SEMANA DE DESCANSO

JJ Barquín @barquin_julio Los componentes de Sentir Bético se toman unos días de vacaciones coincidiendo con la semana de Pasión. Una semana para poder reflexionar y disfrutar del relax que dan los días de asuetos. Una semana para hacer deporte, leer, estudiar, ver cofradías, pasear por la playa, ir a la montaña o hacer algún viaje deseado en el tiempo. En definitiva, unos días para coger fuerzas y volver con más ganas para disfrutar de la recta final de la liga, esperando que la ilusión y la esperanza sigan entre todos los béticos del universo.

GANA EL BETIS

JJ Barquín @barquin_julio Dije hace unos meses que no iba a escribir más sobre el personaje más funesto que ha pasado por La Palmera. Y así va a ser. Ni lo nombraré. Pero se hace necesario valorar la sentencia conocida la semana pasada. Sobre todo, para aclarar alguna cosilla a los que han sacado pecho para seguir dorando la píldora a su particular y cutre Ayatola del Fontanal.

Para muchos, el inquisidor ha salido airoso del contencioso que lo ha tenido por los juzgados unos pocos de años. Obviamente, son seguidores, admiradores del dictador del Fontanal. Los que le han adorado durante su penosa y ruinosa trayectoria en el club, riéndole las gracias y aplaudiendo los tristes y continuos episodios que protagonizaba el peor presidente de la historia del Real Betis.

Y digo el peor porque además de convertir la institución en un chisme continuo y de provocar un desastre económico brutal, fue el primer presidente que engañó de forma deliberada a los béticos. Unos béticos que, gracias al tiempo y a muchos valientes que denunciaron, han terminado conociendo divinamente al personaje y sus sucios y rastreros hábitos con los técnicos, jugadores, trabajadores, representantes, proveedores, aficionados, etc.

A lo que vamos. Hay que dejar claro que el jeque del Fontanal ya fue condenado a ocho años de inhabilitación por llevar al Betis a concurso de acreedores y por no pagar el 31, 38% de las acciones del club que manejaba a su antojo desde el 92. Para que no existan dudas, el juez concluyó que en el periodo donde actúo el Príncipe de la Cutrez “medió un descontrol absoluto, se gastaba más de lo que se podía y sin tener en cuenta para nada el presupuesto anual”. Por si no es poco, el juez lo declara culpable por tres motivos, como son “la mala gestión como causa de la insolvencia; la inexactitud grave en los documentos acompañados” y, para terminar, “la salida fraudulenta de bienes y derechos del patrimonio del club”.

¿Queda claro no? Pues hay más. Con los calores del verano, el trilero de Jabugo vio que la cosa se estaba poniendo bastante fea en el proceso penal con los grupos de oposición y reconoció un delito continuado de apropiación indebida a cambio de una rebaja en la petición de pena, pues se enfrentaba a una multa de 6 millones de indemnización y a 14 años de prisión. Debido al pacto extrajudicial, la Fiscalía rebajo la pena y tras la decisión de Hugo Galera de seguir adelante, la sentencia del juez ha sido absolutoria debido a la debilidad de los argumentos esgrimidos por los abogados de Béticos por el Villamarín.

Llegados a este punto habría que señalar que Hugo Galera debería ser conocido en la historia verdiblanca como el “facilitador”. Le abrió la puerta al jeque de los Hermanos Gómez y se la ha cerrado, dándole una salida decorosa para que vuelva a bajar la ventanilla del coche y hable, por infinitésima vez, de Firnidi, Arfonso o Denirzon.

Lo que nadie debe olvidar es que dejo al club al borde de la desaparición con una deuda de más de 90 millones de euros y con unas estructuras del medioevo. Así que, para los aduladores, pelotas, sumisos, lacayos y palafraneros, el Ayatola de Jabugo no ha ganado nada. En todo caso, quien ha ganado es el Real Betis y los béticos, que tienen por delante un futuro ilusionante y lleno de esperanza.

PORQUE SI NO EXISTIERA EL FÚTBOL, SEGURO QUE EXISTIRÍA EL BETIS

Manuel Rey @ManuReyHijo Años atrás en el famoso 1992, se decía que los dirigentes de un equipo de fútbol en una ciudad en que compiten dos al máximo nivel, celebraban con cava la desaparición del otro. Intentando interpretar esta situación, había quienes señalaban que era una cuestión de odio acumulado, mientras otros postulaban que se trataba tan solo de eliminar al máximo competidor local, lo que previsiblemente supondría mayor cuota de mercado propia en el negocio. «¡Es la economía, estúpido!», fue la célebre frase de James Carville, asesor de Bill Clinton en la campaña que en 1992 le impulsó desde su sillón de gobernador de Arkansas hasta el Despacho Oval de la Casa Blanca.

La economía, en general, y el comportamiento del comprador en particular, no pueden ser interpretados de un modo simplista atendiendo, exclusivamente, a criterios racionales. Es por ello que justificar la decisión de elegir un tipo de ropa u otra, por ejemplo, o la de entrar o no en un restaurante no siempre tiene que ver con factores de índole cognitiva (relación calidad-precio, cercanía al lugar de residencia, etc.), sino que hay múltiples elementos que pueden explicarlo y tienen una naturaleza afectiva (el dependiente de la tienda te resulta muy agradable, o el bar resultó ser el último establecimiento al que acudiste con tus padres, por poner algunos ejemplos).

El fútbol es un negocio en que los consumidores (seguidores) desarrollan un comportamiento basado, también, en criterios racionales y emocionales. Los resultados de los equipos, el número de partidos ganados o el de títulos conseguidos mueven a muchos a seguir a determinados clubes, en una posición absolutamente racional. Sin embargo, existen otros criterios claves a considerar en esta elección (permítanme la reflexión marketiniana). Variables relacionadas con las vivencias mantenidas y experiencias compartidas, con la familia y grupos en que se interactúa, con la cultura, personalidad y valores que se poseen, entre otros, son factores a veces mucho más influyentes.

Me sirvo de estos párrafos como introducción para justificar porque nuestro glorioso Real Betis Balompié ha resurgido con más fuerza y ha estado apoyado con más ahínco, cuanto peor han estado las cosas. Nuestra personalidad, nuestra conciencia de clan, nuestra alma tantas veces dañada, nuestro pasado labrado con alguna alegría y muchas decepciones y, sobre todo, nuestro profundo orgullo por «ser» y «defender» algo que entendemos como mucho más que una empresa que opera en el negocio del fútbol, nos hace diferentes a la mayoría de las aficiones. Seguramente ni mejores ni peores, pero sí diferentes.

Llevamos unos años viviendo éxitos deportivos menores de equipos que tradicionalmente han estado en lo cuantitativo  parejos a nosotros. Equipos con aficiones que viven el fútbol como la mayoría lo hacen, es decir, a golpe de resultados. Equipos con seguidores que pueblan los estadios cuando los marcadores le son favorables y desaparecen «ipso facto», cuando las victorias no llegan. Equipos con abonados que sacan con orgullo sus colores cuando los goles resultan habituales en sus coliseos, negándoles el pan y la sal en aras de una demagógica exigencia en cuanto a sus porteros lenguarones les «meten un atracón de asendías de Los Palacios», que diría el gran Kiko Veneno.

A pesar de los años de convivencia con nosotros, esos equipos y sus seguidores todavía no saben lo que es el Real Betis Balompié y cómo sentimos sus seguidores. Ellos interpretan nuestra realidad desde un prisma erróneo, intentando predecir nuestros comportamientos en función de lo que ellos harían en nuestra situación. Pero sus criterios no son los nuestros, ni su sensibilidad la misma. Ellos no pueden entender que cuanto más daño parece que nos hacen más fuertes somos. Ellos son incapaces de asumir que a mayores insultos e improperios, más camisetas verdiblancas salen a la calle. Ellos nunca asumirán que cuanto más partidos ganen, más niñas y niños en los colegios estarán apiñados como balas de cañón. Ellos no saben interpretar como es posible que después de algunos de sus éxitos menores, en las cafeterías más fuerte suena el latido verdiblanco.

Y es por eso que sienten rabia. Es la rabia propia del que persigue ser rico sin conseguirlo y estando solo llora de envidia por la felicidad del pobre que se sabe amado por muchos. Es el rencor del acomplejado que quiere pero no puede, y aprovecha cualquier instante para chillar acordándose del vecino con una prole más humilde y educada. Son los celos del candidato prepotente de noble cuna que ve con ira como el aspirante de modesto origen acapara mayor fuerza, interés y valor para los demás que él mismo. Es el triste seguidor de un equipo de fútbol que ni entiende ni nunca entenderá las sabias palabras del gran D. Pedro Buenaventura: «Una cosa es el fútbol y otra es el Betis, porque si no existiese el fútbol, seguro que existiría el Betis”.

¡Qué vamos a hacer! Por eso no son, ni se merecen ser del Betis.

SOLVENCIA Y EFICACIA PARA SEGUIR CRECIENDO

Real Betis Balompié 3 (Júnior, Boudebouz y Francis) – RCD Espanyol 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Victoria clara, cómoda y mas que merecida del Real Betis Balompié en un partido muy completo de los  verdiblancos. De principio a fin dominó el encuentro a su antojo y jamás se vio inquietado por el rival. La pelea por los puestos europeos no es un sueño, es una realidad.

Bajo un importante aguacero en muchos tramos del partido y con la anécdota de los apagones y el funcionamiento a destiempo de los aspersores, el equipo de Setién disputó los noventa minutos más completos de toda la temporada. El control de la pelota y del encuentro fue total. Volvió a apostar el cántabro con una defensa con tres centrales y el cambio fue para bien. Fabián agarró la batuta (con que tranquilidad juega el chaval) para llevar el juego del equipo y con Boudebouz con libertad para enganchar con el delantero y aprovechar su visión de juego, el Betis se comió al conjunto de Sánchez Flores.

El franco-argelino fue el protagonista en los dos primero goles. En el 1-0 asistió a Júnior, que cabeceó a la red tras un mal despeje de Pau. Y el 2-0 llegó tras una jugada personal culminada con un gran chut cruzado. El partido estaba más que solventado cuando Francis puso el 3-0 definitivo tras un robo de balón y una asistencia de Fabián. En este gol también estuvo muy desacertado el portero catalán, quizá superado por el hecho de las noticias que hablan de su próxima incorporación al Real Betis. De todas formas sería injusto cebarse con el guardameta españolista cuando el resto de sus compañeros han demostrado un nivel de juego, compromiso y actitud muy baja en todo el partido.

El caso es que el Betis enlaza dos victorias consecutivas y que parece llegar con un nivel óptimo al tramo final del campeonato. Se avecinan partidos decisivos ante rivales muy directos y las perspectivas son halagüeñas y esperanzadoras. Hay que seguir con esta dinámica y luchar por volver a Europa. Como he dicho antes, ya no es un sueño el poder alcanzar esa meta.

LO MEJOR: el partido al completo y la imagen solvente y eficaz que ha demostrado todo el equipo.

LO PEOR: no veo nada para reseñar de forma negativa.

FOTO: Antonio Pizarro (Diaro de Sevilla)

 

MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Al Betis se le quiere por encima de muchas cosas. Sobre todo se le quiere por encima de éxitos deportivos. Es más, se le quiere incluso de mayor manera cuando pega con sus huesos en el suelo y hay que empujar para que se vuelva a levantar. Si a eso le unimos miles de kilómetros de distancia, el cariño es ejemplar, digno de elogios y emocionante.

Por los cinco continentes hay repartidas Peñas del Real Betis Balompié que hacen que el corazón verdiblanco lata por todos los rincones del planeta. Ayer vi en una cuenta de Twitter una lista con 67 peñas. Cuánta razón tuvo Rafa González Serna cuando escribió para el Himno del Centenario la frase de “más allá de la frontera siempre habrá alguien que diga ¡viva el Betis manque pierda!”

Pues hoy toca desde Sentir Bético acordarse de estos aficionados del Real Betis. En general de todos, pero personalmente me llega al alma tres béticos que viven desde la distancia el amor por los colores verdiblancos. Así que vamos a preparar la maleta porque tenemos que viajar a New York, Londres y Ciudad del Cabo.

Mi amigo Jesús Parra vive desde hace años cerca de la ciudad que nunca duerme. En noviembre de 2013 nació allí la Peña Bética de Nueva York. Esta peña se ha hecho muy famosa porque en el restaurante que tienen su sede se hacen las mejores hamburguesas de la ciudad.  Si alguna vez viajan allí, encontrarán el Black Iron Burger en la calle 38, entre la Sexta y la Séptima Avenida.

AbdICLI2_400x400
Logotipo de la Peña Bético de New York

Me cuenta Jesús que lo mejor es cuando quedan allí para ver partidos y hacer potajes y serranitos para no perder la costumbre. Él también se encarga, aparte de pregonar su beticismo por tierras norteamericanas, de llevar el nombre de su barrio de Triana a este famoso rincón del mundo.

Más cerca de Sevilla se encuentra el segundo protagonista de esta terna de béticos del universo. Después de estar en Argentina y México por distintos motivos, se ha establecido en Londres otro amigo del alma. Javi Olivera, un personaje capaz de marearse viendo el agua de un vaso moverse pero que resiste de manera estoica a los vaivenes de nuestro Betis

images
Cartel de la Peña Bética de Londres para el derbi del 3-5

Desde 2015 está en funcionamiento la Peña Bética de Londres Patrick O´Connell. Esta temporada están haciendo unos carteles estupendos y muy originales para los partidos del Real Betis e incluso un calendario de 2018 con un simpático montaje en el que sustituyen la torre del Big Ben por La Giralda. Sus miembros se reúnen siempre para ver los partidos y disfrutar (o sufrir) en familia con nuestro equipo.

Y hace pocos días se ha constituido una nueva peña en el extranjero. Ha sido en Ciudad del Cabo, a más de once mil kilómetros de distancia, donde también hay béticos que necesitan apiñarse como balas de cañón para seguir sintiendo en verdiblanco en la lejanía.

ciudad-del-cabo-pena-e1519932386613
Los béticos de Ciudad del Cabo reunidos para ver al Real Betis

Con esta peña el lazo que me une es mucho más directo y personal. Aunque faltan por formalizar algunos aspectos, puedo decir que mi primo Javier es el presidente de la peña. Con él he ido al Villamarín una infinidad de veces. Recuerdo el día en que nos llevó nuestro abuelo Rafael a visitar el estadio y tuvimos el privilegio de saltar al césped. Tendríamos cuatro o cinco años como mucho, pero me acuerdo perfectamente de ese momento.

Espero que en Sudáfrica no se ponga tan nervioso como en la grada. En la Final de Copa de 2005 fue tremendo. Desde que metió Ricardo Oliveira no pudo aguantar los nervios y escondió su cabeza entre las manos y dejó de ver el partido. Me acuerdo perfectamente de cómo tuve que levantarle para que viera el contragolpe en el que Dani logró el gol de la victoria diciéndolo “Javier, que es buena, Javier, que es buena”

Vaya desde aquí mi agradecimiento a todos los que desde miles de kilómetros de distancia siguen teniendo ese veneno verdiblanco corriéndole por las venas. Un abrazo enorme para todos las béticas y béticos del universo, y de manera muy especial para mis amigos Jesús y Javi y para mi primo Javier. Gracias por llevar a gala por todos los rincones del mundo el ser bético.

 

 

REGALOS DE LA CANTERA

JJ Barquín @barquin_julio Hasta hace poco, muchos rufianes han estado comparando a Setién con Poyet. Supongo que pensaban que era la mejor manera de hacer daño al míster bético. Pero era cuestión de tiempo saber que un mundo separa a los dos. Las diferencias son abismales, pero para quien les escribe, la apuesta por la cantera es una de las fundamentales. Setién ha demostrado que su discurso es sincero. Dice y hace. No como otros, que se jactaban de apoyar la cantera y no miraban para la ciudad deportiva.

El cántabro ha demostrado que le importa un comino el nombre o el currículum de un jugador y que lo que cuenta es lo que se demuestra día a día. Francis, Redru, Júnior, Narváez, Julio Gracia, Ruibal y Loren son sus argumentos. Tres de ellos, han demostrado que tienen condiciones para ser futbolistas de primera división. Al resto habrá que darles su tiempo para que puedan demostrar lo que llevan dentro. El caso de Loren es el más sorprendente y mediático. Su historia y sus registros son de vértigo.

Hace un año estaba en tercera y en el mercado de invierno Lorenzo Serra Ferrer anunció que tendría ficha en el primer equipo. Y tras esa apuesta, han llegado los resultados. Cinco goles en seis partidos. Cinco goles que han supuesto ocho puntos para el equipo. Parece difícil encontrar en el fútbol nacional una aparición tan estelar como la del joven canterano. Por poner un ejemplo, Emilio Butragueño hizo cuatro goles en diez partidos en su debut en la casa blanca.

Muchos pusieron el grito en el cielo por no salir a buscar fuera lo que se tenía en casa. Ahora, esos mismos, dirán que el chaval es un super serie, un “monstruo”. Ni una cosa, ni la otra. Debemos confiar que el marbellí siga creciendo y sepa digerir lo que le está pasando. Es fundamental que los aplausos y halagos los asimile debidamente para que no tenga que pasar por donde han pasado muchos. El éxito de sopetón no es un buen aliado y demasiados se confunden por el camino. Setién y su padre, que también sabe de qué va el fútbol profesional, le ayudarán a mantener los pies en el suelo.

Aun así, y llegados a este punto, no se entiende que el Betis no tengan en su staff técnico la figura de un psicólogo. La familia, Setién y el grupo pueden ayudar, pero no son expertos para asistir en un campo tan necesario para profesionales de élite como los jugadores. Una carencia que debería arreglarse para seguir creciendo como club. Es la apuesta que prometieron y que están cumpliendo Haro y Catalán en ese intento de reformar y actualizar las estructuras del club. Pues eso, sigamos creciendo.

Foto: AS

FUNDAMENTAL VICTORIA EN VITORIA

Deportivo Alavés 1 (Sobrino) – Real Betis Balompié 3 (Dos de Loren y Javi García)

Pablo Caballero Payán @pablocpayan Importantísima victoria la que ha obtenido el Betis en su visita a Mendizorroza. Los de Setién consiguieron los tres puntos en juego y siguen de lleno en la lucha por los puestos que dan acceso a la Europa League. Loren Morón logró su segundo doblete en seis partidos en Primera.

Tras unos primeros minutos igualados y de tanteo, el Betis empezó a dominar al rival y a imponerse en el centro del campo. Camarasa y Rubén Castro tuvieron muy pronto dos ocasiones para adelantar al conjunto bético. El gol llegó a la tercera. Un rebote del balón en Manu García permitió a Loren plantarse solo ante Pacheco y el marbellí no perdonó. El partido se puso muy de cara para los nuestros cuando Javi García aprovechó un balón suelto tras un saque de esquina y un taconazo de Mandi para poner el 0-2 antes del descanso.

Tras la reanudación, era evidente que el Betis iba a contar con posibilidades para aumentar la brecha en el marcador en jugadas de contragolpes. Loren y Rubén Castro tuvieron dos muy claras que desaprovecharon. El partido cambió cuando Setién realizó una sustitución que fue una invitación para que el rival te acosara. Quitó al delantero canario para meter a Amat y pasar a defensa de cinco. Los vitorianos aceptaron la propuesta del cántabro y encerraron al Betis en su portería, logrando en el minuto 67 acortar distancias.

Llegaron entonces lo mejores minutos del equipo de Abelardo, con los verdiblancos agazapados y viéndolas venir. Se repuso de ese acoso el Betis y Loren sentenció el partido a poco más de diez minutos para el final batiendo nuevamente a Pacheco tras un gran pase de Boudebouz.

La victoria hoy era fundamental para no ver como se alejaba el tren europeo. Se ha logrado de manera solvente y eficaz con un partido, salvo algún tramo puntual, muy serio e inteligente. La séptima plaza está a tres puntos, la sexta a cuatro y la quinta a cinco. Ahora toca ser contundentes en casa y aprovechar que los rivales con los que ha de enfrentarse el Betis no son superiores. A por ellos.

LO MEJOR: los tres puntos y el olfato goleador de Loren.

LO PEOR: el cambio de Rubén Castro por Amat, que ha provocado los peores minutos del Betis sobre el césped.

FOTO: Mundo Deportivo

LUMINOSA MAÑANA

Real Betis Féminas 3 (Bea Parra, Clau y Yiyi) – Santa Teresa CD 0

Pablo Caballero Payán @pablocpayan No, no voy a escribir sobre la maravillosa canción de Triana, y no es por falta de ganas. Toca, obviamente, hacerlo del partido que el Real Betis Féminas ha disputado en el día de hoy en el Benito Villamarín, con un estreno sobresaliente de las futbolistas béticas en el coliseo de La Palmera.

Las de María Pry están realizando una temporada sencillamente espectacular. Actualmente son cuartas en la tabla clasificatoria, superando con creces las expectativas previstas a principio del campeonato. Hoy han visto recompensado muchos años de trabajo, sacrificio y defensa honesta del escudo del Real Betis Balompié, con la disputa del partido en el estadio verdiblanco.

Y para redondear el día, han logrado una victoria contundente, merecida y justa. Tras una primera parte en la que se toparon continuamente con las buenas acciones de la guardameta rival, solventaron el partido en un segunda parte casi perfecta, con un dominio total del partido y anotando tres goles (el tercero un golazo de Yiyi) que sirven para sumar 39 puntos tras 22 partidos disputados.

Hasta el tiempo, que se presentó abundantemente lluvioso y desapacible, quiso sumarse a la fiesta de las Féminas, mandando las nubes a paseo y haciendo lucir el sol en el Villamarín para que la mañana fuera luminosa y brillante. He de reconocer que tras finalizar el partido me he emocionado, viendo a las jugadoras béticas recorrer la banda de Fondo y el Gol Sur saludando a una afición entregada y feliz.

LO MEJOR: el ambiente, la victoria y el tercer gol.

LO PEOR: tenía pensado poner la lluvia y la desagradable mañana, pero hasta eso se volvió bello y radiante.

FOTO: LFP

EL ÚLTIMO KILÓMETRO

En el Día Internacional de la Mujer, un recuerdo a María Pry y a sus chicas del Betis Feminas y al Real Betis por ser el único equipo del país en apostar por una mujer para dirigir su equipo femenino.

JJ Barquín @barquin_julio Decía Luis Aragonés que la liga se decide en los últimos diez partidos. Aunque no fue santo de mi devoción el de Hortaleza, hay que reconocerle que era un genio y uno de esos tipos que tenían el culo pelado en el mundo del fútbol. De esos que sabían más por viejo que por diablo aunque, a veces, también era diablo. Y sino que le pregunten a Etto, Reyes o Joaquín, entre otros.

Sea como fuere, su frase contiene mucha sapiencia futbolística. La historia nos confirma cada año que la mayoría de los campeonatos y de los puestos importantes, se determinan en esas diez últimas jornadas. En estos momentos, quedan once partidos y el Betis se encuentra bien clasificado para optar a un puesto destacado en esta disputada liga.

De los encuentros que restan, dos son contra rivales que están por encima (Atlético y Sevilla); dos son contra rivales directos por la lucha por Europa (Girona y Eibar); cinco partidos son contra equipos que están por debajo (Getafe, Alavés, Español, Leganés y Athletic) y dos son contra conjuntos (Las Palmas y Málaga) que luchan por no bajar a segunda división.

Viendo el calendario, las opciones son importantes para poder optar a un puesto europeo, aunque si se hacen partidos como el celebrado -que no disputado- en Mestalla las opciones son inexistentes. Sobre todo, porque en esta temporada el equipo de Setién ofrece varias caras, incluso dentro del mismo partido.

Aunque hay muchos pesimistas y agoreros, la gran mayoría debemos pensar en positivo y ayudar dentro de nuestras posibilidades en insuflar ánimos y energías a un equipo que nos podría dar una gran satisfacción este año. Y debemos pensar en positivo porque una de las partes del trabajo se ha realizado con capacidad y solvencia, con el fin de situar al equipo donde se encuentra. De hecho, las últimas declaraciones de Serra Ferrer y de Harto así lo corroboran, animando al equipo a luchar y conseguir el objetivo que se ha marcado el actual consejo de administración y todos los béticos: la entrada en puestos europeos.

Los que me conocen bien saben que soy un apasionado del ciclismo. Haciendo un símil, podríamos decir que cuando un equipo prepara una carrera para el sprinter, hay una serie de comportamientos y pautas que ejecutar para llegar al último kilómetro con opciones de conseguir la victoria. Por el momento, el Betis ha trabajado durante seis meses para llegar al último kilómetro con opciones de disputar el sprint. Ahora dependerá de cómo trabaje el equipo los relevos y la aproximación a la meta para poder conseguir poner la guinda y recibir los besos de la azafata/o y el ramo de flores.

CRIAR POLLITOS PARA NOSOTROS

Manuel Rey @ManuReyHijo Entre los temas que despiertan mayor interés entre los aficionados futbolísticos suele encontrarse el tratamiento de la cantera. En los años en que nuestro balompié solo se veía en blanco y negro por televisión, los equipos del País Vasco (Athletic de Bilbao y Real Sociedad de San Sebastián) presentaban plantillas con jugadores solo de su tierra, con las que obtenían habitualmente buenos resultados deportivos en una competición diferente a la actual, donde la presencia de extranjeros estaba muy limitada.

El fútbol en el siglo XXI también ha cambiado mucho en esta cuestión. La Ley Bosman abrió la posibilidad a que los equipos de ligas europeas pudieran participar sin nacionales en sus filas, circunstancia que afectó decisivamente al número de canteranos que, finalmente, conseguían recalar en las primeras plantillas de los clubes. Otro hecho añadido afectó y aún lo hace al trabajo de cantera, y me refiero a la política seguida por los equipos estrellas de nuestro fútbol (Real Madrid, Barcelona o At. Madrid), que acechan cual buitres en campos de batalla, a ver cuál es la próxima pieza que se cobran entre infantiles, cadetes y juveniles del resto de clubes a los que se enfrentan.

El escenario descrito presenta un marco competitivo que hace dudar, de cuando en cuando, a muchos dirigentes sobre la utilidad de las canteras. «Yo no crío pollitos para que se los coma otro», fue una célebre frase usada por un antiguo dirigente bético de cuyo nombre no quiero acordarme, que diría D. Miguel de Cervantes Saavedra.

El futuro de las canteras es una cuestión nada baladí que exige reflexión. De un lado cuenta con una vertiente afectiva, que nos lleva a la mayoría a apostar por sólidas estructuras que permitan el nacimiento de nuevas figuras que sirvan de ejemplo a nuestros chavales y sean un motivo más de orgullo para los aficionados. El trabajo en esta área permite, además, que el club desarrolle una función de responsabilidad social que mejora su imagen en el  entorno en que se desarrolla. Existe otra dimensión a considerar en esta decisión que tiene carácter racional y contempla la necesidad de evaluar la situación en términos de rentabilidad empresarial. Bastaría para ello con comparar el esfuerzo inversor realizado en la cantera con los beneficios que ella reporta, lo que resulta una tarea de relativamente fácil cuantificación. El trabajo efectuado por otros en esta dirección demuestra que, a poco que se gestione con criterios mínimamente profesionales este área en un club, los resultados son muy positivos, bastando la venta de cualquier jugador de cierto nivel para mantener el fútbol base durante varios años.

La profesionalidad y rigurosidad del trabajo que se realiza en nuestra cantera es, precisamente, la cuestión que me interesa abordar en este escrito. Debo señalar, para comenzar, que no cuento con la información interna suficiente sobre la estructura y estrategias actuales como para presentar un estudio exacto de la situación que vivimos y, a partir de ahí, efectuar una predicción acertada sobre la evolución futura. Solo cuento con el conocimiento que se deriva de los muchos años ya de espectador externo que me permiten visualizar el sistema, fundamentalmente, en términos de resultados comparativos, de un modo más o menos real.

Siendo esto así intentaré ser lo más objetivo posible en el análisis, por lo que partiré de la identificación de diversos indicadores que podrían emplearse en la medición de ese grado de profesionalidad en nuestra cantera. Entre ellos podrían estar el número de jugadores que temporada tras temporada debutan y se mantienen en las plantillas del primer equipo, los resultados deportivos obtenidos por cada equipo filial y su relación con los alcanzados por otros clubes de nuestra dimensión, el presupuesto disponible comparativo con el resto de la categoría y la posición que se obtiene, el montante económico que se ingresa con la venta de jugadores canteranos en relación con lo ingresado por otros, el número de jugadores de la cantera que compiten en las distintas selecciones nacionales, etc.

Un estudio longitudinal (últimos 10 años, por ejemplo) que tomase como referencia los indicadores anteriores descubriría una realidad infame, alejada de lo que deberían ser las exigencias mínimas para una cantera como la del Betis. Las razones de esta situación llevan, en apariencia, siendo tratadas muchos años por nuestros dirigentes en conversaciones radiofónicas y planes fantasmas (véase, por ejemplo, el proyecto Heliópolis sin ningún aporte económico asociado). La inexistencia de infraestructuras apropiadas, la falta de recursos económicos o una deficiente estructura de técnicos y ojeadores, son algunas de las causas más recurrentes para justificar los malos resultados.

Sería por mi parte muy osado atreverme a identificar en estas líneas la razón exacta de nuestros males. No obstante, lo que sí se decirles es que los mejores Betis que recuerdo en los últimos treinta o cuarenta años siempre han contado en sus filas con un número relevante de canteranos de primer nivel (Rogelio, Gordillo, Bizcocho, Joaquín, Juanito, Varela, Cuéllar, Merino, Cañas, Ureña,…). Del mismo modo, también les podría asegurar que los peores Betis que recuerdo (algunos de ellos muy recientes) han tenido en sus plantillas camadas de canteranos muy poco dotados futbolísticamente.

Cualquier análisis mínimamente serio de esta realidad debería llevar a nuestros dirigentes a tomar medidas urgentes al respecto. Así, en el medio plazo tienen la obligación de diseñar un Plan Director de cantera que se adecue a lo que somos como club y a lo que queremos ser en unos años. Hablo de un Plan Director de verdad, no un cuento para entretener al público, es decir, con unos Objetivos cuantificados, con unas Estrategias y Acciones concretas asociadas con responsables definidos y en espacios temporales delimitados, con unos Presupuestos ambiciosos, así como con unos Indicadores de Control que permitan saber periódicamente si existen desviaciones negativas respecto a los Objetivos establecidos que obliguen a adoptar medidas correctoras.

Desde mi punto de vista lo anterior es, sin duda, lo que más urge. No obstante junto a ello, se requieren medidas en el corto plazo que pasan por exigir responsabilidades a aquellos que en la actualidad prestan sus servicios en este ámbito del club. Un exhaustivo estudio del trabajo de todos ellos y la adopción de actuaciones inmediatas es imprescindible. Las figuras del director de cantera, del entrenador del primer equipo filial y del técnico responsable del División de Honor, entre otros, deben ser las que se analicen con mayor detalle. Honestamente creo que los dos primeros no deberían pasar la prueba del algodón.

La pregunta a responder no debiera ser, por tanto: ¿Criamos pollitos, sí o no?, sino más bien: ¿cuándo empezarán Haro y Catalán a trabajar seriamente con la cantera?