO MEJOR: Que con el 2-0 el Getafe no quiso hacer más daño.
LO PEOR: La falta absoluta de compromiso y profesionalidad mostrados por técnico y jugadores

FOTO: MARCA

ASÍ BETIS, ASÍ

AC Milan 1 (Cutrone) – Real Betis Balompié 2 (Sanabria y Lo Celso)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Prestigiosa victoria del Real Betis en San Siro en la tercera jornada de la Fase de Grupo de la Europa League. Los verdiblancos son líderes de su grupo con siete puntos y continúan invictos en la competición continental. Este triunfo sirve para levantar la moral tras la derrota del pasado domingo y debe servir para aumentar la confianza y la autoestima de todos los que formamos parte de esta bendita pasión.

El equipo de Quique Setién fue dueño y señor del partido casi en su totalidad. Controló a su antojo el balón, el ritmo y el peso del juego. Sobresalieron en la creación Canales y, sobre todo, Lo Celso. El argentino dio un recital como director de orquesta, coronando su partidazo con el segundo gol (perdón, golazo) del Betis. Los carrileros agradecieron la fluidez y la rapidez en el centro del campo y se mostraron muy incisivos y verticales en ataque. Junior cuajó una notable actuación.

Antes que Lo Celso se entretuviera en anotar su golazo, ya había asistido a Sanabria para que el paraguayo adelantara a los béticos. Fue nada más empezar el partido, pero el delantero sudamericano estuvo lento en la definición. Sí acertó a la media hora tras otra asistencia del argentino. Al descanso debió el Betis irse con más ventaja en el marcador, pero erróneamente el linier señaló fuera de juego de Sergio León en una jugada que acabó con gol de Sanabria. También debió irse con ventaja numérica, ya que el árbitro le perdonó la expulsión a Bonaventura tras agredir a Bartra y a Pepe Reina tras desviar fuera del área un balón con el codo.

Tras el segundo tanto verdiblanco, el conjunto de Heliópolis se relajó e intentó dormir el encuentro. Esa relajación permitió al Milan acortar distancias y pasar más apuros de los debidos en los últimos diez minutos de juego. Aun así, los milanistas no inquietaron a Pau en exceso e incluso vieron como se quedaban con un futbolista menos tras ser expulsado Samu Castillejo por una dura entrada a Lo Celso.

Así pues, maravillosa tarde-noche en San Siro, con una victoria que ya es historia viva del Real Betis Balompié y que sabe a gloria a todo el beticismo, sobre todo a aquellos que han tenido la inmensa fortuna de poder viajar a la capital lombarda para ver el triunfo de los verdiblancos. Ojala que se repitan muchas más alegrías como esta.

LO MEJOR: el buen partido del Betis, la genial actuación de Lo Celso y los siete mil béticos desplazados a Milán.

LO PEOR: los últimos diez minutos del partido.

EL CRISTAL DE LA VIDA

JJ Barquín @barquin_julio Nunca la frase de Ramón de Campoamor tuvo más sentido que en la actualidad verdiblanca. El asturiano escribió el famoso poema donde dijo aquello de “en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Es una afirmación que rezuma subjetivismo y relativismo. Pero que también destila realidad, verdad y justicia, algo muy difícil de encontrar en este fútbol de urgencias en el que vivimos.

La derrota contra el Valladolid ha vuelto a remover los cimientos verdiblancos. Indudablemente, estamos ante uno de los peores partidos de la era Setién. Pero no peor que los vividos el año pasado contra el Cádiz o Las Palmas. Y después ya sabemos lo que pasó al final de temporada. Vivimos en una continua montaña rusa, pero es necesario pararse a pensar, reflexionar y no verlo ni todo negro o blanco. Como decía ayer Jon Pascua, el sabio de Bermeo, en Twitter “debemos tener la capacidad de controlar nuestra ansiedad y nuestros impulsos. No anticipar el curso de las cosas. Entender que a menudo no todo depende de nosotros”.

Hagamos un ejercicio de comparación con algunos equipos dirigidos por entrenadores que practican un fútbol radicalmente distinto al de Setién. Tras nueve partidos, el Atlético de Madrid saca 4 puntos al Betis. Como aquel que dice un partido. Salvando los tres goles al Huesca y dos al Getafe, los hombres de Simeone han marcado un gol por partido. Y en contra, ese equipo tan vanagloriado y con el mejor portero del mundo (eso dicen), ha encajado dos goles más que el Betis. Otro ejemplo, el Valencia. Dos puntos menos que nosotros y un solo partido ganado con la plantilla que tiene y el brutal gasto en jugadores como Guedes, Gameiro o Batshuayi. Y podríamos seguir con el Villareal. La diferencia en juego y resultados no es abismal.

Por eso, creo que ni Setién era Dios en septiembre ni ahora está para destituirlo como piden muchos. Sigo creyendo en el estilo del cántabro y en su filosofía de juego, aunque tendrá que rectificar cosas y buscar soluciones para partidos como el del Domingo. Y también se tendrán que poner las pilas los futbolistas, pues pocas veces he visto una crítica tan feroz a un entrenador y tan pocas exigencias a una remesa de grandes futbolistas que no están rindiendo al nivel que se espera de su calidad. Ese es otro cristal al que habrá que mirar.

INOPERANTE POR COMPLETO

Real Betis Balompié 0 – Real Valladolid 1 (Antoñito)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota del Real Betis en un mal partido de los de Setién. Era el día para situarse en los puestos altos de la clasificación y, ante un rival aparentemente propicio, el conjunto verdiblanco se mostró inoperante, sin verticalidad y muy lento y previsible. El técnico cántabro debe cambiar muchas cosas para que este equipo vaya a más.

El Valladolid no fue el típico equipo que viene a encerrarse atrás y verlas venir, por mucho que Setién se haya quejado de ello en la rueda de prensa. Presionó de manera inteligente cuando había que hacerlo, ahogó todas las posibilidades ofensivas de los verdiblancos. El repaso táctico de los de Sergio González fue evidente. El juego del Betis fue el mismo que en otros partidos a la hora de sacar la pelota, iniciar el juego y e intentar atacar, con la salvedad que la delantera se mostró mucho más estática y lenta que en otros encuentros.

Pasada la media hora llegó el contragolpe que dio lugar al único gol del partido. Antoñito marcó a placer libre de marca porque Junior tardó un mundo en volver. A raíz del gol si pegaron un paso atrás los vallisoletanos. Pero los pecados del Betis fueron los mismos que hasta entonces. El dominio resultaba estéril y las oportunidades, que las hubo sobre todo en la segunda parte, no fueron concretadas correctamente.

El último cuarto de hora del encuentro fue lamentable y muy preocupante. Se vio a un equipo sin ideas, con los brazos caídos, con múltiples errores evitables y con una pesadez de piernas alarmante. Urge cambiar la dinámica del equipo y empezar a probar otras cosas que solucionen los problemas que tiene el Betis de cara a la portería rival. Que sirva esta derrota como un claro y sonoro toque de atención.

LO MEJOR: imposible quedarse con algo positivo.

LO PEOR: el juego previsible, estático y lento y la imagen del último cuarto de hora.

FOTO: Antonio Pizarro (DIARIO DE SEVILLA)

VERDADES COMO TEMPLOS

JJ Barquín @barquin_julio Si fuera por muchos, Setién estaría ya muy lejos de la ciudad del Guadalquivir. Tengo la sensación de que, para una buena parte de la afición del club, el cántabro está sentenciado haga lo que haga, diga lo que diga. Y en eso, en lo de hablar, Setién no se calla y dice verdades como templos. Es sincero como la gente que va de cara, de frente.

Nada que esconder. Nada de vender humo, de agradar a la parroquia. De eso sabía mucho el escritor. Ayer en declaraciones a Andalucía Televisión lo dijo claramente: “No vale ganar de cualquier manera. Tenemos un compromiso con el fútbol importante. Hay muchos béticos que no disfrutan del juego de su equipo. Solo quieren ver ganar a su equipo”. Yo añadiría, que no disfrutan ni ganando.

Setién tiene clara su idea, su visión, su manera de entender el fútbol y la defiende con vehemencia. Donde sea y a la hora que sea. Muchos estarán coléricos, indignados por las palabras del técnico. Se estarán subiendo por las paredes porque el diablo, en modo míster, les ha contestado, les ha cantado las cuarenta. Pero es que les ha dicho las verdades del barquero a todos los que despotrican contra él y su planteamiento futbolístico.

Unos aficionados que como dice mi conocida tuitera Rocío, “no disfrutan ni aunque les toque el Euromillón”. Aficionados que se han vuelto exigentes y desmemoriados pues no recordarán que hace muy poco tiempo jugábamos de puta pena y en campos de segunda contra filiales como el Barca B. Eran tiempos de pelotazo, de quitársela de encima como fuera, de un fútbol tosco y poco seductor. Pero muchos tampoco recuerdan que ese fútbol siguió cuando se ascendió a primera y lo hemos sufrido hasta hace poco.

El problema creo que es que no son capaces de separar el resultado del juego. Una cosa es el marcador final y otro el concepto, el planteamiento, la propuesta. Con cualquier entrenador se puede ganar o perder, pues como dice el propio Setién “nadie puede controlar todo en el fútbol”, pero el ofrecimiento futbolístico que estamos teniendo con Setién es sugestivo y vistoso. Y, además, con resultados, aunque muchos los minimicen.

Y, aunque Serra tiene mucha culpa de los jugadores que estamos disfrutando, pocos le otorgan a Setién parte de esa cuota de responsabilidad en la llegada de esos futbolistas que vienen por el juego que se propone. Y, por último, recuerden que la prensa biri de la ciudad no quiere a Setién. Por algo será.

 

 

 

MUITA ESPERANÇA

JJBarquín @barquin_julio Los que me conocen bien saben de mi absoluto cariño a la vecina Portugal. Muchas y buenas han sido las experiencias que he vivido en el país hermano y siempre me he considerado un enamorado de sus tradiciones, de su historia, de su patrimonio y, por supuesto, de su gastronomía. También de sus gentes, de su nobleza, de su tímida amabilidad y de esa conocida y, poco entendida saudade, que los hace ser un pueblo reservado y sombrío. Nos aventajan en eso de ser República.

En el terreno futbolístico siempre sentí simpatía por el Sporting de Portugal. Sencillamente por vestir de forma similar a nuestro querido Betis cuando utiliza la mejor indumentaria que se ha diseñado para jugar fuera de casa. Además, como defensor de la cantera, supe que uno de los aspectos más reconocidos del club lisboeta es su laureada academia, que es considerada una de las mejores del mundo. Los jugadores que han salido de allí lo confirman: Futre, Ronaldo, Quaresma, Figo o Nani. Igualmente, compartimos como club la apuesta por la multiplicidad de secciones deportivas.

Casualmente, el año pasado, tuve la oportunidad de ver muchos partidos del Sporting por coincidir el horario de sus encuentros con mis ratos libres del fin de semana. Dichas visualizaciones me sirvieron para ver a un jugador que llevaba tiempo observando desde que me sorprendió gratamente en la Eurocopa brillantemente ganada por Portugal. Como podréis suponer su nombre es William Carvalho.

Tras ver varios partidos del Sporting, mi incertidumbre se disipó totalmente. El angoleño me sorprendió gratamente. Jugador alto, corpulento, que aportaba mucho músculo al centro del campo, con una excelente distribución de balón y que tenía una gran virtud: la colocación, aspecto que le servía para tener otra gran aptitud: la recuperación.

Con esos galones, me pareció normal que sonase para llegar a alguno de los grandes clubes de Europa. Mi sorpresa fue cuando salió en las quinielas de Serra Ferrer. No me podía creer que un jugador de tal calidad pudiera recalar en la plantilla del Betis. Tras la incredulidad, llego la satisfacción por su fichaje y la esperanza de poder disfrutar de su juego.

Hasta el momento, Carvalho no ha demostrado ni una cuarta parte de lo que tiene en sus botas. Estoy seguro de que varios son los factores que influyen en su bajo rendimiento: la adaptación a un juego muy distinto al que ha venido haciendo en el Sporting; la lesión que lo ha tenido parado al inicio de la liga y el ritmo de juego de la Liga. Y un factor que me parece esencial: su adaptación a la ciudad, al país.

Aun así, creo que debemos confiar en que veamos al Carvalho campeón de Europa y a ese jugador que despertó el interés de muy buenos equipos en el viejo continente. Tenemos un jugadorazo y seguro que lo demostrará en el Real Betis. No me cabe la menor duda, si tenemos tranquilidad con él. Muita esperazça, béticos, muita esperazça.

 

 

EVIDENTE CRECIMIENTO

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Estos parones en la competición liguera no los aguanto. Prefiero los nervios y la tensión de las semanas con tres partidos y ver como evoluciona el Betis de Setién en los terrenos de juego. Es una evidencia el crecimiento deportivo de los verdiblancos desde que el técnico cántabro se hiciera cargo del banquillo de Heliópolis. Pero hoy voy a escribir de otros crecimientos que son necesarios recordar.

Además pasa que para que ese crecimiento se refleje en el césped debe ir unido a crecimientos en otras parcelas, como la institucional y la social. En lo que se refiere a la salud del club es notorio que la entidad presidida por Ángel Haro goza de unas magnificas constantes vitales. Decía Pepe Mel hace un par de días en una entrevista que en su primera época como entrenador del Betis era una odisea conseguir dinero para pagar el viaje a Tenerife para jugar en el Heliodoro Rodríguez López.

Eso ahora es impensable porque las cuentas del club están saneadas. Lejos queda la Ley Concursal, las deudas y tener en el día a día más trampas que el bosque de Sherwood. El Betis es hoy una entidad moderna, adaptada a las necesidades del actual mundo del fútbol. Buena muestra de ello es la culminación del Gol Sur del Benito Villamarín y otros proyectos en mente como la nueva Ciudad Deportiva o terminar de construir el estadio.

Y otro ámbito importante donde se refleja el crecimiento del Real Betis es en la dimensión social que está adquiriendo el club. De todos es sabido que el equipo bético tiene una fiel infantería que lo sigue allá por donde vaya. Y eso ahora se refleja también en las redes sociales y canales como YouTube. El Betis ha sido el séptimo equipo del mundo en visualizaciones en este portal cibernético durante el mes de septiembre. Esa misma posición la ocupó en mayo, siendo su mejor resultado hasta la fecha el cuarto puesto logrado en marzo.

Debemos tomar conciencia de cómo estábamos hace unos años y cómo estamos ahora. En todos y cada uno de los aspectos hemos crecido. Hay que saber canalizar este crecimiento para que sea una cosa cotidiana. Hemos de acostumbrarnos a las alturas pero con los pies en el suelo, para no tener vértigo y poder sobrevivir mucho tiempo en las cotas altas del fútbol de élite.

YO TE QUIERO BETIS

JJ Barquín @barquin_julio Desde hace un tiempo, se viene entonando en el Villamarín un cántico que está haciendo mucho pero que mucho daño a la institución. Entre las composiciones musicales que corean los aficionados radicales de Gol Sur, viene siendo un clásico. “Yo quiero un Betis campeón”. Con una sencilla letra y un tono pegadizo, el mensaje ha ido calando entre gran parte de la afición y muchos, a base de repetirlo en cada partido, se lo han creído. Señores, tenemos un problema.

Y bien grande. Porque las canciones y los cánticos en el fútbol están muy bien para ayudar y empujar a los jugadores. Pero del dicho al hecho, ya se sabe. El Betis tiene masa social para aspirar a cotas más altas de las vividas en muchos años de nuestra historia. Pero ser campeón implica muchas cosas que el Betis como institución y como equipo, ahora mismo no tiene y, puede que nunca las consiga.

Lo primero, presupuesto. El Domingo hubo sobre el césped del Wanda 270 millones de euros de diferencia. Y aún así, no existió tanta diferencia como algunos quieren denunciar. Muchos de esos que se han creído que podemos ser campeones, que podemos arrasar en todos los campos, que vamos a convertirnos en el Madrid o el Barsa de Andalucía, deben pararse a reflexionar, los datos que arroja el equipo y, si siguen pensando lo mismo, cambiarse de equipo e incluso de acera.

Pero ahora muchos quieren ser campeones. Ni más ni menos. Del negro al blanco en cuestión de segundos. No solamente vale con conseguir competición europea o jugar con un estilo definido y atractivo, compitiendo en la zona noble de la clasificación. Ahora hay que ganarlo todo y levantar dos o tres copas cada año. Les han vendido la moto y se lo han creído o son ese bético de nuevo cuño, exigente, crítico, analista de tres al cuarto, que dramatiza cada derrota como si estuviéramos ante el apocalipsis. Porque estoy seguro de que, si tuviéramos datos de los partidos, las cosas se verían de otra manera. Serían desenmascarados en un momento.

Porque esos aficionados, exigentes parecen haber olvidado lo que representa el Betis, su historia, su ADN, la trayectoria de este club. El Betis ha sido siempre capaz de lo mejor y de lo peor; de subir al cielo y caer al infierno en una misma semana, en una misma temporada. De jugar como los ángeles un Domingo frente al líder y arrastrarse por el campo del farolillo rojo siete días más tarde. De ser EuroBetis a ser el CurroBetis. Eso también es el Betis. No lo olvidéis.

Pero ni recuerdan la historia ni son capaces de tener la paciencia y la confianza para dejar crecer y madurar un proyecto que tiene muy buena pinta. Con gente preparada en la dirección; con un gran director deportivo; con un buen entrenador y, año tras año, una mejor plantilla, es necesario que todos los béticos apoyen, ayuden y arrimen el hombro, sabiendo lo que fuimos, lo que somos y lo que podemos ser. Yo quiero un Betis campeón, pero, sobre todo y por encima de todo, yo quiero al Betis. Con eso me basta. Lo demás vendrá, si es que tiene que venir. Porque no hay título más grande que…

P.D.: Datos ofrecidos en Twitter por Fran Martínez, experto independiente en estadísticas de fútbol.

Neoexigente:  No hay desequilibrio / Dato: 4º equipo de la Liga que más regates intenta.

Neoexigente: Sólo veo pases atrás / Dato: 5º equipo de Europa con más pases adelante.

Neoexigente: No tiramos / Dato: 6º equipo de la Liga que más tiros realiza a puerta.

PERDIÓ ANTE UN RIVAL SUPERIOR

Atlético de Madrid 1 (Correa) – Real Betis Balompié 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Derrota del Real Betis en su visita al Wanda Metropolitano en un partido igualado en términos generales pero que se fue decantando poco a poco del lado colchonero. Los verdiblancos suman su segunda derrota de la temporada y se marchan al parón liguero con doce puntos.

Empezaron bien los de Setién, mandando, tocando e imponiendo su estivo ante un rival muy bueno y que le presionó mucho y bien. Loren tuvo una clara oportunidad de adelantar a los suyos nada más empezar el partido, pero su ejecución de la jugada fue lenta y errónea. Carvalho sustituyó al lesionado Guardado y a partir del minuto treinta y cinco el Betis dejó de llevar el peso del partido. Los rojiblancos impusieron su fuerza, su carácter y su jerarquía para ir llevando el encuentro a su terreno.

Tras el descanso se acrecentó el dominio atlético y Kalinic tuvo en sus botas el primero de los locales, pero su chut se encontró con el palo. Luego fue Pau López el que evitó el gol rival con una intervención magistral. Se veía venir el tanto de los madrileños y llegó tras un error de Junior que aprovechó Correa para anotar el único tanto de la tarde. Pudo empatar Mandi a falta de diez minutos tras un lanzamiento de falta, pero su remate se fue al lateral de la red.

Perder frente al Atlético de Madrid no debe ser un drama. Se hizo un partido decente ante un equipo muy poderoso y con jugadores de mucha calidad y oficio. Estas dos semanas sin Liga deben servir para seguir puliendo y corrigiendo los errores e insistir en las muchas virtudes que tiene el conjunto de Setién. Que así sea.

LO MEJOR: el juego de la primera media hora.

LO PEOR: la derrota.

FOTO: EFE